Top de la pagina

Blogs

Noticias

Historias majaderas

Pedro Reina-Pérez

BIO
  • Visto: 202 veces
5 de noviembre de 2010

Una iglesia agradecida

(Primero de una serie, con el Orfeón San Juan Bautista en Sevilla, España)

Al Oratorio de San Felipe Neri se llega por un camino de calles y callejones estrechos que componen una suerte de pasadizos por el Barrio de Santa Cruz, la antigua judería de Sevilla. Vibrante y oloroso, en este lugar que llegó a ser en el medievo la comunidad judía más importante en España después de Toledo, se entrecruza hoy una historia milenaria que atraviesa continentes. Y a ese mismo lugar, que hace cinco siglos pulsaba a un mismo ritmo con las posesiones españolas del Nuevo Mundo, ha llegado el Orfeón San Juan Bautista desde aquella antilla borincana que un día fuera la primera parada de la flota española tras cruzar la inmensidad del Atlántico. Es, por lo tanto, un viaje de regreso animado fundamentalmente por la amistad entre músicos, y por el amor a la música.

Navegar el tupido tejido peatonal de esta antigua ciudad al atardecer demanda una particular atención al detalle. Sin mayores tropiezos, tocamos el timbre de la calle Estrella número dos y accedemos a un patio pequeño sembrado de plantas que colinda con la sacristía, por donde observamos a los orfeonistas boricuas que ya se encuentran organizados en los escalones frente al altar. A sus espaldas, la mirada atenta y centenaria de una imagen de la Virgen Dolorosa que preside el retablo mayor de estilo neoclásico, creado en 1791. Si hubiera tal cosa como una taxonomía de olores en las viejas iglesias católicas del mundo, la de ésta sería uno como el de la iglesia de San Francisco del viejo San Juan, una mezcla de añoranza y fidelidad. Es una iglesia modesta, de esas recubiertas de una pátina singular en sus paredes de azulejos, producida por la fe y la devoción –muy digna por cierto—y que la exalta, en este preciso momento, el canto coral que desgarra sin aviso el silencio habitual del templo. Las paredes, hermosamente, reverberan.

Carpeta en mano, 36 orfeonistas vocalizan al mando del co-director, Guarionex Morales Matos, enrollados sus tropicales cuellos con bufandas para proteger las gargantas de un frío otoñal que, aunque leve, puede arruinarle la voz a cualquiera. Es el penúltimo ensayo antes del primero de dos conciertos en días consecutivos. Hay algo de nervios en el ambiente. De un lado del altar, un órgano y un archilaúd se aprestan para acompañar el Tota Pulchra es María de Anton Bruckner, una de las selecciones musicales que los coralistas boricuas—18 mujeres y 18 varones—han preparado para las Jornadas de Música Renacentista "Arias Montano", organizadas por la Asociación Orquesta Barroca Cristóbal de Morales, un evento de mucha relevancia para los amantes de la música académica temprana. Con esta participación, se celebra también la primera década de existencia para el Orfeón San Juan Bautista, un camino corto en tiempo pero abundante en logros.

Parado junto a los músicos me detengo a observar el movimiento. Un pequeño grupo de personas trabaja discretamente en torno al conjunto. Colocan luces o sillas y toman alguna foto pero, sobre todo, escuchan. El Orfeón suena diáfano, sus voces creando matices sutiles, como en la mejor sala de conciertos. El ensayo casi termina. Echo una última mirada de arriba hacia abajo al templo y reparo en sus notables cualidades acústicas. Cuántas veces habrá sido testigo de presentaciones musicales como esta. Me inclino a comentarle por lo bajo a Aníbal Soriano Martín, laudista y co-organizador del evento, que sonríe complacido. “Los padres filipenses siempre nos reciben con entusiasmo, y en los conciertos nuestros no cabe un alma”, acota. Diligente, el Orfeón concluye y se apresta a marcharse para el descanso. Soriano lo piensa bien y concluye, “la música suena muy bien pero me aventuro a pensar que también se trata de una iglesia agradecida.” Con esas palabras, se apagaron las luces.

  • 0Comentarios
  • Enviar
  •                       
  •                       
Cargando..
Domingo 26 de mayo de 2013
79ºF El Clima El Clima
Top

Pedro Reina-Pérez

Soy escritor y periodista. Me interesa interrogar mi tiempo y mi circunstancia para comprender mejor...

  • Sígueme en:
  • Síguenos en Twitter
  • Subscríbete RSS
Fin
Calendario
24.05.2013

Corderos y leprosos

El espíritu habló. Detrás de las manos alzadas, los cantos improvisados y las amenazas abiertas, en la Legislatura se puso de manifiesto hoy un espíritu que no tiene nada de santo, aunque se viste de aleluyas, habla en lenguas y dramatiza su autoridad porque teme. No a Dios sino al prójimo. Ese prój...

16.05.2013

Besar a un hombre

-A Joel y EricAl primer hombre que besé fue a mi abuelo. Recuerdo que era un hecho insólito porque ninguno de mis amigos besaba a ningún otro varón de su familia. Recuerdo esa sensación de que hacía algo inusual, diferente algo osado para los valores de ese momento. A pesar de que el Viejo era un ho...

11.01.2013

Estrangular una esperanza

Apenas discurren las primeras semanas del nuevo año y ya nos topamos con una noticia tan irónica como incomprensible: la junta de directores del Conservatorio de Música de Puerto Rico aprovechó el receso navideño para desmantelar apresuradamente el programa Música 100 x 35, uno de los más importante...

31.12.2012

La esperanza ante todo

Poco a poco se acaban las hojas del almanaque para este año que los mayas anunciaron como de clausura para un ciclo de su calendario tradicional. Y nosotros siempre prestos al morbo de la tragedia y la especulación, le agregamos nuestra dosis de drama para acentuar la angustia que está marcada por o...

10.12.2012

San Juan de Mentira

Ahora que conocemos el alcance del engaño con que se gobernó San Juan en los pasados 12 años es menester hacer una pregunta fundamental: a quién convenía prolongar el engaño. De todo lo que se revela en la vistas de transición es evidente que el estado de la ciudad capital se falsificó con campañas,...

Páginas: 1
Fin
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: