La muerte de Carla finalizó una vida llena de tragedia. Vídeo y fotos
Por Javier Colón Dávila / jcolon@elnuevodia.com
VILLALBA - “Tú no me puedes ayudar”.
Esa fue la contestación que le dio Carla Mar Bonilla Criado a su hermana Evenith cuando esta última la encontró llorando días antes de su muerte a tiros, ocurrida el viernes en la madrugada.
Poco después, las hermanas sostendrían una de sus frecuentes discusiones. Ya más calmada, Evenith le envió un mensaje de texto a su hermana menor, pero ya era muy tarde. Carla Mar había sido asesinada.
“Se lo voy a decir ahora: ‘Pase lo que pase, Carla, siempre vamos a ser hermanas y te amaré toda una vida’ ”, dijo Evenith frente a decenas de dolientes en el cementerio nuevo de este pueblo.
Carla Mar, quien apenas tenía 20 años, y sus hermanas, Evenith y Zorymar, no son ajenas a la tragedia.
Las tres, el 26 de abril de 1996, vieron cómo su padrastro, Orlando Figueroa, asesinaba de varios disparos a su mamá, Evelia Luz Criado Luna, en la urbanización Alturas de Flamboyán, en Bayamón.
El suceso lo recordó ayer mientras despedía el duelo Jorge García, quien fue maestro de Carla Mar.
“A su mamá también la mataron, precisamente por esta niña que está aquí. Por defender con garras y uñas a su hija”, expresó García.
Según García, Carla Mar le contó a su madre que Figueroa le había tocado sus partes íntimas. La mujer decidió encarar a su pareja y pagó son su vida. Luego, Figueroa se suicidó.
“Carla Mar se afectó mucho con eso”, contó García.
La joven fue asesinada cerca de una pista atlética de Villalba, su pueblo natal y donde residía. Dos individuos: Norberto Cruz Santiago y Ricardo M. Ortiz Vázquez, este último presunto autor intelectual, fueron detenidos el sábado.
Ortiz Vázquez es sospechoso de varios asesinatos en Villalba y, según la pesquisa, sospechaba que Carla Mar le llevaba información de sus andanzas al grupo rival del barrio Hatillo.
Reclaman justicia
Claribel Reyes, amiga de la infancia de Carla Mar, se expresó indignada por la muerte de su amiga y exigió que los detenidos, de ser culpables, paguen por el crimen.
“Ella era buena persona. Para mí lo que le hicieron fue un abuso. Tenía un buen corazón”, expresó Claribel a las afueras de la funeraria Rodríguez, donde velaron el cuerpo de Carla Mar.
“Tienen que pagar por lo que hicieron. ¿Una mujer? Si lo hicieron, que lo paguen”, agregó Claribel.
Los dos acusados fueron compañeros de clase de Claribel y Carla Mar, en la escuela elemental Walter McJones, en Villalba.
Luego, Ortiz Vázquez y Carla Mar coincidieron mientras cursaban el décimo grado.
Claribel se expresó sorprendida con que los jóvenes con los que crecieron ella y su amiga fueran los acusados.
“Está bien que estén envueltos en cosas o que hayan matado gente, como dicen. Pero ¿a Carla?”, reclamó.
Según la fiscalía, una amiga de Carla Mar ayudó a los dos acusados a lograr que la joven de 20 años llegara al Paseo Chiqui Marrero, donde fue asesinada a bordo de su auto cerca de una pista atlética.
Esa supuesta amiga, supo este diario, es o fue pareja de Ortiz Vázquez y posiblemente reciba inmunidad del Estado para testificar contra los asesinos.
Se sospecha que esa testigo llegó a la escena del crimen junto a Carla Mar. Incluso, compartieron en un negocio de comida rápida de Villalba el jueves de la semana pasada, se informó.