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25 junio 2012

Debut olímpico en Londres 1948


El titular del periódico El Mundo del 23 de marzo de 1948, decía “Puerto Rico irá a las Olimpiadas”, puso a Julio Enrique Monagas y a sus colaboradores a organizar la primera delegación olímpica a los Juegos de Londres en 1948. Con la invitación en manos del Comité Olímpico Internacional, había que dar el primer paso, que era el financiamiento de la delegación.

Monagas logró una asignación de diez mil dólares del Senado y la Cámara de Representantes, que inicialmente fue vetada por el gobernador Jesús T. Piñero, que a su vez había sido seleccionado como presidente del incipiente Comité Olímpico de Puerto Rico. Las razones del veto no se conocieron públicamente, pero fueron fuertemente combatidas por los periodistas Rafael Pont Flores desde su columna “El deporte en broma y serio”, con el título “Señor Gobernador” y por el columnista Eliseo Combas Guerra en su columna diaria “En torno a la Fortaleza”, ambas publicadas por el periódico El Mundo. Los programas radiales y la opinión pública comentaron el veto y la presión fue aumentando, comenzándose hablar de una recolección de dinero  privado para cumplir con la primera cita olímpica. El gobernador Piñero sintió la presión y no le quedó otro remedio que aprobar el proyecto y viabilizar la asignación pública de diez mil dólares.



Delegación de Puerto Rico en momento
que abordaban el vapor Marine Marlin
rumbo a Londres.


Con dinero en mano, hubo intensas eliminatorias en los deportes de atletismo, boxeo y tiro, quedando formada la primera delegación con nueve competidores, un entrenador que recayó en Eugenio Guerra, un pagador del gobierno que fue Andrés Álvarez Leandry, funcionario del Departamento de Hacienda y Julio Enrique Monagas, como jefe del grupo. Los atletas seleccionados contaban con tres medallistas de oro de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla en 1946, en las figuras de Juan Evangelista Venegas en boxeo, George Johnson en tiro y José “Fofo” Vicente en pértiga en atletismo. También harían el viaje los boxeadores Clotilde Colón e Israel  Quitcón, que junto a Venegas se habían destacados en los Campeonatos de Guantes de Oro en los Estados Unidos en 1947.  Agregaron otros dos medallistas de plata y bronce en Barranquilla, José Celso Barbosa en pértiga y Julio Enrique Sabater en los 110 metros vallas, más añadieron a Benjamín Casado de Carolina, que había impresionado con un brinco a lo alto de 6 pies y 5 pulgadas en una de las eliminatorias en el Sixto Escobar. Finalmente se añadió al tirador ponceño, Miguel Ángel Barasorda, que para ese tiempo era el segundo en mando en la Comisión de Deportes, Parques y Recreo Públicos.

La delegación inició su travesía a Londres con un vuelo a Nueva York el 13 de julio a las 9:47 de la noche en la línea aérea Pan American. Arribaron en la madrugada y estuvieron dos días en la ciudad de Nueva York, antes de abordar el 15 de julio el vapor Marine Marlin, arribando al puerto de Plymouth el 24 de julio. De inmediato los competidores de atletismo y boxeo partieron en varios taxis para Londres, mientras los tiradores se quedaron en Plymouth para tramitar los permisos de entrada de sus armas. La delegación se hospedó en la villa olímpica en Richmond, en la cabaña número 5. Los primeros días se dedicaron a entrenar y validar sus credenciales olímpicas.

La tarde del 29 de julio en el estadio Wembley se dieron los actos inaugurales bajo temperaturas sobre los 100 grados. La delegación fue encabezada por el pertiguista José “Fofo” Vicente que portó un paño blanco con el escudo de Puerto Rico al centro. Desfilaron once personas, ya que Julio Enrique Monagas vio la ceremonia desde las gradas. El uniforme de la delegación era uno muy elegante, con chaqueta y pantalón blanco, igual los zapatos con un sombreo estilo Panamá Jack. Puerto Rico desfiló al frente de las delegaciones de Singapur, Sur África y España.



José "Fofo" Vicente con la bandera del escudo, encabeza la delegación de Puerto Rico en el estadio Wembley.

