Diciembre no solo marca el fin del año, sino también el aniversario de nuestro “blog” o columna cibernética.
“Vicios, virtudes y valores” comenzó en diciembre del 2007 con el propósito de comentar asuntos importantes del Puerto Rico de hoy. El foco de la columna es hablar sobre los valores que orientan la vida de nuestro pueblo, tanto los positivos como los negativos.
Claro está, como yo soy pastor de una iglesia protestante, el blog trata algunos temas religiosos. No obstante, la idea no es hablar de la fe, sino desde la fe. Nuestro propósito es abordar los asuntos de la vida cotidiana a la luz de los valores cristianos.
Por definición, los “blogueros” nos exponemos a las reacciones de quienes leen nuestras columnas. Aunque muchos comentarios son positivos, también recibimos muchos negativos. En el caso de nuestra columna, la queja más común es que viola la separación entre Iglesia y Estado.
Debe quedar claro que esta acusación no tiene base alguna. ¿Por qué? Primero, porque la prensa no le pertenece al Estado. Aunque el periódico -en este caso su plataforma cibernética- es un medio de comunicación masiva, los rotativos no son entidades públicas. Por lo tanto, el gobierno no sufraga nuestra columna en manera alguna.
Segundo, las columnas de opinión, por definición, presentan los puntos de vista de sus autores o autoras. Y esos puntos de vista deben representar a toda la población alcanzada por el periódico. Esto explica por qué muchos diarios incluyen notas sobre actividades cúlticas y columnas escritas por líderes religiosos.
Tercero, las personas religiosas viven en la misma sociedad de quienes no practican religión alguna. Tanto las unas como las otras tienen derecho a opinar en el sistema democrático en que vivimos.
La meta de “Vicios, virtudes y valores” es fomentar el diálogo abierto, sincero y ponderado. Comparto mis opiniones para hacerle pensar, no para convencerle de hacer algo ni para venderle nada. Estoy convencido de que el futuro de Puerto Rico depende de nuestra capacidad para crear alianzas ciudadanas que busquen mejorar la calidad de vida de todos los habitantes del país.
Agradezco su respaldo durante estos cuatro años y espero que podamos seguir dialogando respetuosamente durante el 2012. Una vez más, ¡Gracias!
¿Qué opina usted? Le invito a compartir su opinión, comentando tanto el contenido de esta columna como los comentarios de otros lectores y de otras lectoras.
El Rev. Dr. Pablo A. Jiménez es el pastor de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en el Barrio Espinosa de Dorado, PR. http://www.drpablojimenez.com

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