Dios quiere usar lo poco que tengas. Por pequeño que parezca tu talento, o por insignificante que creas que es tu habilidad, Dios quiere demostrarte que para Él eres importante tú y lo que puedas hacer por Él.
¿Qué de maravilloso hubiera tenido alimentar a 4,000 ó 5,000 personas si hubieran habido cestas y cestas de comida?
Ese milagro nos demuestra que el Padre busca personas dispuestas a creer por encima de las circunstancias. Que aunque la realidad diga una cosa, siempre den el espacio para que Dios obre y haga un milagro.
¿Recibiste un diagnóstico de cáncer? ¿Te dijeron que vas a tener que vivir el resto de tu vida con tal o cual condición? ¿Te aseguraron que esa enfermedad no tiene cura?
Somos muy prestos a dar por sentado todas estas aseveraciones porque si nos presentan un diagnóstico médico para nosotros es 'punto y se acabó'. “Pero es que me realizaron unos estudios y eso fue lo que reflejó”, se explicarán algunos para convencerse.
Me he dado cuenta que cuando una persona usa este argumento, en primer lugar es porque está derrotado y en segundo lugar se conforma con esas palabras porque no se atreve a luchar.
Pero, y en dónde queda Dios. En dónde queda esa supuesta fe que tienes. Es que a menudo escucho a los mismos cristianos decir, 'yo tengo fe, pero...'
Ese ‘pero’ deja mucho que desear. No es que neguemos realidades que son tangibles. No es que no le reconozcamos su 'expertise' a los médicos. No se trata de taparnos los ojos con las manos.
Al contrario. Creo que a Dios le agrada más que enfrentemos la realidad, pero no para conformarnos con ella y quedarnos cruzados de brazos. Él desea que reconozcamos que podemos tener un obstáculo al frente pero que confiamos en Él para ayudarnos a, no echar hacia atrás, sino esforzarnos con su ayuda a sobrellevar cualquier situación.
En Mateo 15:32-38 vemos una realidad. Habían solo unos pocos peces y panecillos. Imposible que se pudiera alimentar una multitud semejenate de miles de personas con unas migajas. Pero Dios lo que quiere es que dejemos de mirar la situación o nuestro problema y entonces nos fijemos en Él.
Antes de que Moisés y el pueblo de Israel cruzaran al otro lado, hubo una realidad innegable: un mar de frente. Pero solo por confiar y actuar, Dios hizo el milagro abriendo el mar y permitiendo que cruzaran.
Somos dados a actuar por lo que vemos y no por la fe en Dios. Eso tiene que cambiar si queremos ver las bendiciones que Dios tiene por delante para nosotros.
Romanos 8:24-25 dice, “Cuando fuimos salvos recibimos esa esperanza, pero una esperanza que se ve no es realmente una esperanza, ¿para qué esperar lo que ya se ve? En cambio, nosotros estamos esperando lo que aún no podemos ver y lo esperamos con paciencia”.
Hebreos 11:1, 3 lo explica aun mejor. “Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Por la fe entendemos que el universo fue preparado por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve no fue hecho de cosas visibles”.
Como les dije antes, no se trata de negar los problemas. Si los problemas no existieran, si fuera mentira ese diagnóstico de tu enfermedad, entonces para qué necesitaríamos de Dios.
Pero podrás acaso entender que si te limitas a lo que ves o a lo que te dice tu circunstancia ya tienes el resultado. En cambio, cuando confías en que Dios puede cambiar esa circunstancia y luchas con fe y paciencia esperando en Él, entonces cosas nuevas e interesantes son las que Dios puede hacer por ti. Dale la oportunidad.
Nuestra actitud debe ser, 'ok Señor, tengo este problema, el expediente médico dice que no tengo cura, pero tu Palabra dice, “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. (Filipenses 4:13)
¿Que apenas te alcanza para cubrir tus necesidades y llevar el pan a la mesa? Dios quiere que confiemos en Él y en su Palabra, que dice, “no he visto justo desamparado ni su simiente que mendigue pan”. (Salmo 37:25)
No te quedes amarrado por lo que dice la realidad tangible. Confía en la realidad que Dios desea brindarte. Una realidad que no se ve ahora, pero pronto la verás si solo confías en Él. Confía en él, y él hará”.
![]()

Posee un Bachillerato en Artes con concentración en Comunicación Pública de la Universidad de Puert...


| Páginas: 1 2 3 | Next |


Por Antolín Maldonado Ríos Que diferente es el amor del Dios Padre. Por más que lo queramos negar, no podemos esconder que en nuestro interior siempre hay un deseo egoísta de recibir algo a cambio cuando le demostramos amor a alguien.Hemos aprendido a amar condicionalmente; a amar dependiendo de có...
Por Antolín Maldonado RíosUna de las terribles consecuencias del miedo o el temor, es que te puede hacer distorsionar la realidad y hasta dudar de tus propias capacidades. Y lo que es peor, puede exponerte al peligro, porque el miedo neutraliza de tal manera que no te deja escapar o ponerte a sal...
Por Antolín Maldonado Ríos Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. (2Timoteo 1:7) No pretendo presentarme como el más valentón, porque hay situaciones, como la que está atravesando Puerto Rico con tanta criminalidad, que si las analizo en términ...
Por Jaime Torres TorresDías atrás caminé por la orilla de la playa de Luquillo, desde el Balneario La Monserrate hasta Costa Azul y La Pared.A medida que aligeraba el paso, calentando mi cuerpo, aspirando aire puro y liberando mi espíritu, me enfoqué inevitablemente en el deslumbrante paisaje del c...
Por Antolín Maldonado Ríos Dios quiere usar lo poco que tengas. Por pequeño que parezca tu talento, o por insignificante que creas que es tu habilidad, Dios quiere demostrarte que para Él eres importante tú y lo que puedas hacer por Él.¿Qué de maravilloso hubiera tenido alimentar a 4,000 ó 5,000 pe...
| Páginas: 1 |
