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28 de enero de 2012
12:02 a.m. Modificado: 9:50 p.m. Calidad de vida
 

Ambicioso plan para el Corredor Ecológico

Proponen una vereda que transcurra de un bosque lluvioso a uno seco, de entre 12 y 15 millas de extensión. Mira un vídeo

Terrenos excluidos del Corredor Ecológico
Puerto Rico podría contar con un corredor ecológico costero y montuno, capaz de atraer a decenas de miles de visitantes. (Suministrada)

Por Aurora Rivera Arguinzoni / arivera@elnuevodia.com

Puerto Rico podría contar con un corredor ecológico costero y montuno, capaz de atraer a decenas de miles de visitantes locales e internacionales cada año al tiempo que preserva la estabilidad ecológica cada vez más necesaria en un planeta ambientalmente en crisis.

Entre sus atracciones estaría la única vereda de larga distancia en Puerto Rico que transcurra de un bosque lluvioso a uno seco, conectando montaña y mar, un espacio comparable con veredas de renombre mundial como El Camino Santiago en España o la Vereda Interestatal de las Montañas Apalache en Estados Unidos (The Appalachian National Scenic Trail).

En esta reserva natural habría recorridos por áreas agrícolas y vírgenes, espacios para acampar y para practicar el senderismo, la observación de aves, el estudio de especies diversas, entre otras actividades académicas, científicas y turísticas.

Esta idea es parte de la enmienda propuesta por el  biólogo Emilio Font Nicole al Proyecto del Senado 2282, medida que busca designar reserva natural todo terreno público y patrimonial en el área del Corredor Ecológico del Noreste (CEN).

El también guía turístico nacional solicitó esta semana a las comisiones senatoriales de Urbanismo e Infraestructura, y de Recursos Naturales agregar a las 3,057 cuerdas que ya son parte del CEN otros 5,000 acres que son de dominio público. De esa forma, se integrarían las cuencas hidrográficas de los ríos Sabana, Pitahaya y Juan Martín, que bajan de la Sierra de Luquillo hasta desembocar en la costa.

“Perpetuar la conectividad, no solo de un corredor ecológico costero, sino también el de un corredor hacia la sierra utilizando sus ríos, permitiría establecer una nueva oferta de actividades al cerca de un millón de visitantes al (bosque nacional El) Yunque, utilizando una vereda desde el corredor hacia el bosque lluvioso”, detalló Font Nicole.

“Puerto Rico no tiene veredas de larga distancia, en las que uno pueda transicionar de un bosque de lluvia a un bosque seco en 15 o 12 millas. Ese efecto de isla es único y particular”, destacó. “Actualmente en El Yunque no hay facilidades convenientes y cómodas para acampar, aunque vienen turistas para acampar y los dejan en un terraplén que hay por allí por la (carretera) 191. O sea, que no tenemos esa infraestructura para ofrecerle al turista”, añadió.

El jueves se realizó la tercera vista pública en torno al Proyecto del Senado 2282, presentado por los senadores Larry Seilhamer, Lornna Soto, Mariíta Santiago y Roger Iglesias. Ese día, sin embargo, Seilhamer era el único senador presente.

El CEN ha sido eje de polémicas desde que en octubre de 2009 el actual gobierno remplazó la designación de reserva natural hecha por el gobierno anterior para preservar 3,240 cuerdas de terreno a lo largo de las costas de Luquillo y Fajardo. Para la nueva Gran Reserva del Corredor Ecológico del Noreste se elaboró un plan que permite desarrollos antes vedados en unas 450 cuerdas.

A preguntas de Seilhamer sobre por qué estas 450 cuerdas son tan importantes, Font Nicole explicó que “si se densifica bajo la clasificación laxa que le da la Gran Reserva, vas a tener mucha más área impermeabilizada por cemento, asfalto y (...) se empieza  a modificar los componentes biológico del sistema, que empieza, no a afectar las 400 cuerdas, sino las 3,000”.
 
Mencionó que al esto ocurrir pueden entrar especies indeseables a dañar hábitats de otras endémicas de la zona. Por ejemplo, dijo, el Chango puede desplazar al Bienteveo de ojo rojo, o el Turpial podría invadir y  romper sus nidos.

Otro ejemplo de daños a ecosistemas que mencionó ya es una realidad. “En el área hotelera del Condado todas las mañanas pasan un rastrillo por la playa y remueven todo ese colchón o matres de algas. Ese colchón de algas es importante porque es el supermercado o Burger King de especies de aves, atrae ciertos invertebrados, insectos, cucarachitas que se sabe que vienen del ártico y ahí es que se alimentan”, detalló el científico y guía turístico.

“No debemos obviar esta oportunidad histórica ante nosotros, y mucho menos claudicar nuestra responsabilidad frente  a la próxima generación de habitantes de la isla de Puerto Rico”, concluyó Font Nicole.

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