Top de la pagina

Noticias

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
24 de agosto de 2010
Tema de Portada
 

Besos que ayudan a salvar vidas

Luz Batista lleva orientación sobre una enfermedad

 

Por Melany Rivera Maldonado / Especial para El Nuevo Día

En su tiempo libre, Luz Batista visita oficinas, hospitales y centros comerciales con una misión: informar sobre la hipertensión arterial pulmonar, una enfermedad poco conocida e incurable que, si no se diagnostica a tiempo, puede acabar con la vida de quienes, como ella, la padecen.

“¿Me regala un beso?”, se le escucha decir. Frente a los concesionarios de comida en un centro comercial, salta a la vista el grupo de personas que, pincel y espejo en mano, se pintan los labios de azul y marcan un papel. Algunos llegan por curiosidad; otros responden a la solicitud de Batista, quien como parte de los síntomas tuvo cianosis, como se le conoce en medicina a los labios azules. Familiares y pacientes le acompañan.

Desde el 15 de mayo, la voluntaria y gerente del Departamento de Cumplimiento y Control de Calidad de una empresa bancaria es portavoz e imagen de la campaña internacional Regala un beso azul, que se originó en el Reino Unido y busca alertar sobre la enfermedad que -aunque puede confundirse con el asma- se caracteriza por una elevada presión sanguínea en las arterias de los pulmones, lo que reduce la cantidad de oxígeno en los tejidos del cuerpo. “Así van escuchando que existe una enfermedad que tiene estos síntomas, se alertan”, destacó Batista.

Pero su interés en educar a la comunidad sobre el padecimiento comenzó en el 2005, cuando antes de ser diagnosticada, y en medio del desconocimiento, llegó a estar hospitalizada por supuestas piedras en la vesícula. Fue su insistencia la que llevó a los médicos a encontrar la causa de su fatiga e hinchazón.

Desde ese primer día, cuando le pronosticaron seis meses de vida, comenzó a orientarse y a buscar personas que tuvieran el mismo diagnóstico, ya que no existe un registro oficial. Conocer a una mujer que llevaba tres años en tratamiento fue un alivio para Batista, por lo que desde entonces, en cada cita médica o actividad que realiza, espera identificar niños y adultos con la condición.

Cuando hace un año vio que la cantidad de personas con esta afección iba en aumento, decidió formar junto a su esposo -quien ha estado junto a ella en todo el proceso- el Grupo de Apoyo para Pacientes de Hipertensión Pulmonar en Puerto Rico.

Una vez al mes, alrededor de 40 pacientes y familiares se reúnen en el Hospital Auxilio Mutuo, donde Batista coordina orientaciones y talleres que les ayuden a manejar las emociones y conocer los tratamientos y recursos para tratar la enfermedad para la cual no se ha encontrado cura.

“Yo he visto morir a algunos de ellos, muchas veces porque no recibieron un diagnóstico a tiempo o no tienen el dinero ni el plan médico para pagar las medicinas, y eso te llama a moverte para hacer algo”, afirmó.

En respuesta a ese llamado, hace un espacio en su vida diaria para viajar a distintos lugares y concienciar no sólo a pacientes y familiares, sino al resto de la gente que, a veces por desconocimiento, se muestran poco cooperadores con quienes padecen la enfermedad. Relató, por ejemplo, que la primera vez que fue a un concierto y solicitó subir por la rampa, ya que no puede subir cuestas o escaleras, le impidieron el paso ya que, aunque les habló de la afección, los empleados “no veían un impedimento”.

“La gente ni se imagina, porque te sientes aislado cuando le dices lo que tienes. Por eso estamos aquí junto a otros pacientes y familiares, dispuestos a llevar un mensaje de prevención y educación”, expresó Batista.

Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: