Manuel quería ver una película de un oso. Carmela no lo entendía, Milimari y Manolo... un poco.
-Qué me importa a mi que un oso de peluche sea el mejor amigo de un mangansón que va a casarse, decía Carmela abanicándose con una hoja repleta de ofertas y especiales que le dieron en la calle.
-El oso habla, limitó su respuesta Manuel.
-Y también se liga a las amigas de la novia, abonó Manolo la conversación con su dato.
Manuel optó por el silencio. No necesitaba explicarse, iría al cine como el adulto que es, vería la película del oso sandunguero y sanseacabó.
-¿Será tan lindo como ese? Ay yo creo que esos son los cortos de tu película papi, dirigió Milimari la atención del clan hacia otra guagua que también transitaba la avenida en cuya pantalla se apreciaban escenas de la cinta.
-Papi, frena un poco para quedar de lado, instruyó Manolo, dale, dale, más pa’ lante.
-Deben ser los cortos, dijo Carmela.
-Negativo, esa es la película papi y está empezando, garantizó Manolo.
-Compay, ¿y cuándo usted fue al cine sin permiso a verla?, quiso saber Carmela.
-No fue en el cine. Joel ya tiene la película en su laptop, explicó Manolo.
-Ah pues papi, si así es la cosa en serio que tu película está empezando, dijo Milimari.
-Mejor la veo en el cine. Esas copias piratas no se ven bien, aseguró el padre quien redujo la velocidad, dejó pasar la guagua/cine, se cambió detrás de ella y apagó el radio.
-Ve cambiándote de carril que por ahí viene la salida que nos toca, alertó Carmela.
Pero Manuel y su 4runner bailaban al ritmo de la guagua/ cine para aprovechar la proyección; no le perdía ni pie ni pisá.
-Te pasateeeee, inició Carmela una pelea destinada más a ser monólogo que otra cosa.
Sin mirarla, Manuel la tocó en el brazo.
-Mira eso Carmela, ese oso sí que es un caripelao, celebraba Manuel una travesura de su oso.
-La película dura una hora y seis minutos, informó Milimari tras “guglear” el dato.
El corto viaje estaba en vías de tornarse largo, muy largo.


¡Móntateeeee! Grito de guerra, súplica o mandato mañanero; cualquiera de las tres aplica si de descr...


| Páginas: 1 2 3 |


Carmela no daba crédito a lo que escuchaba en el estacionamiento mientras buscaba la 4 runner. Y por aquello de poder comprobarlo, la mujer que andaba en las mismas que ella repitió lo que pensó que escuchó.-Vitara Marie te dije que no cruces, un carro puede darte un golpe, oyó de nuevo el regaño.-M...
En cuarenta años de casado, don Tico nunca había hecho compra en el supermercado, tarea que consideraba exclusiva de mujeres. Lo anunciaba a su entrada a cada góndola para que no quedara duda: ese día se trataba de una excepción. En cada pasillo lo rescataba alguien porque llevaba “horas” tratando d...
Iba lento y sin ritmo. El ciclista parecía haber olvidado para qué había madrugado tanto un sábado. Su inconsistencia afectaba el tránsito en la Avenida Jardines Gardens que no perdona ni siquiera en el fin de semana.-¡Muévete!, le gritaban los conductores que lo seguían a paso de viacrucis.Fu...
La punzada en el cuello remataba cada vez que Manuel intentaba domarlo. Mirar hacia el frente era lo único que el dolor le permitía, Cero vista panorámica.Así guiaría. El juego de baloncesto no esperaría porque mejorara la tortícolis. ¿Dónde está la llave? A tientas la buscó en la gaveta de la cocin...
No era la típica mesa plástica y blanca repleta de películas pirateadas durante su semana de debut en el cine. Los estrenos los tenía pero no eran ellos los que habían hecho famosa la esquina de Michelo. Además del servicarro que le proveía a sus clientes su ubicación donde dos vía...
| Páginas: 1 |
