Top de la pagina

Blogs

Noticias

Eso es así

Nelson Gabriel Berríos

BIO
    Facebook Twitter Digg Google Buzz
  • Visto: 17172 veces
4 de diciembre de 2012

Nos están matando

a Puerto Rico


Al publicista José Enrique Gómez Saladín lo mataron y lo sufrimos con esa mezcla de impotencia, rabia y miedo que ya late en el corazón de los hijos de esta patria triste.

Todos los que lo vimos en las redes sociales habíamos deseado tanto que apareciera, que José Enrique, el hombre sonriente y bonachón de la foto que circuló en cada rincón de la Isla y por el Internet, hubiera sobrevivido el robo de la ATH.  Carà, por robarle $500 trapos de pesos no van a ser tan miserables de quitarle la vida, razonaban algunos, apoyados también en la frágil esperanza de que alguien supuestamente lo vio caminando aturdido por un barrio de Caguas.  “A buscarlo” era la consigna, que tal vez lo dejaron por ahí drogado o golpeado, pero va a aparecer. José Enrique, aún para quienes, como yo, no lo conocíamos, se transformó. José Enrique ya era mi hermano, era mi hijo,  el rostro de todos los que queremos, de la esposa, del marido, de la madre, del abuelo, del primo, de uno mismo. Y  lo mataron. A golpes, qué bestias... esos malditos.

 

Ahora surgen detalles más truculentos de la muerte del publicista que involucran a dos hombres y dos mujeres que tendrán que corroborarse en su momento. Pero nada justifica el quitarle la vida entre cuatro personas a un hombre desarmado, primero intentando quemarlo y luego salvajemente a golpes.

Nos están matando a Puerto Rico, a todos de alguna forma, porque se muere poco a poco al vivir con miedo, mirando de reojo al que se acerca, calculando a dónde puedes ir, pensando lo peor si los hijos regresan tarde a casa ¡y no puede ser! ¡Hay que parar esto!

Ya es cotidiano escuchar el relato sobre el muerto nuestro de cada día. Hace unas semanas recorrió el mundo la noticia de los asesinatos de Héctor “Macho” Camacho y de un pana suyo con récord criminal. El fin de semana le tocó el turno fatídico a un muchacho ponceño, Juan Carlos Vega Ruiz, de apenas 19 años, quien fue tiroteado junto a un amigo sólo porque en su ruta a la Cruceta del Vigía se equivocó de calle y pasó cerca de un punto de drogas en la calle Méndez Vigo. ¡Pum, pum! Y ya. Una vida que se esfuma en la calle ensangrentada, unos padres con el alma desgarrada. Un pueblo que se pregunta hasta cuando, aún sabiendo que cualquier respuesta es incierta.

 En el caso del joven Juan Carlos, sus familiares y amigos quieren hacer una vigilia de tres días, custodiados por la Policía, en el mismo área del crimen para reclamar que esa calle no le pertenece a los criminales. La alcaldesa de Ponce, Mayita Meléndez, sin embargo, los está exhortando a reevaluar la vigilia para no perjudicar la investigación del asesinato y porque teme por la seguridad de los participantes pues reconoce que el lugar es “caliente”. ¿Y la policía no puede enfriarlo? ¿Se tiró ya la toalla?

Mire, ¿qué rayos vamos a hacer? ¿Nos armamos? ¿Nos largamos del país? La pena de muerte en Puerto Rico viene por ahí. La piden a gritos aún los que antes no la consideraban. Es que el pueblo está jarto, con J. Y cuando se argumenta que la pena de muerte no solucionará el crimen, que es solo venganza, sin escrúpulos concluyen, pues sí, venganza y qué, porque esos asesinos no merecen vivir. Así estamos, con la desesperación que nubla la razón. Los federales están asumiendo jurisdicción en el caso de José Enrique por ser un “carjacking”, así que los cuatro involucrados probablemente irán derechito a un juicio donde, por unos míseros $500 (o $125 por cabeza) se exponen a perder la vida.

Al menos, esta muerte pudo esclarecerse gracias a la fuertístima decisión de una madre. La mamá del que salió retratado en la foto sacando chavos en la ATH con la tarjeta de Quique reconoció a su hijo, un tal Bebo. Y ya fuera por vergúenza o por temor a que lo mataran en la calle sus compinches le exigió a su hijo que se entregara. En este caso la presión ciudadana en las redes sociales, la tecnología y la acción efectiva de la Policía y los medios de comunicación que divulgaron ampliamente la foto, ayudó a que la propia madre cooperara para el esclarecimiento. No ha sido así en la inmensa mayoría de los casi 900 asesinatos a la fecha este 2012 ni en los 1,136 que marcaron un récord sangriento el año pasado.

