La NASA pone en órbita el telescopio NuSTAR para una misión de dos años
Por Jorge A. Bañales / Agencia EFE
Washington - Estados Unidos puso en órbita el nuevo telescopio NuSTAR, valorado en $165 millones y que con sus poderosos “ojos” de rayos X espiará el Universo durante los próximos dos años en busca de gigantescos agujeros negros y otros objetos exóticos.
La agencia espacial NASA informó que el NuSTAR ha alcanzado su órbita, a unos 6.5 grados al norte del Ecuador y a unos 550 kilómetros de la Tierra.
El proceso de lanzamiento había comenzado cuando un avión L-1011 despegó desde el atolón Kwajalein, en el océano Pacífico, llevando en sus entrañas un cohete Pegasus Xl.
Unos 215 kilómetros al sur de Kwajalein el misil se desprendió del avión y encendió sus motores impulsando al NuSTAR hacia la órbita.
Doce minutos y 34 segundos después la NASA confirmó que el NuStar se había separado del cohete propulsor, iniciando el despliegue de los paneles solares que lo mantendrán funcionando por al menos dos años.
NuSTAR (sigla que corresponde a las palabras en inglés para “conjunto de telescopio espectroscópico nuclear”) es la décimo primera misión del programa de satélites exploradores pequeños de la NASA y el primer telescopio orbital con rayos X que operan a energías superiores a las del Observatorio Chandra.
La meta científica es una observación profunda del espacio en busca de agujeros negros miles de millones más grandes que el Sol, y un entendimiento mejor de la forma en que las partículas se aceleran en las galaxias activas.
Para estos estudios NuSTAR empleará dos aparatos ópticos que constan, cada uno, de 133 capas concéntricas en un complejo conjunto de espejos que ayudarán a “ver” los rayos X de la luz en alta energía con mayor detalle que lo logrado hasta ahora.
Las dos unidades ópticas consisten en espejos cilíndricos, finos como una uña, colocados como “muñecas rusas”, una configuración que permite enfocar la luz en rayo X tanto como sea posible.
Los rayos X no se comportan como la luz visible al ojo humano: en lugar de reflejarse fácilmente en las superficies, tienden a ser absorbidos por los materiales.
Pero si un rayo X roza una superficie a un ángulo muy pequeño casi tangencial, será reflejado. La manera en que se han colocado los espejos de diferentes tamaños y en ángulos distintos en los “ojos” de NuSTAR permite el reflejo y el enfoque de los rayos X hacia un solo punto de observación.
“Con el NuSTAR podremos tomar imágenes del cielo, leer la historia y comprender aspectos como la formación de las galaxias y cómo crecen los agujeros negros”, señaló la investigadora principal del proyecto Fiona Harrison.
En el curso de la próxima semana NuSTAR extenderá un mástil de 10 metros que separará los “ojos” de su telescopio de un punto focal donde está colocada la cámara con lo cual todo el instrumento se extenderá al tamaño aproximado de un ómnibus escolar.