Top de la pagina

Blogs

Buenas Nuevas

Antolín Maldonado

BIO
  • Visto: 504 veces
4 de septiembre de 2009

Dependemos de Él

 Por Antolín Maldonado Ríos

 No creo que cuando Jesús les dijo a sus discípulos, oren así, y les enseñó el Padre Nuestro, les estuviera diciendo que repitieran la oración literalmente.

Tan reciente como hace dos semanas perdí algo que el Señor tuvo que quitármelo para que me diera cuenta de que Él quería algo mejor para mí, y yo me negaba a recibirlo no porque no quisiera, sino porque como seres humanos pretendemos muchas veces humanizar a Dios y que actúe como lo haríamos nosotros.

Muchas veces queremos que Dios haga un milagro o actúe en determinado problema en nuestras vidas, pero que lo haga a nuestro modo sin dar paso a lo que Él quiere hacer, y a cómo lo quiere hacer.

Y es que aunque ciertamente tenemos una medida de fe, en ocasiones fallamos al dudar en determinados instantes de nuestra vida.

A veces creemos que Dios quiere y puede sanarnos de una enfermedad, o que puede habernos librado de la muerte en un accidente, pero no cabe en nuestra mente que al Padre le interesen también otros detalles menores.

Jesús, en el modelo de oración que nos dejó, no sólo nos enseñó que cuando oraramos podíamos acercarnos a Dios como nuestro Padre. Nos dejó claro que podíamos aspirar a que el Reino de Dios sea establecido aquí en la tierra y no solo en el cielo. Por eso, una parte de esa oración dice, “venga a nosotros tu reino”.
 
Pero en lugar de analizar el Padre Nuestro por entero, quiero concentrarme en esta ocasión en el segmento que dice, “danos hoy nuestro pan de cada día”.

Y es que hace unos pocos días el Señor habló a mi corazón y me hizo saber que la razón por la que a veces nos desesperamos cuando tenemos una necesidad económica que quisiéramos solucionar, es que nos olvidamos que nuestro Padre celestial está ahí para socorrernos y nunca nos dejará pasar necesidad.

La Palabra de Dios nos da una seguridad en este aspecto cuando nos dice el Salmo 37:25, “no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan”. Claro está, aquí se hace la salvedad de la persona que es  “justa”. ¿Qué mayor certeza que esta? Saber que nuestro Padre no nos dejará desamparados.
 
Pero aun los que son justos, muchas veces se desesperan cuando pasan por una necesidad. Muchas veces quisiéramos tener la seguridad de que no nos va a faltar nada, pero en vez de basar esa certeza en el Señor, queremos apoyarnos en la cantidad de dinero que tengamos en el banco.
 
Si surgen varias responsabilidades económicas o deudas, muchos prefieren confiar en el 'dios' juego y poner toda su fe en un billete de la lotería o en un boleto de la loto, en lugar de acudir a nuestro ‘Papá’ y pedirle a Él.

La Biblia establece en Mateo 6:33, “buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.

En otras, palabras, que si nos ocupamos de cumplir la voluntad de Dios y obedecerlo en todo, Él se encargará del resto, incluyendo nuestra provisión. Por eso la Palabra de Dios también nos insta a que “Por nada estéis afanosos; sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en todo con oración y ruego y acción de gracias”. (Filipenses 4:6)

Lo triste es cuando los mismos que ya conocen la Palabra y las promesas de Dios, siguen acudiendo a la loto o a los juegos de azar buscando su provisión o un milagro financiero.

Cuando Jesús nos enseñó a orar pidiendo nuestro pan de cada día, lo que buscaba revelarnos es que debemos depender todos los días del Padre. Él sabía que si recibimos una bendición grande, y la recibimos toda de una vez, por naturaleza terminaremos recostándonos en la zona de comodidad y hasta nos olvidaremos de orar porque ya obtuvimos lo que queríamos.

Por eso el Padre es tan sabio que cuando nos da una bendición, lo hace paulatinamente para no dañarnos. Por eso a los discípulos cuando los envió de dos en dos a evangelizar, les advirtió que no llevaran nada, porque Él quería que aprendieran a depender del Padre y no de sus posesiones materiales. No les dijo esto porque el poseer bienes materiales sea malo, sino porque no quería que pusieran su mirada en los bienes, sino en Dios.

Por algo, cuando el pueblo de Israel salió de Egipto y Dios los bendijo con el Maná caído del cielo, les ordenó que tomaran sólo lo necesario para un día. No más de eso. Él sabía que si las personas sentían la 'seguridad' de tener, digamos el sustento para toda una semana o un mes, las personas se olvidarían de orar a Dios y de buscar su rostro todos los días.
 
Cuántas veces hemos cometido este mismo error nosotros. Si somos francos con nosotros mismos, tenemos que aceptarlo. Y qué difícil, en nuestra naturaleza humana, es vivir en esa dependencia total del Padre, día a día. Pero es así su voluntad.
 
En lo natural quisiéramos tenerlo todo de golpe, para no tener que pasar trabajo ‘buscando’. Quisiéramos ganarnos $20 ó $30 millones en un día, para no tener que esforzarnos el resto de nuestros días. Pero, qué vida tan vacía y sin propósito sería esa sin esfuerzo.
 
Aferrémonos más a Dios cada día. Dependamos cada día más de Él y menos de lo material, para entonces ser libres de la esclavitud de la carne y vivir en la plenitud y la abundancia que nos da nuestro Padre. Una abundancia sin medida, que no tiene fin.

Performancing Metrics

  • 3Comentarios
  • Enviar
  •                       
  •                       
Cargando..
Martes 22 de mayo de 2012
86ºF El Clima El Clima
Top

Antolín Maldonado

 Posee un Bachillerato en Artes con concentración en Comunicación Pública de la Universidad de Puert...

  • Sígueme en:
  • Subscríbete RSS
Fin
Calendario
14.02.2010

Amor de Padre

 Por Antolín Maldonado Ríos Que diferente es el amor del Dios Padre. Por más que lo queramos negar, no podemos esconder que en nuestro interior siempre hay un deseo egoísta de recibir algo a cambio cuando le demostramos amor a alguien.Hemos aprendido a amar condicionalmente; a amar dependiendo de có...

30.12.2009

Libres del temor II

 Por Antolín Maldonado RíosUna de las terribles consecuencias del miedo o el temor, es que  te puede hacer distorsionar la realidad y hasta dudar de tus propias capacidades. Y lo que es peor, puede exponerte al peligro, porque el miedo  neutraliza de tal manera que no te deja escapar o ponerte a sal...

9.12.2009

Libres del temor

 Por Antolín Maldonado Ríos Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. (2Timoteo 1:7)  No pretendo presentarme como el más valentón, porque hay situaciones, como la que está atravesando Puerto Rico con tanta criminalidad, que si las analizo en términ...

20.11.2009

Ama y punto

 Por Jaime Torres TorresDías atrás caminé por la orilla de la playa de Luquillo, desde el Balneario La Monserrate hasta Costa Azul y La Pared.A medida que aligeraba el paso, calentando mi cuerpo, aspirando aire puro y liberando mi espíritu, me enfoqué inevitablemente en el deslumbrante paisaje del c...

19.09.2009

No niegues tu realidad, ¡cámbiala!

 Por Antolín Maldonado Ríos Dios quiere usar lo poco que tengas. Por pequeño que parezca tu talento, o por insignificante que creas que es tu habilidad, Dios quiere demostrarte que para Él eres importante tú y lo que puedas hacer por Él.¿Qué de maravilloso hubiera tenido alimentar a 4,000 ó 5,000 pe...

Páginas: 1
Fin
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: