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Modificado: 1 de julio de 2013 4:20 p.m. Seguridad
 

Aurea Vázquez Rijos habló con El Nuevo Día sobre su relación con Adam Joel

En 2008, la viuda del empresario conversó sobre su vida en Italia y el caso por el cual -de ser hallada culpable- podría incluso recibir la pena capital

Por José Sánchez Fournier / jose.sanchez@elnuevodia.com

FLORENCIA (2008). - El asesinato del empresario canadiense Adam Joel Anhang Uster la medianoche del 23 de septiembre de 2005 en las calles adoquinadas del Viejo San Juan causó revuelo en la Isla y el exterior. Y por supuesto, en esta ciudad, donde vive la viuda del empresario.

El Departamento de Justicia acusó a Jonathan Román Rivera de cometer el crimen, un mes después de los hechos. El joven de La Perla, quien desde el inicio clamó su inocencia, fue encontrado culpable en el foro estatal y condenado a 105 años de cárcel. Pero luego fue exculpado y hace unas semanas fue dejado en libertad, ya que el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) y la fiscalía federal acusaron a otro hombre, Alex Pabón, “El Loco”, de cometer los hechos.

Los federales también sometieron cargos contra la viuda del canadiense, la puertorriqueña Aurea Vázquez Rijos, como presunta autora intelectual del crimen. De acuerdo con fiscalía federal, Vázquez Rijos le ofreció a Pabón $3 millones por asesinar a su marido multimillonario, quien días antes había sometido una demanda de divorcio. Pabón ya confesó ante los federales su rol en el asesinato.

Luego de la acusación, pocos días después de dar a luz y tras tres años de silencio, la mujer habló con El Nuevo Día sobre su relación con Adam Joel, la noche del crimen, su vida en Italia, y el caso por el cual -de ser encontrada culpable- podría incluso recibir la pena capital.

La joven madre llega a la entrevista vistiendo un sencillo pero elegante traje blanco y verde, que combina con sus ojos. De su cuello cuelgan dos pendientes alusivos al judaísmo, religión que actualmente practica. Uno es la estrella de David; el otro, un símbolo hebreo.

Viene acompañada de su incansable defensora, su madre, Carmen Rijos, quien viajó a Florencia para conocer a sus nietas recién nacidas. En sus brazos Aurea carga a Giudita, una de las gemelas que parió el pasado 24 de agosto, tras un delicado embarazo que culminó en un parto prematuro.

Desde el lunes 8 de septiembre, Giudita, una de las gemelas, está en su casa. Aurea explica que la otra niña, Vitoria, sigue en el hospital, porque aún está delicada de salud. Las gemelas son el fruto de una relación sentimental que mantiene con un italiano a quien conoció tras viajar a Florencia a participar en un seminario de la New York Film Academy. Viajó a Italia el primero de julio del 2006, y poco después decidió mudarse permanentemente.

¿Cómo empezó la relación con su actual pareja?

Fue para el 2007. Como en diciembre, puedo decir. Nos conocimos primero como amigos, no es que había un interés así desde el principio. El amor crece, no se hace.

¿El embarazo fue planificado?

Fue así, esto, planificado.

¿Cómo se mantiene económicamente?

Mi mamá antes me enviaba dinero. Ahora mi compañero sufraga mis gastos. Me mantiene, puedo decir.

¿Qué le dijo su actual pareja cuando le contó sobre la muerte de su marido?

Se lo mencioné hace un tiempo atrás, cuando éramos amigos, cuando nos conocimos. Simplemente me escuchó. No dio opiniones, no le dio importancia.

¿Cómo reaccionaron su pareja y su familia cuando salió información del caso en los medios de Florencia?

Mi compañero estaba desilusionado de que saliera así en el periódico, porque pusieron que yo estaba fugada en la Toscana, y que me estaban escondiendo en una casa en el campo. Pusieron en el artículo que mi suegro, mi ex suegro, Abraham, llamó al periódico y dijo que yo tenía que ver en asuntos de droga, que esa misma noche me cogieron tantas bolsas de droga en el carro. Cosas feas, como haciéndome ver a mal. Cambiaron la historia. Me afectó, porque si fuera la verdad no afecta. Pero si se ponen a escribir fantasías sólo para tener una historia queda bien feo. Y dice claro que fue un reportaje hecho a insistencias del padre.

