Mañana los demócratas de Puerto Rico pueden decidir celebrar el 1 de junio primarias presidenciales, en vez de caucus o asambleas regionales.
La victoria de anoche de Hillary Clinton en las primarias de Texas -faltaban los resultados de los caucus - y Ohio ha alargado el proceso de primarias presidenciales demócratas por lo menos hasta Pensilvania, que tiene su evento electoral el 22 de abril.
Antes, sin embargo, se llevarán a cabo caucus el sábado en Wyoming y primarias el martes próximo en Mississippi. Barack Obama, quien quedó a la defensiva previo a las primarias de anoche, ha sido considerado favorito en ambos eventos.
Clinton tratará otra vez detener a Obama, pero es posible que tenga que esperar a Pensilvania.
Los demócratas de Puerto Rico, hasta hace sólo unas semanas, realmente no esperaban tener que estar ahora debatiendo si convierten su evento en una primaria.
La decisión que tomen le puede costar al erario público más de $2 millones, de acuerdo a los números que se han manejado anteriormente.
Lo que no saben los demócratas de la Isla a ciencia cierta es si la contienda – que con toda probabilidad se convertirá en una lucha entre amplios sectores del PPD versus amplios sectores de los demócratas del PNP-, todavía estará viva para entonces.
De una u otra forma, deben acelerar su esfuerzo por dejarle saber a sus colegas demócratas – incluido el presidente del partido estadounidense, Howard Dean-que el evento electoral no es el 7 de junio, sino el 1 de junio. Por olvidar que este es un año bisiesto, la jefatura demócrata pensó que el primer domingo de junio era el 7, y pocos han hecho la corrección debida.
Pero, en algún momento los medios estadounidenses se darán cuenta de que las primarias demócratas no cierran su calendario en Puerto Rico, sino en Montana y Dakota del Sur – el 3 de junio-, que entre los dos enviarán 47 delegados a la convención presidencial de agosto, 16 menos que los que representarán a los demócratas de la Isla.
