[El documento que leerá a continuación fue escrito por el Rev. Esteban González Doble, Pastor General de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en Puerto Rico. La comparto aquí con su permiso]
¡La Paz del Señor sea con ustedes!
Nuevamente nuestro país entra en una controversia en torno a las enmiendas que un proyecto de ley pretende realizar a la ley 54, conocida como ley de prevención e intervención con la violencia doméstica.
De acuerdo con los proponentes, estas enmiendas aspiran a que cada persona tenga el mismo acceso a estar protegido de agresiones, intimidaciones o de potencial de violencia en sus relaciones domésticas, sin importar el tipo de relación que les une bajo un mismo techo.
Ante esto, surge el reclamo que establece que dichas enmiendas favorecen a personas que viven sin casarse, a parejas del mismo sexo y a otros modelos familiares que atentan contra los valores cristianos de la familia. Este sería de forma suscinta el debate que ha surgido y que seguirá tomando intensidad en la medida en que sigan entrando en consideración otros aspectos y proyectos relacionados.
Para una Iglesia como la nuestra, que a través de toda su historia ha mantenido un firme compromiso con la institución de la familia y el bienestar de ésta, nos parece que estamos frente a uno de esos momentos en donde somos emplazados a actuar con prudencia. Somos una Iglesia con un programa estructurado para atender los desafíos que a través del tiempo la familia ha enfrentado y lo hacemos con profundidad, de forma continua y con un compromiso serio que afirma los valores del evangelio.
Desde esta perspectiva, sostenemos que no podemos estar de acuerdo con la violencia en ninguna de sus manifestaciones y mucho menos cuando esta surge en el seno del hogar, que debería ser el lugar más seguro y armonioso para un ser humano. De igual modo, debemos evitar entrar en controversias con otros sectores que mantienen agendas específicas y tienen como norte sus propios intereses o sencillamente discrepan de la posición adoptada por alguno de los sectores involucrados.
La Iglesia del Señor no depende de cuán favorable o desfavorable pueda ser una ley para hacer lo que tiene que hacer. La familia es la institución más importante de la sociedad y se protege con buena educación, con programas efectivos que la fortalezcan en su rol formativo, con proyectos que se constituyan en sus aliados frente a los males que la aquejan. Invertir nuestro esfuerzo en luchas que producen otras luchas y controversias, lejos de lograr el bienestar que aspiramos para la familia lo que alcanza es una mayor polarización social y el drenaje de nuestras fuerzas para hacer lo que Dios nos ha llamado a realizar.
Este debate ha sido uno continuo por los pasados años y quisiera saber cuánto hemos avanzado a favor de una mejor calidad de vida para la familia puertorriqueña. Los índices de violencia intrafamiliar, las tasas de divorcio, el maltrato de la niñez y las adicciones, entre tantos otros males, siguen socavando nuestro proyecto familiar. Esta realidad debe ser el eje de nuestra agenda como Iglesia puertorriqueña y el objetivo de nuestro programa en asuntos de familia. Permitir que nos impongan otras agendas, no es opción para una Iglesia que está centrada en lo que debe ser la familia, desde la perspectiva bíblica, que también afirma el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer. Es por ello, que hacemos un llamado a toda nuestra Iglesia para:
Fortalecer nuestros programas con la familia, para seguir contribuyendo al mejoramiento que esta institución necesita con urgencia, pues está probado que es la manera más efectiva de enfrentar los signos de este tiempo.
Ser prudentes en el debate, usando nuestro buen juicio y libertad de conciencia, para participar en aquellos foros en que entendamos que podemos colaborar con la experiencia de nuestra iglesia y el mensaje del evangelio de Paz que proclamamos.
Mantener la consistencia con el mensaje del evangelio, que nos emplaza a amar y hacerle justicia a todos por igual, aunque discrepemos de sus estilos de vida. Recordemos que con nuestro testimonio, al estilo de Jesús, construiremos puentes que harán posible el que otros y otras puedan descubrir la manera de vivir a la altura del reclamo de nuestro Señor.
Orar con fervor y acción para que la familia Puertorriqueña encuentre el sendero de luz que le permita reorientar su rumbo y alcanzar una nueva forma de disfrutar la vida abundante que el evangelio ofrece.
Evitar entrar en controversias públicas con otros sectores de nuestra sociedad. En una cultura de desinformación como la que vivimos, lejos de ser una fuente de bendición, nos podemos convertir en ejes de discordia que desenfocarán el alcance de nuestro mensaje como pueblo de Dios.
Renovemos nuestro compromiso eclesial con el bienestar de la familia, pero también con las necesidades integrales de Puerto Rico, pues la Iglesia del Señor proclama un mensaje capaz de ir más allá de lo inmediato, para trascender a las posibilidades infinitas de la gracia de nuestro Dios.
Esta dinámica ya la hemos vivido antes y es por ello que invitamos a la Iglesia a caminar al lado de Puerto Rico, con el testimonio esperanzador, edificante y centenario que le hemos brindado. Así el Señor lo requiere y así nos ayudará.
¡Dios les bendiga mucho, mi querida Iglesia!
Rvdo. Esteban González Doble
Pastor General
Enero 2013

| Páginas: 1 2 3 |


Debo confesar que para mi el Día de las Madres siempre ha sido el Día de la Mujer. Por eso, les ruego que me permitan alejarme hoy de los textos bíblicos que exaltan a la madre para ir al principio, al relato de la creación. Específicamente, vayamos a Génesis 2 para examinar por qué Dios creó a la m...
Bajo el tema Afirmando la justicia y la paz en una comunidad sin violencia, el 2 de mayo de 2013 un grupo de líderes religiosos, cívicos y educativos se reunieron para orar por Puerto Rico. La actividad, convocada por la organización llamada Día de la Oración, se llevó a cabo en el Salón de Usos Múl...
Crees que tienes a todo el mundo engañado. En tu comunidad te ven como un padre ejemplar. Tienes la familia perfecta, con tu nueva esposa y tu hija menor. Saben que tienes niños de otras relaciones, que ya viven de manera independiente. Y piensan que los criaste con amor.Y vas a la iglesia. Allí te ...
Sabemos que el Gobierno de Puerto Rico nos va a pasar el rolo; lo que trae incertidumbre es que no sabemos el tamaño del rolo que nos viene encima.Por razones que todavía no entiendo, la nueva administración no acaba de ponerse de acuerdo en la manera en que va a tratar de mejorar las finanzas ...
Miras el reloj continuamente, porque sabes que el tiempo se está acabando. Uno de estos días, han de venir por ti. Lo que no sabes es si será hoy.¿Quiénes vendrán? Puede ser la policía estatal o pueden ser los federales. O puede ser la familia de las víctimas de tus crímenes. O puede ser una turba d...
| Páginas: 1 |