¿Qué dijo la familia de su pareja cuando les contó del asesinato de su esposo?

Ellos también han creído en mí. Obviamente no van a creer muchas de las cosas porque se publicaron cosas que ellos saben que no son verdad.

¿Por qué se convirtió al judaísmo?

Siempre lo quise. Mi papá es de familia judía, y después aprendí que mi mamá, por parte de mi abuela, también tenía ascendencia de los judíos.

¿Su conversión empezó en Puerto Rico?

Sí, primero empecé a tomar clases de hebreo, antes de casarme.

Adam Joel era judío.

Era judío de nacimiento, pero no practicaba. Una de las razones por las que consideré salir con él era porque era judío.

Es curioso que tenga esa afición por los hombres judíos.

El hombre judío siempre ha tenido bien a su mujer. La mujer es lo principal en la religión judía, es la que manda. Le dan un valor a la mujer tan bueno, como mi papá siempre ha sido con mi mamá. Y yo quería un hombre así, como mi papá.

¿Ya usted tiene una vida hecha acá?

Sí, lo podemos decir.

Pero, ¿tiene pensado ir a Puerto Rico para el caso?

Sí. Yo tenía pasaje para ir antes de dar a luz, pero no podía por la condición delicada de mi embarazo. Los doctores me decían que era mejor esperar para después. No pude irme en ese momento, pero sí tengo la intención de ir a Puerto Rico a aclarar esto, porque yo soy inocente. Soy completamente inocente. Esto se va a resolver, estoy completamente positiva en cuanto a eso, lo sé. Siempre la verdad prevalece. (Luego) voy a volver a Florencia, porque mis hijas son florentinas y su papa está aquí, y porque hasta hace dos meses atrás estaba inscrita en la escuela para obtener mi licencia (como guía turística) aquí.

(Su futuro en Florencia está en riesgo ante la acusación en la esfera federal. Aurea, quien habla fluido inglés e italiano, pero cuyo español está levemente mohoso por el poco uso, planifica viajar a Puerto Rico quizás tan pronto como a comienzos de octubre para enfrentar los cargos. Su defensa mantiene que la joven madre nunca ha huido de la jurisdicción estadounidense, y que desde que fue acusada comenzó a hacer los trámites para regresar a la Isla. Por esto esperan que se le permita mantenerse bajo arresto domiciliario o algún tipo de libertad condicionada cuando regrese).

El rol de Roberto Cacho

Mientras carga a Giudita dormida, Aurea recuerda los inicios de la vida con quien fuera brevemente su esposo.

¿Cómo comenzó su relación con Adam Joel?

Empezó como a unos cinco meses de conocernos. Y era porque él insistía tanto que “tanto da la gota de agua en la piedra hasta que le hace un hoyo”. Fue como para el 2002, como a las tres semanas de volver de Nueva York a Puerto Rico. Yo llevaba casi un mes en Puerto Rico cuando lo conocí. Salí una noche a comer con quien era mi mejor amigo, que conocía al exsocio de Adam, quien de casualidad estaba en Puerto Rico.

Cuando estaban juntos, ¿cómo compartían?

Nosotros salíamos todas las noches a cenar. Y aparte de eso siempre que había una fiesta social -porque yo siempre estaba en fiestas sociales- me lo llevaba para que no se quedara en el hotel solo. Y cuando no, él salía con Roberto Cacho (su socio de negocios), y él lo llevaba a entretenerse por las noches.

Cuando empezamos a salir yo iba con él a todas las actividades de Roberto Cacho y a todas las mías normales. Salíamos al cine mucho, como dos o tres veces a la semana, porque tengo un hermano que es impedido que siempre le gusta que lo lleven al cine. Y él (Adam Joel) iba mucho al cine conmigo y con mi hermano, hasta dos días antes de que sucediera la tragedia. También íbamos al Fashion Week, porque yo conseguía pases. Si no era a cenar, era a una fiesta social o al cine. Pero siempre estábamos fuera.

