Top de la pagina

Blogs

Estilos de vida

La pícara Cara

Cara Mía

BIO
    Facebook Twitter Digg Google Buzz
  • Visto: 6963 veces
1 de febrero de 2013

Una chica poco cultivada

A Emilio lo conozco desde que tengo uso de razón.  Su madre es una de las mejores amigas de mi mamá. Ellas se conocen desde niñas, fueron juntas a la universidad, se matrimoniaron el mismo año e igual se embarazaron para la misma fecha. 

   Así que Emilio y yo, de una gallina las dos patas. No hay foto en la que Lío -así le llamo de cariño- no salga a mi lado. Ya sea vestidos de marineros, de Sal y Pimienta, Lulú y Toby, y hasta de Pinky y Cerebro, en todo... juntitos. No malinterpreten. Amigos, simplemente amigos y nada más.

Desde niño Lío fue un enamorado de la palabra, de la poesía, de la literatura. Me leía poemas de Neruda... “Quiero escribir los versos más tristes esta noche...” salía de su boca con apenas siete años.    Con él descubrí, además de la  poesía, las fábulas de Esopo, las novelas de capa y espada -mis favoritas- Los tres mosqueteros, El conde de Montecristo, Ivanhoe, Robin Hood...

Con Lío conocí a Jane Austen y con ella a Elizabeth Bennet y a Fitzwilliam Darcy, los enamorados de Pride and Prejudice; los poemas de Becquer; la literatura de Tolstoi. Todo eso en plena adolescencia. Sin duda que mi amor por la lectura se lo debo a mi gran amigo Emilio.

  Casi me deshidrato el día que  agarró sus bártulos y se marchó para Europa a estudiar Teoría del Discurso Literario y Literatura Comparada en la Complutense en Madrid. A nadie tomó de sorpresa. Afortunadamente, a pesar de la distancia nuestra amistad perduró.  

 Lío siempre fue reservado en lo relacionado a romance. Poco conocía de sus idilios. Con él siempre fui un libro abierto, pero él apenas soltaba prenda. 

   Hace unos años regresó a Puerto Rico y anda de novio con  una  “maja”, de lo más guapa, Dorita. Apenas he intercambiado par de palabras con ella, pues curiosamente él no ha buscado esa interacción. Y como él siempre ha sido tan reservado, pues me he mantenido en mi sitio. 

Por eso me sorprendió que  me invitara a cenar la semana pasada. Llegó solo. Y sin pudor  el hombre habló por un tubo y siete llaves de su relación. Se sinceró. Hasta lágrimas brotaron de sus ojos. 

 Nada, que Lío está hasta el tuétano con Dorita, pero la chica no coge un libro ni para matar una mosca. No se cultiva, como diría mi madre. Eso en términos intelectuales, porque siempre anda exacta. Pareciera que no suda. El pelo cien por ciento palito y los vestidos y sandalias más fabu no pueden ser.

“Es un asunto de educación Cara. Esta mujer no tiene temas de conversación”, dijo con un taco en la garganta.  

  Estos dos se conocieron en Nueva York, en el 2008, para los meses de las  primarias  presidenciales del Partido Demócrata.  La chica le robó el corazón con su dulce sonrisa -palabras de él- y unas horas después degustaban un latte macchiato en Starbucks de Times Square.

  Lío no es de hablar boberías. Es un gran conversador. Así que le lanzó a Dorita la gran pregunta: “¿qué te parecen estas elecciones? De seguro harán historia”. Eso pensando en que la chica analizaría que fuera Hillary u Obama quien resultara ganador de la contienda primarista, serían unas elecciones para la historia pues por primera vez en Estados Unidos de ganar el Partido Demócrata -como sucedió- tendría un presidente negro o una mujer presidenta.

Pobre Emilio, Dorita lo miró, le abrió los ojos y con frialdad contestó: “no hablo de política con nadie”. Aunque desilusionado,  continuó el dating. 

Y así, han transcurrido cuatro años. De constantes ‘exabruptos’. Como cuando le dijo al decano de la Universidad donde labora Lío  que su autor favorito “era el tipo que escribió El Quijote”. O cuando confundió a Simone de Beauvoir con Barbara Cartland en una acalorada discusión que Lío sostenía con una colega feminista. Y ni hablar de la ocasión en que queriendo hacerse la más trotamundos, habló de sus viajes por los más de “nueve continentes”. Lío casi muere cuando procedió a enumerarlos a petición de una colega, con la que había sostenido un efímero romance, en obvia señal de venganza.

 Chicas, hay que cultivarse. La queratina estira el cabello, pero no las neuronas. Ciao!

  Escribe a caramia@elnuevodia.com

  • 0Comentarios
  • Enviar
  •                       
  •                       
Cargando..
Domingo 21 de diciembre de 2014
83ºF El Clima El Clima
Top

Cara Mía

Cara Mía es real. Es la vivencia de cientos de mujeres en y fuera de Puerto Rico. Igual da si tiene ...

  • Sígueme en:
  • Subscríbete RSS
Fin
Calendario
13.11.2014

Necesito un novio paraThanksgiving

Apreciada Cara, esto de los “holidays” me pone mal.   No es que sea una Grinch,  pero es que me rodeo de amigas y familiares para los que felicidad completa se define como andar de la mano de una pareja.  Sé que como yo habrá miles de chicas a quienes los familiares les hacen la ...

5.11.2014

Amor entre batatas y orégano

Ay Monín. Es que la quieres o la detestas. Es a la única, la única amiguis a quien le permito que me llame a la hora que desee. Y es que la chica es impulsiva. Llega a su mente un pensamiento y ¡zas! tiene que soltarlo. No lo aguanta. Es Monín de las que no dicen mentiras, pero no callan verdades. T...

30.10.2014

El desespero de los treinta y tantos

Apreciada Cara, te escribo por recomendación de mi compadre Moncho.  Mi novelón, en palabras de Moncho, es que estoy enamorado de una chica que hasta hace unos días era mi novia,  pero se le ha metido en la cabeza que tiene que casarse, y fíjate que escogió al hijo de doña Julie –o sea yo- para...

24.10.2014

Un mentiroso de grandes ligas

Es que no quiero hablar del tema, pero me obligan. Que no todo en las relaciones es engaño y desilusiones; que el amor existe; que sí, que la gente se puede enamorar de la noche a la mañana; que aun podemos confiar en las personas… bla, bla, bla. Eso quisiera pensar, sin embargo, no pasa una semana ...

25.09.2014

De amores con una "cincuentañera"

Es una diosa”. Con esta aseveración comienza Víctor su oda a Paula. Y la llamo oda porque su correo es toda una apología a la mujer que cuenta le ha robado el alma y el corazón. Quedé con la quijada en el piso cuando comencé a leer tan bello escrito. Este hombre se desvive en halagos. Asegura que ha...

Páginas: 1
Fin
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: