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17 diciembre 2010

Nicolás Amaro: vivo ejemplo de la pasión por servir

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Solo basta con preguntarle ¿cómo van los autos? y como si se tratara de algo mágico, le brota un brillo en sus ojos que pone al descubierto su entrega, pasión y lealtad, tanto con la industria automovilística, con la marca Toyota, pero sobre todo, con sus clientes. Se trata de Nicolás Amaro, fundador de Amaro Group, que reúne los concesionarios Adriel Toyota (Dorado, Barranquitas y Río Grande); Nimay Suzuki (Caguas, Bayamón, Vega Baja y Ave. Roosevelt); Scion Río Grande; Mitsubishi en Toa Baja; Nimay Gas Station; Acceso Toyota; Auto Skin, y distribuidor de las grúas Valcón.

Nacido en Cuba, pero puertorriqueño de corazón, para este titán del mercado de autos no existe mayor logro en sus 24 años de trayectoria que no sea dar un servicio al cliente de primera, ésta es su verdadera pasión: servir. Una pasión que tanto él como su hijo, Adriel Amaro, gerente general de Amaro Group, comparten incondicionalmente.

Ambos coinciden en que servir es su mayor satisfacción, lo esencial en cualquier negocio, lo que los guía en todo momento. Para Adriel, el mejor regalo que le ha dado su padre ha sido 'hacer siempre el bien, atender, apoyar y escuchar a los clientes; es algo que lo mantenemos día a día. No importa lo que sea, lo importante es siempre darle la mano a los clientes'.

Paseándose entre su fascinante colección de autos Toyota y con una gran sonrisa en el rostro, Nico -como cariñosamente le llaman- expresa el inmenso amor por lo que hace. 'Hago lo que me gusta, creo en lo que hago, creo en Toyota. Me siento seguro con lo que hago'.

 ¿Cuál ha sido su visión durante estos años?

Hacer las cosas bien y servir sin mirar a quién. Al servir siento una gran satisfacción. En todas las líneas que represento pienso primero en el servicio. Sufro cuando no tengo una pieza o un producto, porque si no hay servicio no sé para qué venden las cosas. Si yo represento algo es porque a mí me gusta y el cliente se da cuenta de eso. No es sólo venderle un auto, es que ese sea el auto que el cliente necesita y que se sienta confiado.

¿Cuáles han sido sus mayores logros?

 Más que vender carros o seguir expandiendo las instalaciones, mi mayor logro en todos estos años ha sido el servicio. Lo que me interesa es que lo que el cliente compre tenga valor. Dentro de las marcas que represento si hay un carro con el que no me siento confiado, no lo vendo porque si yo te engaño a ti, me engaño a mí mismo.

Cuando inició su carrera, ¿pensó que alcanzaría tanto éxito?

Lo visualicé. Desde que nací, que yo digo que en Puerto Rico, siempre he luchado por estar sólido. Lo hago por Puerto Rico, por mi familia y porque lo que quiero es ayudar y servir.

¿Cuáles han sido los mayores obstáculos?

Siempre hay momentos difíciles, pero uno no se puede detener por eso, hay que trabajar y trabajar, cuando hay obstáculos uno tienen que seguir. Puede ser que no ganes, pero cuando se trabaja no hay obstáculo ninguno.

¿En algún momento ha titubeado?

Nunca titubeé, nunca dudé. Hoy me siento más seguro, estoy más confiado y creo que ahora hay un gran momento de oportunidad. Hay muchos que sólo piensan en lo que van a ganar y en engañar a la gente, pero lo que hay que hacer es trabajar y hacer el bien.

¿Qué representa que su familia esté involucrada en el negocio?

Es todo. Le tengo que dar las gracias a todo el equipo de trabajo porque uno solo no puede hacerlo. La clave del éxito ha sido el trabajo, el equipo y la familia, sin esto no hay nada.

¿Qué han hecho como grupo para adaptarse a los tiempos?

