Desde nuestra involuntaria entrada al “kindergarden”, más allá de aprender a no llorar cuando mamá o papá nos dejaban en esa “cárcel para niños”, de las primeras cosas que aprendimos fue a contar.
amor alabanza prójimo violencia opresion domestica sexual golpes insultos matrimonio valores Servicio al cliente competitividad Puerto Rico cultura de servicio desempleo despidos servidores sector publico privado valores servicio al cliente supermercados iglesia futuro postmodernidad reforma protestante drogas narcoticos addiccion maternidad madres valores juventud oracion ministerios valores Ley 7 cesantías desarrollo económico desempleo