Catalogan de exitosa la primera de varias operaciones
Por Marga Parés Arroyo / Mpares@elnuevodia.com
Gerilon Mondesir, el niño haitiano que fue operado el lunes en el Hospital Pediátrico de un tumor en su rostro, se encuentra dormido, bajo una sedación permanente, para apaciguar el dolor postoperatorio y prepararlo para la segunda intervención que se realizará mañana.
Esta es, posiblemente, la primera de varias intervenciones reconstructivas que se le practicarán.
Según explicó ayer el doctor Carlos Mellado, de la Fundación Haití se Pone de Pie y quien ayudó a coordinar el traslado de Mondesir a la Isla, el menor se recupera satisfactoriamente, incluso, con unos niveles de hemoglobina normales para su edad.
“Posiblemente comience a despertar después del jueves”, dijo Mellado.
La primera operación, en la cual se le extirpó el tumor benigno que cubría gran parte de su rostro, corrió sin mayores complicaciones. Incluso, duró menos de lo que se esperaba, indicó el doctor Pablo Mojica, el cirujano oncólogo de cabeza y cuello que realizó la intervención de forma gratuita.
En la operación, que duró hora y media, se trató de remover la totalidad del tumor ya que, según explicó el cirujano, de no hacerlo la masa podría volver a crecer.
“Ahora va la parte más difícil, la reconstrucción”, dijo Mojica. Este recalcó que este proceso se logrará mediante un abordaje multidisciplinario de médicos de varias especialidades, entre estos, cirujanos maxilofaciales.
Será mañana cuando el doctor Ricardo Jiménez Lee, cirujano plástico, lo opere para reconstruirle el rostro.
“El (Gerilon) tiene ausencia de la maxila derecha y no tiene parte de los dientes de arriba. Además, le removieron el paladar superior y la base de la órbita del ojo está un poco afectada”, explicó el doctor Juan Bibiloni, vicepresidente de la Fundación Haití se Pone de Pie y facultativo de Oncología Ortopédica del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.
Según dijo, tras la operación del jueves comenzará el proceso para implantarle varias prótesis faciales, incluyendo en el área maxilar, el paladar y los dientes.
“El va a requerir de más cirugías”, anticipó Bibiloni, quien coincidió en que el tumor que padeció el menor, aunque benigno, suele ser recurrente.
Debido a esta situación, ambos médicos coincidieron en que es importante que se le dé seguimiento médico y que el menor pueda viajar a la Isla cada cierto tiempo para ser revaluado.
Por lo pronto, tras las operaciones que le restan, Gerilon pasará de la Unidad de Intensivo a una habitación regular. De no surgir ninguna complicación, luego sería dado de alta y permanecerá en una casa en Carolina para monitorear su salud varios días más antes de regresar a Haití.