Aprende cuáles son los pasos para moverte y saltar hacia otro campo profesional
Por Liz Sandra Santiago / lsrivera@elnuevodia.com
Nunca es tarde para hacer cambios positivos en tu vida. No importa si estás a punto de terminar tus estudios universitarios, llegando a los 40 o a tan sólo meses de acogerte al retiro laboral, siempre existe la opción de emprender la aventura de una nueva carrera profesional.
Aunque debes tener claro que tomar la decisión de hacer un cambio radical en tu vida no es un asunto fácil, la realidad es que tampoco es imposible si planificas lo que deseas hacer y sigues los pasos adecuados.
Según expertos en el área laboral, son muchas las razones que pueden llevar a una persona a tomar la decisión de llevar a cabo un cambio de carrera. Usualmente estos cambios se ven en personas que llevan muchos años haciendo algo y la profesión evolucionó de tal manera que no los hace sentir tan cómodos. También ocurren luego de un despido o del cierre de una empresa, que la persona queda desempleada y eso le da impulso para cumplir una meta que había dejado atrás por mantener el empleo que consideraba seguro.
“Todos nacemos con unas habilidades y unas preferencias, casi siempre cuando la carrera va en contra de esas preferencias, la persona busca un cambio. Incluso pasa que a veces la persona tiene unas preferencias y cuando madura nota que hay otras cosas que le gustaría más hacer”, menciona la doctora Yarizel Rodríguez, psicóloga industrial organizacional de SeminariosImagen.com.
A mucha gente lo que le ha ocurrido es que pensaba que la profesión era de una forma y con el tiempo se dieron cuenta que no era lo que buscaba. También, otras personas se mantienen años en un empleo porque fue una buena oportunidad que se presentó en un momento dado de su vida y la estabilidad económica los ata.
Beatriz Ferreira -presidenta de RB Personnel, compañía que ubica personas en empleos temporeros y permanentes- señala que son cambios que ocurren en situaciones extremas, pues no todo el mundo tiene el valor para hacerlo. Mientras que la doctora Rodríguez añade que aunque se trata de un cambio grande, usualmente las personas no se arrepienten de haberlo hecho porque los lleva a alcanzar metas y sueños que han tenido a lo largo de su vida.
Pero, no importa la razón que motivó el cambio, un elemento que se repite entre quienes toman esta decisión es la insatisfacción por el trabajo que realizan a diario.
Ambas expertas coinciden en que una vez la persona se siente infeliz e insatisfecha en su trabajo debe tomar acción rápida para solucionar ese problema. Como opciones, puedes analizarte y ver de qué forma mejoras tu actitud y pones de tu parte para crear un ambiente de trabajo más ameno; también puedes buscar otra rama dentro de tu profesión en la que quieras desarrollarte; y si ves que ninguna de las opciones anteriores son para ti, entonces debes considerar prepararte en otra carrera distinta.
“Para que sea exitosa, la persona tiene que seguir muchos pasos antes de tomar finalmente la acción. Algunos arrancan de cero estudiando algo completamente nuevo o montan un negocio”, explica Ferreira, quien está certificada como Master Career Director por su conocimiento en temas relacionados a la búsqueda de empleo.
Un cambio total
Una realidad que está clara en un cambio no sólo envuelve el aspecto laboral sino también económico y trastoca las relaciones interpersonales, algo para lo que la persona debe prepararse. El cambio implica pérdida de estabilidad económica, de compañeros y hasta cierto punto de identidad profesional.
“El cambio dependerá de la realidad económica del individuo. Lo recomendable es que ahorre un mínimo que cubra seis meses de sus gastos por adelantado. Si la persona no tiene ahorros, debe comenzar un plan antes de tomar la acción”, recomienda Rodríguez.
Ferreira menciona que la persona tiene la opción de mantenerse en su empleo actual y comenzar a desarrollarse en un área nueva a tiempo parcial.
“Es cuando la creatividad de cada candidato entra en función. Estamos viendo gente que está trabajando en un lugar que no le gusta y está tomando clases de cocina y haciendo productos en su tiempo libre para llenar ese espacio con algo que le gusta. Están haciendo algo que no les apasiona pero les ayuda a pagar y cumplir con sus compromisos y seguir desarrollándose en algo que sí les gusta”, menciona Ferreira.
Busca ayuda
La psicóloga industrial recomienda que cuando se elige una carrera bien diferente a la que ya se practica es muy importante asesorarse bien y asegurarse de que sea la elección correcta. La experta menciona que existen pruebas en las que se puede conocer un poco más sobre la personalidad del candidato y si se ajusta a lo que requiere esa nueva profesión.