¿Conoció a la familia de Adam Joel?

Yo conocí al papá (Abraham Anhang) como a los dos o tres meses de que conocí a Adam Joel. Ellos no hablaban tanto, era como cada seis meses, o en los días importantes de la religión, como Yom Kippur y Rosh Hashanah. De vez en cuando para Hannukah, pues en esas ocasiones ellos se comunicaban más extenso, o él iba a Canadá para verlos. Cuando yo lo conocí, Abraham estuvo toda la noche tirándome guiñadas. Lo recuerdo como si fuera ayer, en una cena en un restaurante dentro del Ritz Carlton. Le dijo a Adam que yo era muy bonita pero que nunca en su vida me tomara en serio porque era latina -esto es feo pero es la verdad- simplemente que se divirtiera conmigo pero que no me tomara nunca en serio.

¿Adam Joel llegó a compartir con su familia?

Desde el principio, tan pronto empezó a salir conmigo. En mi casa siempre fueron bien tradicionales. Todos los que han sido mis pretendientes han conocido a mis papás. (Adam Joel) compartía con mis padrinos, con mis amistades. La familia para mí siempre ha sido primordial, importante. Y el que en verdad me conoce, lo sabe.

¿Pero nunca compartieron ambas familias?

No. Mi hermana y yo salimos a cenar con la mamá y el papá de Adam, en el 2004, cuando conocí a la mamá. Vinieron los padres y se quedaron con nosotros en la casa que compartíamos. Y la hermana de él también, con su esposo.

O sea, que los padres de Adam Joel sabían que ustedes convivían.

Sí, pero como que no querían aceptarlo porque son tradicionales. Ellos no aceptaban que yo era latina y que no era judía ortodoxa. Lo más que odiaba el papá era que yo era latina (se ríe al decirlo). Lo odiaba. Pero nunca tuvimos problemas mayores con su familia. Él tenía problemas con su papá normalmente, como todo hijo con su padre. Pero nunca hubo guerra. Yo no podía ir a tantas cosas porque no era judía. Pero ya había conocido primos, algunos tíos, fui a Canadá tres veces con él. Conocí sus amistades.

Problemas matrimoniales 

¿Entre sus amistades se encontraba Jorge de Castro Font?

Hay mucha gente que ahora dicen que eran sus amistades, pero no, porque su círculo de amistades era bien pequeño y no era con las personas que trabajaba. Él sí tenía una relación de amistad con su socio Roberto Cacho, pero era porque tenía negocios con él, no porque eran mejores amigos. El señor Jorge De Castro Font había estado en algunas actividades porque es amigo de Roberto Cacho. Iba a la casa porque era del círculo de Roberto Cacho. Nosotros hacíamos en la casa casi todos los fines de semana las barbacoas de los domingos. Empezaban por la tarde con la picadera, hasta terminar en la noche. Y se invitó a mucha gente, como el licenciado Luis Rullán (actual representante legal de Abraham Anhang en Puerto Rico), y a Jorge De Castro Font.

¿Por qué cree que ha hecho comentarios en su contra Jorge De Castro Font?

“Ha dicho pestes ese hombre”, interviene Carmen, la madre.

Aurea - Yo en realidad no juzgo a Jorge De Castro Font. Sé que él tiene un interés bien grande, ya sea económico, y lo tenía con mi marido porque mi marido le pasaba una mensualidad para que lo ayudaran con los permisos, y le daba una cantidad de dinero para sus campañas políticas. No sé si le tiene miedo a Cacho, si hace lo que Cacho le diga. Nunca fue mi mejor amigo ni nada. Siempre tuvimos una buena relación, así como de amistad. Yo en realidad no lo culpo, quizás tiene sus necesidades, no sé en realidad qué le pasa.

¿Usted tenía diferencias con estas personas?

