Top de la pagina

Blogs

Estilos de vida

Descaros

Romeo Mareo

BIO
    Facebook Twitter Digg Google Buzz
  • Visto: 7817 veces
25 de enero de 2013

El jaque mate del amor

 

Su nombre (ficticio, por supuesto), es Armando, ronda los cuarenta, está divorciado y desde hace varios meses anda de lo más impresionado por Amanda, una de las secretarias de la compañía.

Amanda, de paso, está soltera y nunca ha dado muestras de asco cuando Armando  le da los buenos días al llegar por la mañana, algo que, en mi caso, yo hubiese interpretado dese el primer momento como un claro indicio de que podía estar loca por mí.

Pero en el caso de Armando, tal vez la situación fuera que el había quedado fuera de forma durante la época en que estuvo casado, porque, a pesar de que resultaba claro que la muchacha le atraía, él nunca había intentado con ella un acercamiento que no fuera estrictamente necesario, por motivos de trabajo.

Es decir, preguntarle “¿está funcionado el fax, Amanda?”  no es precisamente un acercamiento romántico, según mi opinión, no importa la entonación sensual que uno trate de imprimirle a la frase.

En fin, una noche reciente, cuando compartíamos en mi pub favorito, Armando me abrió su corazón y, luego de un breve lloriqueo, me suplicó que le ayudara con su dilema.

“¿Tú juegas ajedrez, Armando?” le pregunté de inmediato al pobre amigo. Cuando me dijo que “un poco”,  proseguí.

“Pues en el ajedrez, como tú sabes, todo surge después de la apertura. Tú mueves la primera ficha –por lo regular un peón- y, por la forma en que el rival responde con su siguiente jugada, él  te indica indirectamente cuál debe ser tu próximo paso”.

“Lo mismo pasa en el amor”, le dije.

Le expliqué yendo más al grano.

“Supón que un día, a la hora de salida, tú te acercas a Amanda y le preguntas: '¿A ti te gusta la comida china?'”

Aunque ella puede responder muchas cosas, las posibilidades pueden agruparse en tres grupos: positiva, negativa y neutral.

Una respuesta positiva pudiera ser, digamos, “Mucho, ¿y a ti?”.

Si te premia con este tipo de respuesta, claro, ya tú sabes que tienes en bandeja de plata tu próxima jugada. “¿Si? Pues un día de estos, si quieres, te puedo invitar a …”.

La respuesta negativa pudiera ser, en cambio, “la verdad que no, siempre me cae mal”.

Pero aun así, un buen jugador puede insistir en atacar por otro flanco. Digamos, preguntando: “¿Y la mexicana?”

Y si a la muchacha también resulta que le cae mal la comida mexicana, entonces por lo menos uno va dándose cuenta de algo: o la chica padece de un estómago  demasiado sensible, o sencillamente es uno el que le cae mal.

¿La respuesta neutral?

“¿La comida china? Más o menos, cuando no aparece más nada…”.

Ahí tiene uno la opción de hacer otras jugadas, aunque solo sea para averiguar cómo está el tablero pero, en todo caso, uno debe tener mucho cuidado al mover sus fichas, manteniéndose en todo momento pendiente de las jugadas que ella va haciendo.

Eso sí, una respuesta neutral puede transformarse rápidamente en una jugada negativa si, ante la siguiente jugada arriesgada de uno –“acaban de abrir un restaurant chino fantástico en…”- la muchacha entonces responde: “¿Ah, sí? Pues dame el nombre… a veces mi novio y yo estamos que no sabemos adónde ir a comer”.

En ese caso, un buen jugador de ajedrez sabe que no puede ganar la partida y, por consiguiente, propone tablas.

Por salvar las apariencias, si quieres a continuación le dices el nombre del restaurante y agregas: “Te va a encantar. Allí llevé a Bodine los otros días y ella quedó fascinada con los camarones al ajillo”.

Por muy falso que sea, si la muchacha a la que estás atacando se traga el cuento de que tú eres amigo de la Miss Universe boricua, este tipo de comentario debe levantar considerablemente la opinión que ella haya tenido hasta entonces de tus atractivos físicos.

