No estaba equivocada cuando en el pasado blog comentaba con preocupación qué pasaría ahora con los viajeros y las nuevas medidas de seguridad. Dejando atrás anécdotas algunas de ellas hasta graciosas que he compartido con otros viajeros, hay que reconocer que este es un asunto serio que nos plantea muchas interrogantes y que parece todavía no tener respuestas.
Las noticias diarias nos muestran evidentemente que no hay nada claro a ese respecto, y es más, muchos dicen que una de las naciones más poderosas del mundo ha dado muestras de dar palos a ciegas en materia de seguridad aérea, tratando como criminales a inocentes y dejando escapar a terroristas frente a sus ojos.
En las últimas semanas hemos visto aeropuertos cerrados por horas, porque a alguien se le ocurrió usar una puerta equivocada; vuelos desviados y obligados a aterrizar porque encontraron ‘artefactos sospechosos’ que resultaron ser adornos navideños (deben haber sido creaciones extrañas, pero adornos al fin y al cabo), y política de cero tolerancia contra cualquier gesto o palabra fuera de lugar, en tierra o en el aire.
Eso está fuera del alcance de los viajeros, sean estos altos ejecutivos de una compañía o del turista de clase económica; todos tenemos que esperar por igual, pero me reitero en que hay cosas que podemos hacer para hacernos el viaje más fácil, como cooperar y estar listos para los registros, mantenernos al día con las nuevas reglamentaciones que surgirán y revestirnos de paciencia.
Por otro lado, los regaños no se han hecho esperar, y aunque el Presidente Obama ha dicho que apoya a Janet Napolitano, la secretaria de Seguridad Nacional y a todo el equipo de seguridad, yo no hubiera querido estar en los zapatos de ninguno de ellos al terminar el discurso en que Obama con rostro duro y molesto, aceptó que ha fallado el sistema. Sospecho que alguien, de esos que él ha dicho que apoya, debe tener la maleta lista no para tomar un avión, sino para desaparecer del panorama del gobierno.
Mi gente, hay que llegar tempranísimo a los aeropuertos, andar con un ‘snack’ en la cartera, si no quiere gastar mientras espera y un par de botellas de agua para tomárselas antes de pasar por seguridad. Si tiene el presupuesto, saldrá mejor usando los comodísimos salones o clubes VIP que tienen las aerolíneas, y que le hacen olvidar las penas mientras llega el momento de abordar.
Dejar de viajar no es una opción, aprender a hacerlo en estos tiempos, sí. ¡Que disfrute su viaje!

La periodista Raisa Rivas Español es colaboradora de la sección ‘De Viaje’ desde el 2002. Actualment...


| Páginas: 1 2 |


Todavía recuerdo la pesadez de mis piernas cuando, viajando desde Copenhague hasta Chicago, me tocó una vecina nada simpática en mi larguísimo vuelo. Viajaba como casi todas las veces en clase económica (que de económica no tenía nada por cierto) y ni mi poder de convencimiento, ni mis estrategias d...
La muerte de una viajera de cruceros en Antigua hace un par de semanas, sin duda dejó triste a sus compañeros del pequeño barco Royal Clipper. Pero además puso a la pequeña islita caribeña en boca de todas las compañías de crucero que reevaluaron sus paradas en ese puerto. Como consecuencia del trág...
No estaba equivocada cuando en el pasado blog comentaba con preocupación qué pasaría ahora con los viajeros y las nuevas medidas de seguridad. Dejando atrás anécdotas algunas de ellas hasta graciosas que he compartido con otros viajeros, hay que reconocer que este es un asunto serio que nos plantea ...
Aunque es indiscutible que otro atentado terrorista sería nefasto para la industria de viajes y la maltrecha economía mundial, todos nos preguntamos si es necesario tomar nuevas medidas de seguridad, o simplemente ajustar las que ya hay.Yo no se usted amigo lector, pero si es viajero frecuente en al...
Recuerdo cuando hace unos añitos tuve que ir a St. Thomas para ver el barco Queen Mary 2, de la empresa Cunard, que en su año de estreno causó sensación. Quedé maravillada con la nave, pero confieso que me dio un poco de envidia al pensar por qué la diminuta islita podía recibir al barco y nosotros ...
| Páginas: 1 |