Bueno, este, yo era social con ellos, pero más bien por negocios. Yo simplemente era social porque ellos tenían que ver con mi marido. Pero no era tan afín con el señor Roberto Cacho porque él nunca me aceptó. Siempre tenía discrimen conmigo.

¿Por qué?

No lo sé. Eso viene de hace tanto tiempo. Desde mucho antes de casarme.

Carmen - Él la despreciaba.

Aurea - Una vez estábamos en la isla de Canouan (parte de St. Vincent). Estaba Jorge De Castro Font, que se lo había llevado Cacho para allá. En mi pasaporte está hasta la fecha, déjame ver.

(Aurea saca su pasaporte, y comienza a buscar el matasellos de aduana. Se toma unos momentos, pues el documento está repleto de sellos de distintas travesías.)

Mira, sí, eso fue en enero 8 del 2004.

Carmen - Cacho era el que se llevaba a Jorge De Castro Font para todos los sitios, con Adam.

Aurea - Pero no era porque eran íntimos amigos, para nada. Porque Jorge De Castro Font cuando venía a mi casa era porque lo invitaba Roberto Cacho. O Roberto Cacho le aconsejaba a Adam que tenía que invitarlo, porque obviamente está en el gobierno y le hacía alguna pala para algunos permisos como hace todo el mundo. Porque como dice el dicho, “keep your friends close and your enemies closer”.

Ese día me dijo Cacho que me odiaba porque por mi culpa perdió mucho dinero. Él dice que a través de mí conoció a mi primo, hizo un negocio con mi primo y perdió dinero, en el restaurante Dalí. Desde esa vez me odia a muerte. Dice que no me puede ver ni en pintura. Que no descansaría hasta destruirme.

¿Ustedes tuvieron problemas matrimoniales?

Los únicos problemas que teníamos fue cuando Roberto Cacho se enteró de que nos habíamos casado. De vez en cuando discutíamos, porque el socio no estaba de acuerdo de que él se había casado conmigo sin consultarlo con él antes. Yo me digo, contra, ¿qué era (Cacho), su mujer? Yo no estaba de acuerdo con que había que decirle a él, para nada. Pero yo creo que él estaba más molesto porque no lo invitamos a la boda, de verdad (se vuelve a reír, aparentemente recordando el incidente).

¿Por qué acudieron a consejería matrimonial?

Eso fue ya más adelantito. Cogimos consejería matrimonial por decisión mía, por este problema, porque Roberto Cacho le dijo que si no se divorciaba de mí, cerraba los negocios que tenía con mi marido. Eso lo sabe todo el que me conoce.

¿Eso resultó en una decisión de divorciarse?

No, para nada. Simplemente continuamos en consejería hasta ese mismo día (el del asesinato).

(De acuerdo con el licenciado Luis Rullán, amigo de Adam Joel y representante de Abrahm: “Ya Adam había tomado la decisión firme de divorciarse. De hecho, había radicado la demanda. La terapia matrimonial terminó ese día. Ellos no iban a volver”. Este diario supo que eso indicó la consejera matrimonial en su deposición como parte de la demanda civil).

Pero ustedes ya no vivían juntos.

Él tenía un apartamento de soltero del cual yo no sabía, pero se quedaba conmigo. Ya llevaba prácticamente como un mes fuera de la casa. Pero hasta la noche antes de esa estaba en mi casa conmigo. Se quedaba por las noches.

Si estaban bien como pareja, ¿por qué Adam Joel se fue de la casa?

Porque un día yo fui a hacer un programa de televisión de (motoras) Harley (Davidson) en Aguadilla, y él se molestó porque yo estaba por la noche por allá. Se molestó y simplemente…

Carmen - Te dejó una notita.

Aurea - Me había dejado una notita (en la casa).

¿Qué decía la nota?

