Muchos lectores ya saben que he pasado por dos divorcios y que no me importaría arriesgarme a pasar por el tercero si algún día aparece la mujer indicada. Por esta razón, no falta quien me pregunte que cuáles son los sitios que yo recomendaría a los solteros para conocer a otra gente que esté en las mismas.
Bueno, pues un hombre de experiencia est?á consciente de que los mejores sitios para conocer mujeres compatibles no son necesariamente los ?obvios: las barras, las playas, las fiestas patronales, la sala de espera de los cuarteles de policía… Al contrario, el ‘laundry’, el colmado, la estación de correo, hasta la iglesia, pueden resultar m?ás fructíferos, si uno sabe jugar bien sus cartas.
Y yo he tenido muy buena suerte en ese sentido: una vez inicié una relación bastante prolongada con una chica a la que conocí cuando me vio todo atribulado tratando de medir a ojo la cantidad de detergente que debía echarle a mi tanda de ropa sucia, y otra vez también tuve suerte cuando en el colmado levanté una yuca y pregunté si ese aguacate estaría fresco.
Parece que a algunas mujeres les gusta ayudar, cuando pueden, a los hombres indefensos. Es algo que les despierta el instinto maternal o algo así.
Este parece haber sido también el caso de mi amigo René (nombre ficticio), quien trabaja en la oficina que queda al frente de aquélla en la que yo laboro. Durante años había tenido de compañera de trabajo a Cindy, una muchacha bonita y dotada de una personalidad agradable en la que él apenas se había fijado más que nada porque él había estado casado hasta hacía muy poco. Además, hasta hacía muy poco, ella también había estado enfrascada en la que parecía ser una relación firme y estable con un sujeto extraño que siempre venía a buscarla con un capacete de ingeniero que al parecer no se quitaba nunca, ni para ir al baño.
Pero un día el hombre del capacete desapareció por completo y, casi al mismo tiempo, Cindy enarboló en su escritorio la banderita de plástico de un partido político… no uno de los dos grandes, sino de uno de los pequeños que hoy en día parecen estar germinando por todas partes.
René, quien era tan apolítico que no había votado nunca, pensó de primera instancia que ella tal vez tenía de pretendiente a un militante de ese partido. Luego, cuando el supuesto pretendiente no se materializó nunca, esbozó la teoría de que tal vez Cindy había tratado de llenar el vacío que se ahondaba de pronto en el interior de su vida personal zambulléndose en la histeria colectiva de la campaña política. Igualita que toda gente sin nada mejor ni peor que hacer. todos los domingos salía a la calle en caravana a tocar bocina y repetir consignas altisonantes, pensaba René. Era solo que Cindy tal vez militaba en un partido en el que dos carros, una bicicleta y un carrito de helados hacían una caravana.
Lo inevitable ocurrió una mañana cuando ella se acercó a su escritorio y, luego de darle los buenos días, le preguntó a quemarropa: “¿Y tú, vas a botar tu voto otra vez este año?”
Sorprendido, René le recordó que nunca había votado.
“Por eso te lo digo”, replicó ella. “No votar es la peor manera de botar un voto”.
René, que ya había consultado el caso conmigo, vio su oportunidad y la aprovechó al máximo, valiéndose en parte de sus breves estudios de arte dramático en la universidad: se cubrió la cara con las dos manos, suspiró bien profundo y con una vocecita entrecortada, lamentó: “Es que no se qué hacer. ¡Estoy tan confundido con la política!”.
Con ojos enternecidos, Cindy se sentó a su lado, posó una mano sobre uno de sus hombros… y comenzó a hacer su mejor esfuerzo por enderezar el rumbo político de este país.
La ñapa
Al veterano comediante Jerry Lewis no se le reconoce necesariamente por haber expresado a menudo opiniones impresionantes sobre la vida en general, pero sí puede adjudicársele un comentario genial sobre la relación entre los hombres y las mujeres:
“El sueño de todo hombre es ser capaz de entregarse a los brazos de una mujer... sin caer también en sus manos”.
romeomareo@elnuevodia.com

El nombre de Romeo Mareo es un seudónimo, pero eso no quiere decir que sea un personaje ficticio, a ...


| Páginas: 1 2 3 |


Hay un dicho que dice, más o menos: “No hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista”. Como casi todos los dichos, sin embargo, este está equivocado: sí hay males que duran 100 años. O incluso más. Y sí hay cuerpos que resistan eso y mucho más. Para probarlo, expongo aquí el caso de uno d...
Estimado señor Romeo, Le escribo porque estoy a punto de volverme loca con una situación que en cierto sentido provoqué yo misma. Déjeme explicarle, amigo Romeo. Trabajo en una de esas oficinas del gobierno que en los últimos años ha sufrido los embates de la economía y la consabida reduc...
Una lectora, a la que bautizaré anónimamente como Patricia, no hace mucho me hizo llegar la siguiente comunicación:“Hola, querido Romero,Los franceses tienen una expresión, fromage a trois, que creo que se usa para describir el tipo de situación por la que yo ando atravesando.Me explico: tengo una ...
Al principio, mi amigo Arnulfo creía que se había sacado la lotería: sin pretenderlo, había conquistado a una chica que era 30 años menor que él, sumamente atractiva y amorosa hasta la exageración.Él mismo me lo contó una noche en el pub que frecuentamos con cierta asiduidad, y todavía p...
La semana pasada, por primera vez en mucho tiempo, regresé al pub que no visitaba desde que a principios de mes caí en cama por un caso de tortícolis aguda. Por consiguiente, decidí tomarlo suave con eso de la bebida y me receté una dieta especial de cerveza en lo que volvía a caer en fo...
| Páginas: 1 |
