Espejito, espejito… Shhh, mejor no me digas nada. Mira que leí “The Secret” y hoy es el día. Me atrevo a decir que ese era el estatus mental de la dama del probador del lado. Esto, minutos antes de que rompiera el ‘zipper’ del único modelito talla cuatro de toda la tienda, en su afán por medírselo. Nadie parecía entender lo que allí acontecía ya que a simple vista, su voluptuosa figura gritaba lo elemental mi querido Watson: ¡no le servía!
Para nuestra sorpresa, aún sosteniendo en sus manos el cuerpo del delito, no se retractó por su error en la selección de tamaño del traje alegando insistentemente que: ‘Algo tiene que estar mal con la etiqueta. Si la llega a ver el zar de la belleza Osmel Souza le hubiese dicho “Niña, ¿acaso en tu casa no hay espejos?” ¡Que fuerte!
Quiero aclarar que lo grave del asunto no es el vestido roto y mucho menos la figura ‘plus’ de la dama. Debo recalcar que existen mujeres de voluptuosas figuras que le sacan partido a sus curvas y se visten muy bien. No obstante, lo preocupante del asunto fue el gran problema de aceptación. Esta persona insistía en algo que no es parte de su realidad actual. Tal vez tiene grabada en su memoria la imagen de lo que debe ser una figura ideal y es incapaz de aceptar que su cuerpo no sea como el maniquí de la vitrina.
Me hubiese encantado decirle que en ningún lugar está escrito que todas tenemos que ser “small’ o, como se dice en buen puertorriqueño, ‘pesar cincuenta libras mojás'. También que debía amarse tal cual es y que no se preocupara tanto por las imágenes que circulan en los medios porque… ¡el Photoshop hace milagros! Debo admitir que quise evitar que me gritara “presentá” en plena tienda, así que decidí escribir este blog.
El pesar un poquito más o un poquito menos no nos convierte en mejores o peores personas, lo importante es aquello que tenemos para dar y aportar al mundo. Si ya sé, puede sonar bien “World Peace”, pero es así.
Es preferible que si te sientes inconforme con la forma en la que luces trates de mejorar aquello que te incomoda, pero por favor, no crees una falsa imagen de ti. ¡No te ciegues! Recuerda que el primer paso es reconocer tus defectos para poder trabajarlos. Así es que, a tomar pastillas de ‘ubicatex’ se ha dicho.
Evalúate, visualiza y esfuérzate para alcanzar tus objetivos, pero siempre partiendo desde una perspectiva clara, justa y sobretodo realista porque, destruida jamás.

Modelo, presentadora, actriz, locutora, y ex reina de belleza puertorriqueña. Sus inicios en el ...


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