Enfatizarnos en el servicio, apoyar a los consumidores y cambiar. La clave es innovar, el que se queda ahora se quedó. Se puede crecer mucho más si se hacen cambios, lo que hay que hacer es trabajar y estar pendiente de lo que está pasando.

¿Cuáles serán sus próximas innovaciones?

Próximamente, representaré a otras líneas, como Kia y Nissan.

¿Cómo ve la industria en este momento?

La industria está donde debe estar, lo que sucede es que hay muchos que se quedan rezagados porque no han hecho nada, mientras que otros sí han aprovechado las oportunidades. Aquí tienen que estar personas innovadoras, y los que no, tienen que despertar. Creo que en una Isla como esta, las ventas deben estar por debajo de los 100,000 autos anualmente. Es mejor estar firme y sólido que engañarse. Lo que debe aumentar es el servicio. Yo veo el mercado muy bien, para el próximo año se debe mantener.

¿Qué la falta por hacer?

Abrir nuevos negocios y mejorar. Quiero abrir un taller de hojalatería y pintura para ofrecer un servicio completo y que el consumidor se sienta más seguro.

Siguiendo los pasos de su padre...

Desde apenas sus 8 años de edad, Adriel Amaro comenzó a interactuar con los autos en los negocios de su padre. Inició preparando los vehículos hasta entrar de lleno en las demás áreas, siguiendo los pasos de su padre.

Para el mayor de sus tres hijos, Nicolás -tanto como padre y como jefe-  es bastante similar. 'Tiene su carácter, siempre tiene sus metas bien definidas y pone todo su empeño en lo que hace para sobresalir', comentó.

Al preguntarle qué representan los autos para él, este joven empresario dijo 'son el día a día mío, es todo. Mientras uno está caminando o viajando siempre está pendiente a los autos y sus operaciones para ver cómo se pueden adquirir  nuevas maneras de negocio. Para mí esto no es trabajo, es parte del día a día. Si uno ve esto como un trabajo  llega el momento que se cansa'. 

Desde su punto de vista, actualmente (en el mercado de autos) 'hay muchos retos, hemos tenido una merma en venta, pero en el 2010 hemos visto un auge y crecimiento,  lo que es algo bien positivo para todos. Tenemos que trabajar cada día más y poner  de nuestra parte para capturar a los clientes'.

Un sueño hecho realidad

Hace 18 años, comenzó a planificar uno de sus proyectos más importantes: un museo Toyota. Sí, un museo y no es cualquiera, pues según Amaro 'como éste, no existe otro en el mundo'. 'He ido a diferentes, Toyota tiene museos muy grandes en Japón, pero ninguno tiene estos modelos porque en Japón no se guardan los autos, se reciclan'.

Se trata de una impecable colección de 150 autos, de los cuales -al momento- 60 engalanan las instalaciones del museo. Es verdaderamente una experiencia fantástica; hay de todo para todos, desde una Land Cruiser del 1959, un Crown del 1968, un Corrolla del 1971 hasta un Tercel del 1986, entre otros, que se confunden entre los brillantes rojos, dorados metálicos, amarillos intensos y otros colores que le dan vida a la historia.

Con el fin de regalarle al pueblo la maravillosa historia de Toyota y de cada una de las familias que, con tan sólo ver uno de estos autos, reviven inolvidables recuerdos, Nicolás espera que este proyecto marque una pauta en la historia de los autos. Actualmente, cuenta con autos de Canada, Alaska, Hawai, Australia, Japón, entre otros. Se espera que el museo esté abierto al público para el 2012.

Además de la exhibición de autos, habrán salas interactivas y memorables documentos, como un reporte del periódico El Mundo del 12 de noviembre de 1977, donde se anuncia la llegada del auto número 100,000 a Puerto Rico.

'Cuando busco un auto y lo veo, ya sé lo que le voy a hacer, empiezo a buscar las piezas originales y comienzo a trabajar para hacerlo como cuando era nuevo'. Ver el proyecto casi terminado, 'me da una satisfacción inmensa, siento ganas de hacer otro, de hacer más'.