Ambos partidos dicen que hay mucho en juego en el debate de hoy
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WASHINGTON - Hace cuatro años, Joe Biden fue cuidadoso de no parecer demasiado agresivo en el debate de candidatos a vicepresidente ante Sarah Palin, cuando apenas llegaba al escenario nacional.
Ahora, mientras se prepara para debatir ante Paul Ryan, quien tiene 14 años como legislador y es el republicano que más conoce sobre el presupuesto, Biden está menos preocupado de parecer un bravucón.
“Creo que jugará rudo”, dijo la exgobernadora de Michigan Jennifer Granholm, quien lo ayudó a practicar en el debate de 2008. “No tendrá que preocuparse por lanzar golpes. Puede hablar de política y abordar temas como los engaños deliberados que la otra parte ha propuesto”.
Por lo general, los debates vicepresidenciales no interesan tanto como los presidenciales, pero ambos partidos coinciden en que hay mucho en juego en el encuentro de hoy en Kentucky después del decepcionante papel del presidente Barack Obama en su debate de la semana pasada con Mitt Romney.
El buen desempeño de Romney lo ayudó a reducir la ventaja de Obama en los sondeos en estados claves.
“Obviamente, lo que esperamos es que el vicepresidente venga contra mí como una bala de cañón”, reconoció Ryan esta semana.
El legislador de 42 años debe superar la falta de experiencia en política internacional y en debates nacionales, aunque los demócratas reconocen su pericia enciclopédica en detalles presupuestales y que tiene los pies sobre la tierra.
“Paul Ryan es un muchacho listo e inquieto del círculo de Washington. Conoce el presupuesto mejor que nadie”, indicó Granholm.
“El congresista Ryan intentará igualar la agresividad y la confianza que Romney mostró la semana pasada, y el vicepresidente Biden tratará de ser más asertivo, directo, crítico y beligerante que el presidente Obama”, dijo Benjamin Knoll, profesor de política del Centre College de Danville, donde tendrá lugar el debate.
Es posible que Biden, de 69 años, presione a Ryan para que defienda la propuesta fiscal de Romney en impuestos, gastos y cobertura de salud. Los demócratas dicen que el presupuesto que quieren los republicanos incluye severos recortes al gasto inaceptables para la mayoría de los electores.
Si Biden tiene éxito se podrían calmar los nervios de algunos demócratas, aunque ninguno de los dos partidos cree que los indecisos serán convencidos en el debate vicepresidencial.