Para resumir, Armando quedó sumamente entusiasmado con nuestra conversación y, al despedirse, me hizo una mueca de optimismo, levantando el pulgar... igualito que hacen los políticos en la noche de las elecciones, cuando salen a saludar a sus seguidores y a asegurar que, a pesar de lo que diga la CEE, los números del partido les dan claramente la victoria.

No obstante, pasaron los días y Armando no volvía a pasar por el pub, así que por buen tiempo me mantuve a oscuras acerca de si había puesto en práctica mis consejos o si, habiéndolo hecho, éstos le habían rendido frutos.

Finalmente, a principios de esta semana, me topé a la entrada del pub con un  compañero de trabajo suyo.

“¿Armando? Pues desde que ese loco se unió a un club de ajedrez ya no está compartiendo con ninguno de sus amigos”, me respondió cuando inquiró por él.

“De lo único que se pasa hablando en el trabajo es de alfiles y caballos y siempre anda con unos libracos encima, llenos de tácticas de ajedrez”.

Pero entonces el sujeto dijo algo que dejó entrar un potente rayo de sol en el oscuro desván de mi vida: “La única que lo aguanta es Amanda, una secretaria de la compañía. Armando me dijo que se llevó tremenda sorpresa cuando, al asistir a la primera reunión del club él se la encontró allí. Parece que fue campeona de ajedrez en la escuela superior o algo así”.

La ñapa

El jugador de 'football' colegial Manti Te'o acaba de confesar que en determinado momento mintió cuando habló del sufrimiento que le había causado la muerte de su novia de fantasía, tragedia que conmovió a media humanidad. Lo que no ha dicho, sin embargo, es que él sospecha que ella le fue infiel con Lance Armstrong.

romeomareo@elnuevodia.com

  • 0Comentarios
  • Enviar
  •                       
  •                       
Cargando..
Sábado 20 de diciembre de 2014
76ºF El Clima El Clima
Top

Romeo Mareo

El nombre de Romeo Mareo es un seudónimo, pero eso no quiere decir que sea un personaje ficticio, a ...

  • Sígueme en:
  • Subscríbete RSS
Fin
Calendario
18.12.2014

Hechos el uno para el otro

Estaba yo sentado frente a la pantalla de mi escritorio, listo para iniciar mi siestecita de las dos de la tarde, cuando de pronto la rotunda silueta de Arnaldo se dibujó ante mí.“¿Puedo preguntarte una cosa?” me preguntó.“Bueno, ya lo estás haciendo”.“¿Cómo?”“Van dos”.A la larga me zumbó la pregunt...

4.12.2014

Un rayo no cae dos veces

Hay consejos maternales que uno escucha desde niño y luego obedece toda la vida al pie de la letra, sin saber si resultan ser correctos o meras supersticiones. Cuando yo era niño, mi mamá me bombardeó con muchos de ellos: “No te pongas a correr o a hacer ejercicios fuertes acabado de comer porq...

14.11.2014

La vida no es color de rosa

Saludos, señor Romeo, Me llamo Amapola, como la flor, pero la verdad es que me siento con menos pétalos que nunca.Mi dilema es el siguiente: desde hace siete años estoy casada con Eugenio, a quien conocí cuando ambos estábamos en la universidad: yo enseñaba filosofía y él era conserje, y como v...

31.10.2014

Engañado por las apariencias

Hace poco recibí este ‘emilio’ de parte de un lector que dijo llamarse “Eustaquio”, aunque sospecho que ese no es su nombre verdadero.“Saludos, ilustre,Soy un homo sapiens masculino de 38 años que se ha divorciado dos veces pero no aprendo y siempre estoy a la expectativa de que la tercera sea la de...

17.10.2014

El cuento de nunca acabar

Hay hombres que son altos, guapos, inteligentes y exitosos en los negocios y, aún así, no gozan de eso que los franceses creo que llaman “je ne petit pois” con las mujeres.Es decir, confrontan grandes dificultades para atraer a las representantes del sexo opuesto.¿Las razones? Puede haber muchas: ma...

Páginas: 1
Fin
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: