Cartas
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A pesar de todo el despliegue de agentes especializados, se escaparon los asaltantes de la armería de Santurce.
Se especula que huyeron por la parte de atrás o por los conductos de los acondicionadores de aire.
Pero bendito Dios, si hasta en las películas se ve que los policías se apostan en todos los ángulos posibles para no dejar que los delincuentes se les escapen.
¿Qué es lo que pasa con las estrategias policiales de Puerto Rico?
¿Por qué estamos siempre atrás en cuanto a procesos e investigaciones se refiere?
Este podría ser uno de los pocos lugares en que con regularidad los pillos se escapan, los agentes no logran encausar con efectividad en las cortes y se les caen los casos por errores técnicos, a pesar de saber quién fue el responsable de tal o cual masacre.
No lo pueden detener porque no cuentan con suficientes pruebas, y si sigo mencionando situaciones, no acabo.
Me parece que hay que revaluar los adiestramientos y entrenamientos que reciben nuestros policías para poder acabar con esta catástrofe policial.
Lo único que hacen bastante bien es dar boletos por infracción a las leyes de tránsito, sobre todo a los jóvenes, y propinar cantazos a diestra y siniestra en los piquetes.
Hasta algo tan sencillo como dirigir a los conductores en un semáforo se les convierte a veces en una misión imposible
¿Qué nos pasa Puerto Rico?
Ivonne Rivera Rivera
Toa BajaSanturce
En referencia al asunto de los cinturones de seguridad en guaguas escolares, es cierto que los mismos salvan vidas. Pero un cambio de ley no resuelve el problema, sin antes considerar que las personas que están detrás del volante tienen la responsabilidad de velar por la seguridad de los niños.
Por lo tanto, las mismas deben ser adiestradas para que ejerzan bien sus funciones. No es meramente llevar los niños del punto A al B, sino certificarlas debidamente y responsabilizarlas con la ley.
En el siguiente sitio en la web, la Nacional Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) provee las guías para adiestra a estas persona: http://www.nhtsa.dot.gov/people/injury/buses/UpdatedWeb/index.html.
La educación es el principio del cambio.
Enrique Galán
SanturceGuaynabo
El ex Gobernador Aníbal Acevedo Vilá lleva varios días promoviendo su libro.
Sin embargo, el ex Mandatario ha utilizado la oportunidad y la exposición pública como foro para criticar con fuerza al Gobierno actual.
Pero sería interesante que algún periodista le preguntase la razón que tuvo como Gobernador para aumentar la cantidad de empleados públicos, aun sabiendo que no tenía dinero para pagarles sus salarios ni honrar los convenios.
Manuel B. Freiría
GuaynaboSan juan
En la urbanización Villa Nevárez, Río Piedras, tenemos un problema constante de vehículos obstruyendo la acera pública en la calle 10, desde el semáforo hasta el parque.
Dueños irresponsables de vehículos los estacionan día y noche sobre las aceras, impidiendo el paso a los ciudadanos y estudiantes, quienes tienen que tirarse a la calle para poder pasar, poniendo en riesgo su vida.
¿La Policía? Bien, gracias. Los agentes paseando por el área teniendo al oído sus celulares.
Superintendente, en esto también se debe aplicar la ley.
Grendell González
San juanRochester, Minnesota
Los crímenes de odio deben ser condenados con la máxima sentencia de acuerdo al código penal. Cuando el joven asesinado vilmente, Jorge Steven López Mercado, supuestamente y alegadamente le pidió dinero a cambio de sexo, se convierte en prostitución. El asesino confeso, Juan Antonio Martínez Matos, tenía que llamar a la policía y denunciarlo según los procedimientos cuando se cree que alguien está cometiendo un crimen. Nadie tiene el derecho de matar a nadie a menos que sea en defensa propia y no se puede condenar la acción de la víctima pues ya no vive. Ahora hay que acusar al asesino y que cumpla la condena por asesinato en primer grado y ley de armas. Se debe agregar el agravante de crimen de odio pues el asesino Juan Antonio Martínez Matos ya lo admitió que lo hizo por odio a sus preferencias sexuales.
A la Fiscalía y al Honorable Juez que manejará el caso, les pido que sostengan este asesinato vil y cruel con el agravante de crimen de odio.
Oscar Fernando
Rochester, Minnesota