Si más madres, familiares o amigos de delincuentes cooperaran con la Policía esos cientos de asesinatos no quedarían impunes y al sacarlos de circulación serían menos peligrosas nuestras calles. Sabemos que a largo plazo, es la educación y el rescate de valores lo que salva a este país, donde la droga compite con la enseñanza. En la Isla, nos recordaba hace un tiempo el ex secretario de Educación César Rey, hay 1,600 puntos de droga mientras hay solo 1,435 escuelas. Y los puntos generan $4 mil millones al año, proveyendo a una población poco educada mejores ingresos de lo que podría generar con un trabajo legal. Claro, mucho dinero a cambio del riesgo de perder la vida. Pero cuando ni la vida propia se valora, tenemos el cuadro tétrico de la actualidad.

La violencia tiene muchos rostros, de victimarios y víctimas. Los tecatos, los guaynabitos, los comerciantes fajaos, los corruptos, el que mucho tiene, el que envidia, los políticos, los narcos... Somos tantos Puerto Ricos. Los que nos encerramos  tras el acceso controlado,  los niños que aún sueñan un futuro, los jóvenes que quieren vivir su vida como si la bailaran con la energía del Gangnam Style,  nuestros viejos que no entienden cómo nuestra patria llegó a ser esto que hoy tenemos tan distinto a lo que fue.

Y aún así, somos más los buenos. Eso afirman, más allá de su dolor, los amigos de José Enrique que bajo ese lema de Los buenos somos más organizan una marcha en su memoria el 15 de diciembre en Caguas. Otra marcha, dirán algunos. Como marchamos por Karla Michelle, por Steffano, ahora lo harán por Quique. Tal vez al menos se logra la catarsis de expresar la indignación profunda, pero ciertamente las marchas no resuelven. 

Resolveremos entre todos. Con alianzas de pueblo, gobierno y sector privado por la economia, por más justicia social, por la educación y para concertar esfuerzos preventivos colectivos para frenar el crimen. Ya perdimos a José Enrique, el publicista sonriente que nos estremeció con su terrible muerte y nos puso a reflexionar si no podríamos ser una próxima víctima. Que no quede en el olvido él, ni el joven Juan Carlos ni los otros cientos de víctimas de la violencia terrible para que algún día podamos dejar atrás el miedo y para que la indignación nos lleve a construir una mejor patria.

Si deseas comunicarte con Nelson Gabriel Berríos, puedes escribirle a nelson.berrios@gfrmedia.com

  • 65Comentarios
  • Enviar
  •                       
  •                       
Cargando..
Viernes 19 de diciembre de 2014
82ºF El Clima El Clima
Top

Nelson Gabriel Berríos

Nelson Gabriel Berríos es escritor y bloguero, consultor en medios de comunicación y redes sociales....

  • Sígueme en:
  • Síguenos en Facebook
  • Síguenos en Twitter
  • Subscríbete RSS
Fin
Calendario
22.11.2014

Carta a un joven más fuerte que el horror

Esta carta es para ti, con el abrazo solidario de todo un pueblo que ha llorado contigo tu tragedia y con inmensa admiración ante tu valentía. A tus 13 años, aun siendo casi un niño, te convertiste en un joven sobreviviente de la violencia que demostraste ser más fuerte que el horror.Somos muchos lo...

10.10.2014

¿Cuál es el show?

“¿Cuál es el show?” preguntó Jesús Rivera Cruz cuando iba a ser arrestado, tras apuñalar 29 veces a su esposa de toda la vida, María de Lourdes Báez, en plena calle frente a sus vecinos. ¿Acaso pretendía que no lo arrestaran? Él, un ex policía convertido en desalmado asesino, era el protagonista...

2.02.2014

Luis Raúl, gracias por la risa

De tanto hacernos reír, hoy tenemos que llorar su súbita partida. Se nos fue Luis Raúl, un genial comediante que retrató como nadie lo cómico del diario vivir de nuestro Puerto Rico. Luis Raúl Martínez, el gran artista capaz de provocarnos un ataque de risa aún en nuestro peor momento. Nos deja ...

24.01.2014

Carmencita y el #CasoCasellas

El #CasoCasellas demostró que el dolor y  la indignación pueden ser virales cuando se tuitean hasta convertirse en “trending topics”.  La tragedia de dos familias, la congoja infinita ante el asesinato de una mujer joven, hija alegre, hermana querida, madre amorosa, nada menos ...

22.10.2013

Un plan para Piñones y para el pais

Piñones es cada vez más Puerto Rico: un paraíso de potencial infinito al igual que un trágico semillero de violencia. Dos matanzas en Piñones, la última durante una Bicicletada por la paz, en el espectacular sector playero de Loíza, estremecieron los corazones de los puertorriqueños que tanto...

Páginas: 1
Fin
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: