Por Jaime Torres Torres
Bienvenido al club de los cristianos tuertos.
Si practicáramos literalmente la enseñanza de Jesús que leemos en el versículo 29 del capítulo 5 del evangelio de San Mateo, seríamos muchos los que andaríamos por ahí con parches en los ojos.
Y, posiblemente, con prótesis de manos porque Jesús enseña que si “tu ojo o tu mano te es ocasión de pecado”, mejor es arrancarlos porque vale más entrar al Reino de los Cielos sin uno de los miembros que parar de cabeza en las pailas del infierno con el cuerpo entero.
A que esto no lo siguen al pie de la letra los fanáticos y fundamentalistas religiosos que justifican sus acciones en torno a todo lo que leen en las Sagradas Escrituras.
Otro día escribiré sobre lo que realmente es el infierno, pero en esta ocasión conviene aclarar que ese “ojo que se debe arrancar” no es otra cosa que esa pasión dominante, debilidad, pecado o “aguijón” (como lo califica el apóstol Pablo) que nos hace caer o perder la gracia y comunión con Dios al incurrir en una relación no válida con el prójimo.
El adúltero debe arrancarse el “ojo” de su querida y eso implica borrar números de celulares y deshacerse de todo aquello que lo ata o vincule al amor prohibido.
El alcohólico que se mete en problemas y maltrata a su mujer e hijos debe arrancarse el “ojo” del licor. Aparte de gestionar ayuda profesional, debe dejar de almacenarlo en la alacena de su casa.
El drogadicto debe arrancarse el “ojo” de la cocaína, la mariguana o la heroína.
El jugador compulsivo debe quitarse el “ojo” de la lotería o el casino.
Y, así por el estilo, se debe analizar qué no nos permite ser felices, vivir en orden, en equilibrio, paz y en absoluto control de nuestras emociones.
Porque cuando alcanzamos ese estado de sosiego y libertad, indiscutiblemente, somos partícipes de una primicia del Reino de los Cielos en la tierra.
¿Se apunta en el Club de los cristianos tuertos?
![]()

Posee un Bachillerato en Artes con concentración en Comunicación Pública de la Universidad de Puert...


| Páginas: 1 2 3 | Next |


Por Antolín Maldonado Ríos Que diferente es el amor del Dios Padre. Por más que lo queramos negar, no podemos esconder que en nuestro interior siempre hay un deseo egoísta de recibir algo a cambio cuando le demostramos amor a alguien.Hemos aprendido a amar condicionalmente; a amar dependiendo de có...
Por Antolín Maldonado RíosUna de las terribles consecuencias del miedo o el temor, es que te puede hacer distorsionar la realidad y hasta dudar de tus propias capacidades. Y lo que es peor, puede exponerte al peligro, porque el miedo neutraliza de tal manera que no te deja escapar o ponerte a sal...
Por Antolín Maldonado Ríos Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. (2Timoteo 1:7) No pretendo presentarme como el más valentón, porque hay situaciones, como la que está atravesando Puerto Rico con tanta criminalidad, que si las analizo en términ...
Por Jaime Torres TorresDías atrás caminé por la orilla de la playa de Luquillo, desde el Balneario La Monserrate hasta Costa Azul y La Pared.A medida que aligeraba el paso, calentando mi cuerpo, aspirando aire puro y liberando mi espíritu, me enfoqué inevitablemente en el deslumbrante paisaje del c...
Por Antolín Maldonado Ríos Dios quiere usar lo poco que tengas. Por pequeño que parezca tu talento, o por insignificante que creas que es tu habilidad, Dios quiere demostrarte que para Él eres importante tú y lo que puedas hacer por Él.¿Qué de maravilloso hubiera tenido alimentar a 4,000 ó 5,000 pe...
| Páginas: 1 |
