Una megarotonda redirigirá el tránsito en la intersección de la PR-177 y la PR-174
Por Aurora Rivera Arguinzoni y Osman Pérez / puertoricohoy@gfrmedia.com
Ante la realidad de que en Puerto Rico hay casi un vehículo de motor por habitante, las vías de rodaje proliferan y se congestionan sin freno, imponiendo un costo económico, ambiental y social a los individuos y al país.
Muestra de ello es que a pesar de las iniciativas desarrolladas por el Gobierno durante los pasados años para disminuir los tapones y el tiempo de viaje en tramos de carreteras y expresos con mayor congestión, el problema continúa.
Entre esas iniciativas figuran el Tren Urbano, la creación de carriles reversibles, carriles Autoexpreso en los peajes, el uso de tecnología inteligente en los semáforos y nuevos tramos de carretera. Además de operativos de repavimentación en los que, según datos provistos ayer por la Autoridad de Carreteras (AC), se han invertido desde el 2011 hasta el presente $325 millones generados mediante emisión de bonos.
Alivio al tránsito
Uno de los próximos proyectos impulsados por el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) para aliviar el tránsito es el que estrenará el domingo 22 de julio en el área de Bayamón. Una megarotonda en la intersección de la PR-177 y la PR-174, entre Guaynabo y Bayamón deberá redigir el tránsito en la zona y beneficiar a unos 50,000 conductores que discurren cada día entre Bayamón, Guaynabo y Aguas Buenas.
Según explicó el ingeniero Eduardo Ruiz Vélez, supervisor de la región metropolitana del DTOP, el proyecto Boulevard del Río “consiste en eliminar la mayor cantidad de semáforos, para permitir un flujo de tráfico continuo”. Aprovechará tramos de calles ya existentes, como la avenida Main, y la avenida Boundary y la PR-174, para mover el tráfico en una sola dirección a través de ese circuito.
El domingo 22 de julio, isletas y drones marcarán la nueva dirección del tránsito en un solo sentido, pero el cambio en las vías de la zona ya puede verse con la ampliación de carriles en la avenida Los Filtros, y de la conexión de la PR-889 con la PR-177.
“Lo más importante es que la gente está acostumbrada a ver tráfico en doble sentido en estas avenidas, pero todo eso cambiará a un solo sentido”, insistió Ruiz. “Con eso pones a los vehículos a fluir sin tener que detenerse, y los que sí tienen que hacerlo tendrán menos tiempo de espera”, dijo.
El ingeniero explicó que los semáforos que se colocarán en las intersecciones serán inteligentes, con un sistema de alta tecnología de videodetección, que consta de cámaras instaladas en postes que emiten una señal inalámbrica a los semáforos, para indicarles si la luz debe cambiar.
Esas cámaras, según explicó Ruiz, pueden detectar accidentes en el área y, al estar conectadas a la sede del DTOP, desde allí se podrá avisar a personal de rescate y manejo de emergencias.
El ingeniero Ruiz señaló que eligieron este periodo del año para inaugurar el proyecto pensando en que le daría tiempo a los conductores para familiarizarse con los cambios antes de que comiencen las clases. Esta zona es una en la que hay varios escuelas, recintos universitarios, así como oficinas del DTOP en Bayamón.
Problema de planificación
Sin embargo, para demostrar la magnitud del tráfico que discurre por la zona remozada, el ingeniero Carlos Contreras, director ejecutivo auxiliar de Tránsito y Autopistas en la AC, lo comparó con el que fluye por la Plaza de Peaje Buchanan, por donde pasan cada día unos 70,000 vehículos.
“El problema en Puerto Rico es que hay demasiados carros (3,045,227 según el Departamento de Transportación y Obras Públicas)”, apuntó por su lado el economista José Alameda. “Por más que abras rutas vas a seguir con el mismo problema porque sigues con la lógica de más carros, más carreteras. Lo que hay es que romper con el hábito de usar carro para ir a trabajar”, opinó.
Mencionó que en países como Francia e Inglaterra, no se usa tanto el carro por lo costoso que resulta en comparación con el transporte colectivo, que ha sido la opción en la planificación nacional.
Un estudio de 2005 realizado por los economistas Manuel Lobato y Víctor Curi estimó que el costo del tapón para los trabajadores en el país sumaba $1,100 millones al año. Alameda estimó que esto hoy día equivaldría a $1,533 millones o 6% del salario total pagado a la clase trabajadora del país.
A ese costo se suman los ambientales. “Tienen que ver con la contaminación de aire, pero además los líquidos y las demás sustancias que forman parte de toda la mecánica del automóvil (y acceden al ambiente). Ese costo ambiental terrible lo estamos pagando todos, ya sea en costos de salud o en inversión para descontaminar”, detalló el planificador José Rivera Santana.
Pero las complicaciones del tránsito también abonan a la inseguridad según José Delgado, exdirector de la Comisión para la Seguridad en el Tránsito. “Si logramos ordenar el tránsito logramos ordenar la vida del país”, aseguró.
Recalcó la urgencia de estudiar el modo de fomentar prácticas como el pon alternado o ‘carpool’.
Fue claro, sin embargo, en que esto tendría que estar acompañado de propaganda educativa prolongada que genere un cambio de cultura, una nueva mentalidad en los ciudadanos de Puerto Rico.