El MVP de la Liga guió al Heat de Miami a una contundente victoria 98-79 para provocar un juego decisivo. Fotos
Por Servicios Combinados
LeBron James anotó el jueves 45 puntos y capturó 15 rebotes, para abrumar a los Celtics de Boston y guiar al Heat de Miami a una victoria de 98-79 que forzó un séptimo juego en la final de la Conferencia del Este.
James eludió la eliminación con la misma facilidad con la que dribló a cada uno de los defensores que intentaron detenerlo, James acertó 19 de 26 tiros de campo y terminó a cuatro puntos de su récord en postemporada.
Jugó 45 minutos, sentándose sólo cuando la victoria estaba asegurada por mucho.
Dwyane Wade agregó 17 unidades para el Heat, que necesita un triunfo el sábado en el Juego siete en Miami para regresar a la final de la NBA.
Rajon Rondo registró 21 puntos y 10 asistencias para Boston. Paul Pierce sólo encestó nueve al acertar cuatro de 18 tiros de campo.
El alero estrella de los Heat esta vez superó todos los fantasmas que habían rodeado actuaciones anteriores ante los Celtics en Boston y fue la gran figura del partido en los 45 minutos que jugó, incluido los 36 minutos completos de los tres primeros tiempos.
James anotó 19 de 26 tiros de campo, incluidos 2 de 4 triples, y 5 de 9 desde la línea de personal.
El escolta Dwyane Wade fue el segundo máximo encestador al conseguir 17 puntos, incluidos 11 en la segunda parte, ocho rebotes, cuatro asistencias y tres recuperaciones de balón.
Ambos fueron los dos únicos jugadores de los Heat que lograron dobles dígitos, mientras que como equipo tuvieron 48 (37-76) por ciento de acierto en los tiros de campo y el 44 (7-16) de triples, comparados al 43 (32-75) y 7,1 (1-14) de triples, respectivamente, de los Celtics.
El Heat también dominó en el juego bajo los aros al conseguir 44 rebotes por 34 de los Celtics, que tuvieron menos segundas oportunidades de tirar a canasta.
Esta vez, el Heat tuvieron también de su lado al factor sorpresa ganador con la gran labor que realizó el veterano alero Shane Battier, que se surgió con su mejor juego defensivo, y aportó ocho puntos al anotar 3 de 7 tiros de campo, incluidos dos triples.
Mientras que los Celtics no fueron muy diferentes a los que habían ganado tres partidos consecutivos, pero esta vez se encontraron con la mejor versión de los Heat y especialmente de un líder indiscutible como James, que reivindicó su condición de Jugador Más Valioso (MVP) de la temporada.
El base Rajon Rondo lideró el ataque de los Celtics al conseguir un doble-doble pero solo encestó dos puntos en la segunda parte.
La historia y el desenlace del partido la protagonizó James cuando en la primera mitad, que jugó los 24 minutos, consiguió 30 puntos (12-14, 1-2, 5-9), seis rebotes y dos asistencias.
Nadie de los Celtics pudo contener la inspiración encestadora de James, que recibió el apoyo de Wade y el base Mario Chalmers con seis puntos cada uno que permitieron a los Heat irse al descanso con la ventaja parcial de 42-55.
Los Heat sí pudieron controlar a la ofensiva de los Celtics, con la excepción de Rondo, que aportó 19 puntos y cinco asistencias, que evitaron que la diferencia en el marcador aun hubiese sido mayor.
Pero ante las genialidades encestadoras de James, que mantuvo en el tercer periodo con otros 12 minutos completos de acción y 11 puntos, los Celtics siguieron sin encontrar su mejor rendimiento y vieron como llegaron al cuarto periodo sin reducir la desventaja de 13 tantos (61-74).
Sin embargo, todavía les faltaba por vivir el resto de la exhibición de poder encestador de los Heat, que al comienzo del cuarto lograron parcial de 7-2 decisivo.
Wade anotó dos canastas consecutivas y Battier logró un triple para hacer más relevante la gran noche de James que con 7.15 minutos antes que concluyese el partido anotó la canasta que dejó un parcial de 64-89, 25 puntos de diferencia, la mayor del partido.
Los Celtics comprendieron que el sueño de estar por tercera vez en las Finales de la NBA en los últimos cinco años tendrá que esperar hasta el próximo sábado y verlo realizado si ganan de nuevo en el American Airlines Arena, de Miami, donde los Heat, y en especial James, después de la hazaña salvadora lograda en Boston, no estarán dispuestos a permitirlo.