Este sábado, cuando Miguel Cotto rete a Austin Trout por el cetro junior mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en el Madison Square Garden, se cumplirán 15 años desde que el excampeón Edwin 'Chapo' Rosario perdiera la vida cuando apenas tenía 34 años de edad, al parecer de una sobredosis en su casa del Barrio Ingenio, Toa Baja.
Y ese mismo día, según se ha dicho, estarán ya en Nueva York los restos de Héctor 'Macho' Camacho, muerto a los 50 años de edad la semana pasada al ser tiroteado en Bayamón.
Junto esos tres elementos y la mente se me escapa, sin remedio, hacia el 13 de junio de 1986.
Esa noche, en la que posiblemente haya sido la mejor pelea titular que hayan librado dos puertorriqueños, se enfrentaron en el Garden,Camacho, el orgullo de Bayamón, y Rosario, el ídolo de Toa Baja.
El Macho defendía entonces su cetro ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ante el Chapo, quien trataba de reconquistar ese mismo cetro, perdido año y medio antes frente el mexicano José Luis Ramírez.
Y Rosario, el gran pegador, estuvo a punto de derribar a Camacho tanto en el quinto como en el undécimo episodio, pero Camacho, quien tiró y conectó más golpes, recibió el apoyo de dos de los jueces, 115-113.
Rosario contó con el aval del tercer oficial, 114-113.
Fue una pelea cerrada, emotiva... y controversial.
Durante meses, la fanaticada boricua quedó dividida casi en facciones políticas entre los que creían que Camacho había merecido la victoria, y los que opinaban que Rosario había sido víctima de un robo.
Los mismos peleadores mantuvieron una disputa pública durante buen tiempo también, Rosario quejándose de que la prensa local no hiciera temblar la tierra para protestar lo que él consideraba un craso acto de injusticia, y Camacho lamentando a su vez de que muchos puertorriqueños no le hubieran respaldado, posiblemente por considerarlo un boricua de segunda, o 'neorrican'.
En fin, el terreno no podía estar más fértil para una revancha. Pero ésta nunca se dio.
Para muchos, Camacho rehuyó al segundo combate, prefiriendo ir por bolsas potencialmente mayores -y más dinero- frente a figuras de más nombre y menos peligrosidad, tales como Ray 'Boom Boom' Mancini y Vinny Pazienza.
Bueno, quizás.
Pero lo cierto es que. inmediatamente después de la pelea, el Macho Man, quien recibió una bolsa de $500,000 (por apenas $150,000 de Rosario), con toda franqueza dijo: “Para que peleemos otra vez, van a tener que darme un millón. Yo no voy a quedar así como un guiñapo humano (a 'ragged doll') si no es por un millón”.
A la larga, Chapo continuó su carrera con altas y bajas, cayó en una larga ausencia debido a las drogas y finalmente, luego de un corto 'comeback', sucumbió en su Toa Baja natal.
Camacho, a su vez, tuvo también sus altas y sus bajas hasta que ocurrió la tragedia de la semana pasada, muriendo también en su ciudad natal.
O por lo menos así se creía.
Pero, ¿saben qué? Ahora resulta -según me explicó el veterano entrenador Manny Siaca, quien dirigió la esquina de Rosario durante buena parte de su carrera- que Camacho realmente nació en Toa Baja y Rosario... en Bayamón.
“A mí me hicieron llegar el certificado de nacimiento de Camacho”, dijo recientemente Siaca, quien tiene su gimnasio en Levittown.
En el certificado, aseguró, aparece que Camacho nació el 24 de mayo de 1962 en el Centro de Salud de Toa Baja, donde certificó su nacimiento el doctor Ramón L. García.
“El papá de Camacho es de Bayamón, pero su mamá es de Toa Baja”, recordó Siaca.
Rosario, entretanto, “nació en Bayamón y lo trajeron a Toa Baja cuando tenía seis años”.
Camacho, según se dice, tenía apenas tres años cuando su madre se separó de su padre y se lo llevó a Nueva York, ciudad en la que crecería, se desarrollaría como boxeador y, a la larga, se convertiría en el Macho Man.
Y donde ahora, según se anuncia, lo van a enterrar.

Graduado del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico en 1978, con un bachillerato en...


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