Tras el plebiscito de status del 6 de noviembre, a la Casa Blanca le tomó 24 días hacer una interpretación inicial de los resultados.
"El pueblo de Puerto Rico ha hecho claro que quiere resolver el asunto del status político", indicó el gobierno del presidente Barack Obama en una declaración enviada a El Nuevo Día por los copresidentes del grupo interagencial de la Casa Blanca sobre Puerto Rico, David Agnew y Tony West.
Agnew es el director de la Oficina de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca. West es el secretario asociado designado del Departamento de Justicia de Estados Unidos, el número tres en esa dependencia federal.
Los dos son relativamente poco conocidos en la opinión pública de la Isla pues sustituyeron a principios de año a los que habían dirigido el proceso de análisis que generó el informe de marzo de 2011 del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca sobre Puerto Rico: Cecilia Muñoz, ahora asesora de Asuntos de Política Pública Doméstica del presidente Obama; y Tom Perrelli, quien dejó Justicia federal, regresó a su vida privada.
Cada palabra del Gobierno federal sobre el status de Puerto Rico suele estar sujeta a una deconstrucción y a diversas interpretaciones.
Esta vez, no ha sido nada distinto.
Por haber sido rechazada claramente en el plebiscito, los críticos del status actual consideran que con su reacción la Casa Blanca demuestra que pretende excluir el ELA territorial como alternativa de futuro.
Además, gobierno saliente del Partido Nuevo Progresista (PNP) sostiene que el presidente Obama ha validado una consulta con la cual la Casa Blanca nunca se identificó.
Los opositores de la estadidad, por su parte, llaman la atención a que la Casa Blanca no la reconoció como alternativa ganadora. Y entre esos, el gobernador electo, Alejandro García Padilla, sostiene que la solución será el “ELA desarrollado como históricamente lo ha planteado el PPD desde Luis Muñoz Marín”.
Escoja usted su interpretación preferida sobre la interpretación que hizo la Casa Blanca de los resultados de la consulta.
La discusión en Washington cobrará forma en 2013 y el gobierno de García Padilla – que tendrá el control del aparato gubernamental de la Isla – tiene el compromiso de esperar un año por una iniciativa del presidente Obama que intente encaminar una consulta federal.
Si no avanza una legislación, el PPD está decidido a iniciar en enero de 2014 el proceso hacia una Asamblea Constitucional de Status.
La Casa Blanca ha reafirmado que atenderá el debate del status.
Pero, Agnew y West dejaron sin contestar preguntas: ¿Todavía consideran el ELA territorial como una alternativa de status para la Isla? ¿Entienden que la estadidad tiene el respaldo del 61% del electorado de Puerto Rico o que la realidad está más cerca del 45% cuando se añaden los votos en blanco solicitados por García Padilla y la dirección del PPD? ¿Si ganó la estadidad con el 61%, promoverán un proceso de admisión de la Isla como estado o impulsarán un referéndum estadidad sí o no?
Ni con una vara larga se ha acercado la Casa Blanca a esas preguntas.
En los próximos meses – dudo que esta vez sea cuestión de días – quizá se pueda tener una contestación oficial a las preguntas más concretas del proceso que el presidente Obama tendrá que liderear si quiere que termine el trámite.
En su declaración, Agnew y West indicaron que "esta administración está comprometida con el principio de que el status político es un asunto de autodeterminación para el pueblo de Puerto Rico".
Suena bonito. Pero, no se olvide que en 114 años, el Congreso nunca ha aprobado consultar a Puerto Rico sobre alternativas de status.
Estados Unidos hace sus propias determinaciones en torno a qué le conviene.
Por el momento, la Casa Blanca se ha convencido de que “Puerto Rico quiere resolver” el debate de status. No ha dicho que han decidido cambiar el status de la Isla.
"Consistente con las recomendaciones del informe del Grupo de Trabajo, la administración trabajará con el Congreso para proveerle al pueblo de Puerto Rico un procedimiento claro que permita delinear las maneras por las cuales los puertorriqueños pueden por sí mismos determinar su status", señalaron los copresidentes del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca.
Recuerde que hacer reformas ligeras o simplemente no actuar ha sido lo que Washington ha preferido por más de un siglo.

Desde el verano de 2001, es el corresponsal del periódico El Nuevo Día en Washington. Anterio...


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