Incorporar rayas a cualquier estilo decorativo siempre es un acierto
Por Eileen Rivera Esquilín / erivera1@elnuevodia.com
Siempre serán un acierto en la decoración. No podrás evitarlo, la mirada se te irá para las rayas donde quiera que las veas. En una pared, en un mueble principal, en unos cojines o en una vajilla, llamarán la atención.
Lo mejor de todo es que se pueden convertir en punto focal si las utilizas para acompañar un espacio vestido con tonos neutrales, o bien para acompañar otros tonos brillantes o estampados.
“Las uso en paredes, en textiles para tapizar sofás o butacas. Las verticales dan profundidad y altura. Las horizontales al contrario, crean espacio o disminuyen el carácter longitudinal de un elemento arquitectónico. Monocromáticas o con muchos colores, se puede jugar con una paleta muy amplia y mezclar tamaños diferentes. El ancho y el color de la línea crea volumen. En un cuarto pequeño, por ejemplo, es mejor no usar rayas demasiado anchas porque resultará muy fuerte. Mejor escoge líneas finas en un color sutil. En un cuarto de niño, obviamente, se pueden usar tonos más llamativos. Las rayas pueden ser también diagonales y así crear un efecto óptico interesante”, señala Charlotte Dutoit, de la firma UDesign.
En combinación
En esa misma línea, apunta que cuando se combinan las rayas con otros patrones, como flores, cuadros o puntos, la condición debe ser mezclar también texturas.
“La ventaja de las líneas es que se adaptan a cualquier estilo decorativo, desde el clásico, hasta el étnico o el ‘country’. Hoy día, las destacamos en textiles, ‘wallpapers’ y accesorios, le dan mucho dinamismo al diseño”, agrega Dutoit.
De otro lado, la ‘stylist’ Paola Colón explica que las rayas se pueden combinar con otros patrones siempre y cuando estos no compitan entre sí. Así que, debe haber alguna repetición como por ejemplo, el color, y si tienes una pieza o pared de acento con rayas, debes entonces mantener los otros patrones y texturas un poco más sutiles.
“Definitivamente, las rayas se pueden llevar a cualquier punto de la casa, hasta en el plafón. Se convierte en un efecto único e inesperado. Claro, cuando no quieras que las líneas dominen el espacio puedes limitarte a una pieza de acento como una butaca, unos cojines, una alfombra o una vajilla”, aclara Colón.
Si aún no tienes idea sobre cómo integrar las rayas a tu espacio, Tuti Escudero, de Mitchell Gold + Bob Williams en Puerta de Tierra, San Juan, recomienda partir de una pieza principal -como un sofá- en un tono neutral. Luego selecciona el color de acento que quieras utilizar o que te sirva de inspiración.
“Quizás es un tono que tienes en una obra de arte. Luego selecciona la pieza o textil con rayas que tenga entre sus tonalidades ese color de acento y repítelo”, dice, no sin antes adelantar que las tendencias apuntan hacia el anaranjado, azul y púrpura, mientras que los grises y los tonos tierra prevalecen.