Aseguran que no sabía quién lo había solicitado
Por María Ivette Vega Calles / mvega@elnuevodia.com
El rapero Arcángel fue uno de los artistas que se encontraba en tarima la semana pasada cuando el narcotraficante colombiano Camilo Torres fue detenido por las autoridades colombianas.
Se trataba de su fiesta de bodas celebrada en la isla Múcura, ubicada a dos horas de Cartagena, Colombia.
Sin embargo, su publicista, Uka Green, aseguró que el intérprete desconocía que el cliente que lo contrató era el narco conocido como Fritanga.
“Arcángel fue contratado con un procedimiento normal de contrataciones para amenizar una boda en Cartagena, Colombia. El día antes tocó en Cúcuta, el siguiente día en la boda y ya al siguiente día viajó a Puerto Rico. La contratación se dio bajo las normas del Departamento de Estado de Puerto Rico, que exigen un contrato, un depósito, etc. Cuando los artistas son contratados para ir a una boda no saben quién es el novio ni quién es la novia. Arcángel estaba en la actividad, al igual que otros artistas, y no tuvo que ver nada con el asunto”, aseguró Green.
Green confirmó que John Rodríguez, gerente de giras (road manager) de Pina Records, empresa que representa a Arcángel, estaba presente en el evento .
“Todos los artistas cuando viajan llevan a alguien como ‘road manager’, que es el que se encarga de que todo salga como indicado, de que los músicos estén a tiempo. El ‘road manager’ va aunque sean fiestas privadas. Nunca un artista va solo, tiene que haber una persona encargada de todos los trámites”, señaló Green.
Pocas las garantías
Por otra parte, la agente de ventas de presentaciones de artistas, Arleene Sebastián, explicó que la contratación de servicios de un cantante inicia con un acuerdo de hora, lugar, duración y otros detalles que se especifican en un contrato. “El contrato que se hace para Colombia, México o cualquier otro país fuera de los Estados Unidos, incluye el nombre de la persona, el número de cédula y su dirección. Si ellos prefieren hacer una transferencia electrónica se les da la cuenta de banco para que hagan la transferencia. Si prefieren hacer un giro se les da la dirección de correo”, indicó Sebastián, quien es agente de Ismael Miranda y Giselle.
Los clientes deben entregar el 50 por ciento de la cantidad total de contratación cuando se establece el contrato, y el balance se debe pagar antes de que el artista salga de Puerto Rico, hacia el país donde ofrecerá el concierto. El dinero no pasa por las manos del artista ya que el personal de seguridad o el ‘road manager’, es el responsable de cobrarlo.
Sebastián destacó que el número de cédula no es garantía de seguridad, de modo que el único indicativo que les da una idea del profesionalismo de los clientes es la precisión con que van cumpliendo los acuerdos.
“No tienes seguridad de si ese número de cédula es correcto, no tienes control de quién es tu cliente. Hay que dejarse llevar porque cumpla con el contrato, con el depósito. A lo mejor habrá que tomar otras medidas, pero esas cosas pueden pasar aquí y en cualquier sitio. Todos los artistas y personas que asistan a cualquier actividad están en riesgo”, indicó la agente.