No me recuerdo detalladamente, tal vez la tengo por ahí. Pero decía, este, te amo tanto, pero esto ya no puedo, no lo aguanto, no puedo más o algo así. Eso fue un mes antes. Pero con todo y eso nosotros todavía viajábamos juntos. Después de eso fuimos a Londres a pasar una semana. Nos íbamos a Vieques todos los fines de semana. No era que nos habíamos separado. Él estaba tratando de ver cómo podía resolver la situación con Roberto. Yo siempre dije, en las terapias y todo, que la razón verdadera de los problemas de nosotros fue el socio de él.

Carmen - Yo no sé cómo la terapista esa no lo mencionó, porque parece que no mencionó nada de eso que tú dijiste (en su testimonio en la demanda por la herencia).

Aurea - Pues a ella se le habrá olvidado o no miró las notitas bien, porque ella lo escribió y esa fue la razón por la que yo la llamé.

Después del ataque, ¿cuanto tiempo estuvo hospitalizada?

Un mes casi. A mí me operaron y todo. Y después de eso tuve terapia física y terapia psiquiátrica un año, hasta unos días antes de venirme para acá. Estaba que no me podía mover del lado derecho. Y cuando estaba hospitalizada en psiquiatría estaba en silla de ruedas porque no podía caminar. Estuve en el Inspira (del Auxilio Mutuo), pero era hospitalización ambulatoria. Iba desde la mañana hasta las seis, regresaba a casa sólo para dormir.

¿Cuándo habló con la Policía?

La policía nunca trató de hablarme.

Carmen - Espérate, que tú estabas semi inconsciente, y yo estaba allí, eso fue a los dos días.

Aurea - Dos días después (el agente José) Miranda vino. Fue el único que vino.

Carmen - Y ella estaba sedada.

Aurea - Yo estaba con morfina.

Carmen - Todavía tenía el traje de los hechos. Estaba llena de sangre.

Aurea - Yo no sé por qué dijeron que yo salí corriendo del hospital. Todas esas cosas eran embustes. No sé cuándo fue Miranda, pero había venido en ese día -supuestamente, porque yo no me recuerdo de eso- y después nunca trató de hablar conmigo. Lo que trató siempre fue de llevarme a fiscalía. Pero cómo voy a ir a fiscalía si estoy hospitalizada. Y después cómo voy a ir si estoy en silla de ruedas.

¿Usted conocía a Jonathan Román?

No. No lo he visto nunca en mi vida. Sólo fotos en los periódicos.

¿Qué le pareció todo el caso estatal?

Cuando cogieron al muchacho, que decían que era empleado mío, yo me decía, ¿van a seguir con estas calumnias? Siempre he pensado que todo es una corrupción, una conspiración, un montaje horrible. Era como si fuera una pesadilla. Llegó un momento en el que comencé a ignorar las noticias.

¿Nunca pensó en testificar a favor de Jonathan?

Sí. Yo había dado una declaración en mis deposiciones sobre Jonathan y no quisieron usarla a favor de él en su juicio.

¿No quiso seguir de cerca el juicio de Jonathan?

Mis abogados me aconsejaron que no siguiera el juicio.

¿Sentía que se iba a esclarecer el caso en el juicio?

Siempre he deseado que se resuelva. Me arruinaron la vida, me la destruyeron. Yo estaba muy, muy bien. Feliz como una lombriz.

¿Pero pensaba que en el caso estatal se iba a saber la verdad?

Nunca tuve fe en el modo estatal.

Cuando soltaron a Jonathan, ¿qué le pareció?

No puedo hablar de eso. Pienso que han cometido injusticias conmigo, como lo han hecho con otras personas.

Disputa por la herencia

¿Usted desistió de la demanda por la herencia?

No.

¿Piensa proseguir con el proceso civil?

Si fuera por mí, lo dejaría, pero obviamente voy a proseguir con eso. Pero no es por el dinero, porque de verdad no me importa. Yo decidí hacer eso porque estaba perdiendo todo lo que tenía, tuve que vender mi negocio Pink Skirt, ya no me daba el dinero para nada.

¿Cuánto tiempo después se sometió la demanda civil por la herencia?

Al año. (De acuerdo a los records judiciales, la demanda fue sometida exactamente el 29 de marzo del 2006, a los seis meses y seis días del asesinato).

