Top de la pagina

Noticias

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
20 de noviembre de 2012
Puerto Rico Hoy
 

"Ahora tienen que enrollarse las mangas"

Pedro Pierluisi asume su rol como principal fiscalizador

 

Por Ana Teresa Toro / ana.toro@elnuevodia.com

Pedro Pierluisi está claro. Es consciente de que el apoyo que recibió por parte del electorado del país, incluso mayor al recibido por el gobernador electo, le otorga responsabilidades que no puede –ni quiere– eludir. Está disponible para asumir las riendas de su partido y para ello está dispuesto a ir a primarias. Como principal figura del Partido Nuevo Progresista ha asumido un rol protagónico como fiscalizador de la administración entrante. En pleno proceso de transición El Nuevo Día conversó con el reelecto comisionado residente.

¿Qué opinión le merece el proceso de transición hasta el momento?

Muy positivo. Veo que hay un ánimo de cooperación de ambas partes. Me llamó la atención y me enorgulleció como puertorriqueño la gestión del presidente del Banco Gubernamental de Fomento de pedir tiempo a nombre del gobernador electo. Toda la información que se está pidiendo se está entregando. Si acaso, lo único que he criticado es que me parece que en esta etapa temprana los miembros del comité de transición del gobierno entrante deben evitar aparentar que se les están dando excusas sin si quiera tomar las riendas del Gobierno.

Eso sucede en parte porque ha salido a relucir que la casa no estaba tan en orden como se dio a entender.

Ahí es que discrepo. Eso es un disparate. La casa no podría estar más en orden. Puerto Rico estuvo en una recesión por seis años y ahora por fin ha comenzado a crecer la economía. Hay que dar gracias a Dios y a Luis Fortuño porque ha habido un crecimiento. Se enfocan en que se ha refinanciado el costo del servicio de la deuda cuando eso es algo que en épocas recientes se ha hecho. No reconocen que el déficit se redujo drásticamente y salen enseguida los profetas del desastre. Debe haber mesura en los comentarios en esta etapa. La Junta de Planificación sacó las estadísticas en rango, había un margen, la proyección era de un .6% y creció un .4%. La situación está mejor ahora. No lo digo yo, lo dicen las casas acreditadoras. Ya la elección pasó. Ahora tienen que enrollarse las mangas, incentivar la economía y atender el tema de las pensiones.

¿Cuándo va a asumir las riendas del PNP?

Estoy disponible y es lo que he dicho reiteradas veces. Tengo que estarlo. No tengo alternativa. Las circunstancias han cambiado. No tendré a Fortuño en la gobernación y es probable que él desee regresar a la vida privada. Estaré para tres cosas principales: la fiscalización responsable, el tema del status y la reorganización del partido para que esté sólido para retomar el Gobierno en las próximas elecciones.

¿Considera que la gente prefirió sus estilos a los de otras figuras prominentes en el PNP?

En todo momento me he esforzado por tener unas posiciones de centro. Busco un discurso moderado, de respeto. No soy de estar con bandos. Esa es mi marca en el PNP.

¿Cree que influyó el hecho de que usted es demócrata? ¿La política puertorriqueña ha madurado a visiones de liberales y conservadores y no de partidos?

En ese sentido falta mucho camino por recorrer. No somos parte del sistema político de Estados Unidos. Hasta que no haya voto presidencial esa visión no calará. Puerto Rico en ese sentido está en el centro. Lo que sí veo es que en esta elección aumentó el voto flotante. Ya a la gente no le gusta el estilo estridente, de trinchera, de barricada. Fortuño jamás llevó ese estilo que está teniendo el rechazo del electorado.

Usted está asumiendo un rol fiscalizador, ¿cómo espera conciliar esa posición con su trabajo en Washington?

Si antes me quedaba por alguna razón o un fin de semana ya eso no será así. Mi rol de fiscalizador lo asumiré de forma responsable, mesurada y respetuosa. Y he hecho saber que pueden contar conmigo para la lucha contra el crimen, para la creación de empleos, en educación, en salud. Quiero que proyectos de esta administración como las Escuelas del Siglo 21 se completen, que se continúe con el mecanismo de las alianzas público-privadas, proyectos de energía renovable.

Se ha hablado de que decir que la estadidad ganó es solo una interpretación del plebiscito pues, al contar las papeletas en blanco sumadas a las demás opciones, no estamos hablando de la mayoría de los votos entre todos los que acudieron a las urnas. ¿Cómo espera explicar eso en el Congreso?

Lo que ocurrió es claro. Un 54% del 77% del electorado rechazó el status actual. Eso no tiene vuelta atrás. Es un mensaje claro y contundente. También es indiscutible que entre las tres opciones de cambio la estadidad fue la preferida por el pueblo.

¿Eso implicaría otras maneras de expresión en una democracia?

No las estoy ignorando. Se respetan y caben muchas interpretaciones, de protesta, el no entender las opciones, que preferían el status actual. El plebiscito deja dos cosas claras: un deseo de cambio y el que de las opciones disponibles la estadidad fue la preferida con un 61%.

¿Verdaderamente cree que esto puede convertirse en un tema prioritario en el Congreso?

Nunca se había rechazado el status actual tajantemente. La oficina de la contraloría general está evaluando el costo de la estadidad. Ya no hay vuelta atrás, los ciudadanos americanos de Puerto Rico se expresaron y merecen una respuesta. De no suceder, organismos internacionales podrían denunciar a Estados Unidos por falta de democracia en suelo americano.

Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: