Se esperan cargos contra tres personas antes del segundo aniversario de la muerte del niño el próximo 9 de marzo
Por Ricardo Cortés Chico / rcortes@elnuevodia.com
La reciente ronda de interrogatorios relacionados al asesinato del niño Lorenzo González Cacho es parte de un último esfuerzo de las autoridades por repasar los detalles contenidos en los testimonios con miras a acusar a por lo menos tres personas antes del segundo aniversario de la muerte el próximo 9 de marzo, supo ayer El Nuevo Día.
“Entiendo que va a haber radicación de cargos... Se está trabajando para que sea antes del aniversario”, dijo ayer a este diario una fuente con conocimiento directo de la pesquisa.
La fuente no precisó quiénes serán acusados, pero el Departamento de Justicia ha señalado públicamente como sospechosos a la madre del menor de 8 años, Ana Cacho, y a su amigo Jesús Genaro Camacho, quien era su novio al momento de los hechos.
Ambos han negado ser responsables de la muerte.
La determinación final en torno a quiénes serán los acusados la tomará la fiscalía una vez culminen el proceso de repasar los testimonios, dijo la fuente, quien precisó que la última persona interrogada en esta ronda será Camacho.
El Nuevo Día intentó contactar ayer a los abogados de Cacho y Camacho, pero ninguno estuvo disponible. Recientemente se supo que Cacho se mudó a Estados Unidos, pero su abogada, Sharon González, ha insistido en que la mujer está disponible para responder a cualquier citación de las autoridades.
Cacho se mudó a Orlando, Florida, según una allegada, porque se sentía acosada en Puerto Rico.
“Ella iba a cualquier sitio y la gente empezaba a retratarla con los celulares”, dijo la allegada.
Los fiscales de Justicia, sin embargo, tienen todos los contactos de los abogados de Cacho, quienes han insistido en que ella acudirá a cualquier citación y no será necesario someterle cargos en ausencia.
Los allegados a Cacho mantienen que ella es inocente, pero al parecer se han resignado a que esta será acusada de haber tenido alguna participación en el asesinato de su hijo o en el encubrimiento de los hechos y tienen el temor de que hagan con ella “un show al estilo de Lydia Echevarría”, la actriz acusada en los años 80 del asesinato de su esposo, el productor de televisión Luis Vigoreaux, padre.
Echevarría fue arrestada delante de la prensa, en medio de un gran despliegue de agentes.
Lorenzo fue asesinado a golpes y con heridas punzantes en la madrugada del 9 de marzo de 2010 mientras estaba en la casa de su madre de la urbanización Dorado del Mar. La mujer lo llevó malherido al Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT) de Dorado alegando que se había caído de la cama.
Días después de los hechos, la fiscalía intentó interrogarla, pero la mujer se negó a declarar tras haber sido declarada sospechosa de la muerte.
Los últimos interrogatorios del caso fueron llevados a cabo por el agente Simón Rosa, a quien se le encargó la pesquisa recientemente, en coordinación con la fiscalía.
La semana pasada fue interrogado Ahmed Alí González, padre de Lorenzo, y el jueves, Milton Rodríguez, un detective privado que investigó la muerte bajo contrato de la familia materna de Lorenzo.
Rodríguez presuntamente brindó a los investigadores información nueva del caso. González, quien está divorciado de Cacho, no es sospechoso ni testigo del caso, pero tiene bajo su custodia a las otras dos hijas que procreó con la mujer, las cuales son testigos esenciales del caso.
Camacho será citado próximamente para interrogatorio, pero, en vista de que ha sido declarado sospechoso, no está claro si accederá a hablar con los investigadores.
A Camacho, el fiscal general Obdulio Meléndez le dijo en octubre que la próxima vez que las autoridades lo citaran iba a ser “como acusado”.