Al otro día, a las once de la mañana el carolinense Benjamín Casado que había cumplido 20 años, el día anterior en la inauguración, fue el primer atleta puertorriqueño en competir en una olimpiada. Casado fue uno de los 26 competidores en el evento de salto de altura, eliminándose en la ronda clasificatoria con un brinco de 1.84 metros, cinco pulgadas menos de lo que había conseguido en San Juan. Luego siguieron los pertiguistas José “Fofo” Vicente y José Celso Barbosa que se convirtieron en los primeros competidores boricuas en alcanzar una final olímpica. El evento se celebró el 31 de julio con 19 competidores de 10 naciones, donde doce de ellos, incluyendo a los dos boricuas pasaron a la final al conseguir un brinco de 4.00 metros. En la ronda final alcanzaron los 3.95 metros, quedando empate en la novena posición con el francés Victor Sillon. Los que arribaron en la sexta, séptima y octava posición, brincaron la misma altura que Vicente y Barbosa, 3.95 metros, pero en menos intentos. El cuarto competidor lo fue Julio Enrique Sabater en los 110 metros vallas, este corrió el 3 de agosto en la cuarta serie eliminatoria, finalizando tercero con tiempo de 15.3 segundos, no adelantó a la próxima ronda.

Los tiradores no le fue bien, llegando George Johnson en la posición 29 entre 71 competidores con 590 puntos en el evento de fusil tendido. Miguel Barasorda arribó 39 entre 50 tiradores en el evento de pistola libre con 501 puntos. Ese evento lo ganó Edwin Vázquez que le dio el primer oro olímpico a su país de Perú, con una marca de 545 puntos.



Juan Evangelista Venegas en acción frente a Babu Lall de India.


Los boxeadores iniciaron su participación el 7 de agosto, y el primero en subir al cuadrilátero lo fue el peso gallo, Juan Evangelista Venegas que derrotó por puntos a Loius Calebout de Bélgica. Luego le siguió Clotilde Colón en el peso pluma que en su primer combate consiguió un rápido nocaut en el primer asalto frente a Gunderson de Noruega, en su segunda pelea perdió por puntos con el canadiense Armand Savol. El tercer pugilista boricua lo fue Israel Quitcón en la categoría semipesado (81 kilos), que ganó su primera pelea cuando el referí detuvo el combate en el primer asalto frente al francés Joseph Roude. En su segunda pelea la perdió por nocaut en el tercer asalto con el polaco Franciszek Szymura.

El 9 de agosto, Venegas ganó su segundo combate al superar por puntos a Babu Lall de India. Al otro día, le ganó por puntos a Albert Perera de Sri Lanka, adelantando a la ronda semifinal. El 12 de agosto se enfrentó al húngaro Tibo Csik que había llegado a esta ronda sin pelear, ya que su rival en cuartos de finales no se presentó, por su parte Venegas se presentaba a su tercera pelea consecutiva. El combate con Csik fue uno muy cerrado, según lo relató la agencia de noticias Prensa Unida. Según la nota periodística, el público presente en el Empire Pool, no estuvo de acuerdo con la decisión que le otorgó la pelea a Csik, abucheando la misma por unos minutos. Csik luego ganaría la medalla de oro al superar en la final al italiano Gianni Zuddas. La derrota de Venegas, no lo amilanó y volvió de inmediato al cuadrilátero para derrotar al español Álvaro Vicente Domenech, para quedarse con la medalla de bronce, la primera para Puerto Rico en los Juegos Olímpicos. En siete días, Venegas peleó en cinco ocasiones, ganando cuatro combates, perdiendo uno. Notas de prensa y entrevistas de esa época al entrenador Eugenio Guerra y a otros miembros de la delegación, entre ellos a Fofo Vicente, describieron la proeza de Venegas como una de mucho sacrificios diarios, ya que desde llegó a Londres se encontraba por arriba del peso, teniéndose que someterse a una estricta dieta y la utilización del sauna finlandés.

Así se escribió la primera experiencia olímpica de Puerto Rico en Londres en el verano de 1948.