¿Nunca habló con su ex suegro sobre la herencia antes de incoar la demanda?

Tan pronto salí del hospital yo lo llamé para hablar con él. Me hizo preguntas de si había un testamento o algo. Yo le dije, ‘mira, no hay que yo tenga conocimiento’. Yo había escuchado que Adam Joel pensaba hacer uno en Nueva York, pero que no lo llegó a hacer. Él viene y me preguntó si se estaba investigando, si estaba adelantada la investigación y yo le dije ‘hasta donde yo sé la Policía aquí no ha hecho nada’. Y hablamos del concepto de por qué él no sabía que yo estaba casada con su hijo.

¿Abraham se enteró de la boda después que Joel murió?

Sí. También hablamos de esa noche (del asesinato) y me dijo: ‘La persona que hizo esto, si es así como tú me dices, vas a tener que estar bien atenta, porque te pueden mandar a hacer algo’. Como que me podían tratar de matar. Yo le dije, ‘A mí no me interesa nada (económico)’ y él me pregunta que si estaba dispuesta él tomaba un vuelo a Puerto Rico para yo firmarle una carta en la que le cedía todos los derechos sobre todo. Le dije que lo consultaba con mi abogado, y que lo llamaba para atrás. Dos días después exactos, arrestaron a Jonathan.

¿Volvió a hablar con su ex suegro?

No. Yo traté de enviarle una carta, en diciembre (del 2005). Le envié una carta escrita en hebreo, diciendo que yo deseaba que algún día él se diera cuenta de la verdad, que no es como se lo han pintado y que encuentre un espacio en su corazón para aceptarme.

Interviene el FBI

La entrevista prosigue en la Piazza Santisima Annunziata, donde se encuentra el antiguo “Spedale degli Innocenti”, el Hospital de los Inocentes, diseñado por Filippo Brunelleschi en 1419.

¿Qué le parece que se metan las agencias federales en el caso y la acusen?

Nosotros habíamos ido, tan pronto yo salí del hospital, al FBI a pedirle que investigaran este caso. Fui yo con mi mamá y mi hermana (Marcia, también acusada por el FBI). Entonces después se reunió mi mamá con el fiscal Guillermo Gil Bonar, a pedirle si el FBI se podía meter. Y ellos no querían.

Carmen - Y por tercera vez volvimos y ellos dijeron que no, porque era un caso estatal. Y que lo tenían que solicitar los estatales.

Aurea [- Siempre tuve miedo. Fui una víctima y me hirieron. Yo pienso que esa persona (Alex Pabón, quien confesó haber asesinado a Adam Joel) es un loco, pero yo no sé quién diantres es. No he visto una foto de él, ni nada. No sé tantos detalles, pero pienso que una persona que diga que uno le ofrece $3 millones (para matar a alguien) está loco, porque ni por Bin Laden ofrecen esa cantidad.

(La recompensa por la captura de Bin Laden -vivo o muerto- actualmente es de $50 millones).

¿Cuál fue su reacción al saber que la acusó el FBI?

Yo me quedé absolutamente en shock. Me sentí mal, porque estaba embarazada. Me dije, ‘no puedo creer que me van a acusar cuando yo fui a buscar ayuda de ellos’. Me preguntaba qué va a ser de mí, qué va a ser de mis hijas. Pero tengo mucha fe en Dios y fe de que esto se va a aclarar y que voy a salir bien, porque soy inocente, absoluta y completamente inocente. Siempre he sido una víctima. Me preocupa que haya prejuicio, que la gente sí piense mal, porque la gente por dinero hace tantas cosas. Los que han declarado han sido empleados de Roberto, qué extraño (dice en tono sarcástico). Y personas que no estaban ni en el lugar de los hechos porque no había nadie, ni un ser humano por allí.

¿Hay intereses económicos relacionados con el asesinato de Adam?

No sé. Para mí eso fue un asalto.


Esta noticia fue publicada originalmente el 21 de septiembre de 2008.

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