“Busca un consejero de carrera y verifica cuáles son tus preferencias a nivel de trabajo, tu tipo de personalidad y las tendencias. No puede ser una decisión tomada a la ligera o bajo coraje. Asegúrate de dejar las puertas abiertas y no asumir una actitud negativa hacia tu trabajo anterior”, señala Rodríguez.
Aunque no hay estadísticas que demuestren una edad específica en la que las personas toman este tipo de decisión, Rodríguez menciona que en su experiencia ha encontrado que son acciones más comunes cuando se está terminando la carrera universitaria -que es el momento más adecuado porque la persona puede moverse fácilmente a lo que desea- o poco antes de llegar a los 40 años, cuando la persona ya tiene experiencia laboral y siente que necesita un cambio
Por su parte, Ferreira añade que usualmente ser más joven es ventajoso para asumir estos cambios porque no suelen existir tantas responsabilidades económicas (hijos, propiedades y otras deudas).
Ferreira explica que aunque este tipo de decisión no tiene que ver con un área laboral específica, la realidad es que hay industrias -como la construcción, la banca y las comunicaciones- que están sufriendo cambios y los empleados están buscando otras opciones diferentes para poder subsistir.
“Son industrias en las que llega el punto que el profesional no tiene donde moverse y busca reinventarse. Lo importante es ver como ponen toda la experiencia que tienen a beneficio de las nuevas tendencias y de la nueva industria”, añade Ferreira.
Siete pasos para lograr el cambio
1. Analiza qué deseas hacer y por qué quieres hacer un cambio de profesión.
2. Toma en cuenta tu experiencia y conocimiento en la profesión actual. Qué puede aportar esta experiencia a esa nueva industria a la que te diriges y qué te hace falta.
3. Investiga qué tipo de candidatos buscan las empresas dentro de esa nueva industria, cuánto es la paga y cómo son las condiciones de trabajo.
4. Comienza un plan de ahorros para poder pagar tus cuentas en los primeros meses de cambio, en caso de que se trate de un negocio propio o se trate de un trabajo a comisión.
5. Prepárate académicamente para enfrentar el nuevo reto. Busca la manera de cumplir con los requisitos mínimos que requiere la nueva plaza de trabajo.
6. Adquiere experiencia en el nuevo campo profesional al que te diriges. Puedes comenzar ofreciendo tu trabajo como voluntario a entidades sin fines de lucro en el área específica en la que planificas desarrollarte.
7. Prepara tu resumé basado en necesidades de la industria y comienza a buscar trabajo.
(Fuente: Beatriz Ferreira, presidenta de RB Personnel, www.trabajoenrb.com)
Prepárate bien
Cuando tomas la decisión de buscar un empleo es fundamental preparar un resumé que demuestre que eres el candidato ideal para el empleo y que vaya de acuerdo a las tendencias del mercado.
“El resumé ha cambiado mucho en los últimos cinco años, ahora es muy dinámico. El resumé es una herramienta de mercadeo en la que el candidato se está “vendiendo” y la compañía esta buscando quien va a llenar su espacio. Según las estadísticas, un reclutador le dedica unos 20 segundos a un resumé, si encuentra los requisitos que busca, llamará para una entrevista. Si estructuras el resumé correctamente, de manera breve y precisa, y que vaya acorde con lo que pide la industria tienes mayor posibilidad de éxito”, explica Beatriz Ferreira, presidenta de RB Personnel.
En un buen resumé no deben faltar tu nombres y dónde conseguirte.
Debes incluir las compañías en las que has trabajado, el puesto ocupado, un resumen de las funciones que realizaste. Enfatiza aquellas responsabilidades que hacías dentro de la otra profesión que son afines con la industria a la que te quieres mover. Una forma de hacerlo más llamativo es poniendo tus logros.
“Todo el mundo tiene logros en su profesión y después de hacer ese pequeño párrafo definiendo lo que hacías tienes que colocar los logros específicos. Lo que se recomienda es que se cuantifiquen esos logros, mientras más números se pongan, más fácil se le hace al nuevo patrono ver que está contratando a una persona que tuvo logros en su profesión anterior”, recomienda Ferreira, quien enfatiza que el resumé no debe exceder de dos páginas.
Una buena entrevista
Para que la entrevista de trabajo sea exitosa, es importante que conozcas por completo tu resumé y puedas hablar de manera fluida de tu experiencia profesional.
Prepárate para preguntas abiertas y recuerda que no es momento para hablar de asuntos personales sino para mostrar lo mejor de ti como profesional, recomienda Beatriz Ferreira, presidenta de RB Personnel.