¡Que qué!... fue la reacción inmediata cuando la editora me preguntó si quería tener uno de esos espacios que están acaparando la autopista de la información. Claro está, sobre el tema de política, el deporte nacional de los boricuas.
Confieso que es la primera vez que entro a este mundo de los blogs. Hasta entonces sólo los leía de vez en cuando. Aunque hay algunos de los que soy fanática.
Escoger el nombre no fue nada fácil. Ponderé llamarlo ‘Aló Puerto Rico’, pero me hicieron desistir de la idea. Luego pensé como ponceña, pero no resultó. También escudriñé algo así como ‘Bajo la lupa’, pero tampoco me gustó. Y entonces, regresé al primero que se me ocurrió cuando me hablaron de la idea.
Qué puertorriqueño no ha dicho alguna vez ¡Que qué!. A veces actuamos como sordos ante la incredibilidad. Y como el tema que expondré en este espacio es de política, nada mejor que escribir de esas cosas increíbles que ocurren en la política puertorriqueña. No todo lo que dicen y hacen los políticos es creíble, y no necesito hacer una tesis para probarlo.
Este espacio, además de utilizarlo para la otra parte de la noticia que leerá en el diario, espero sirva para narrar lo que se mueve detrás de los políticos. Se trata de un mundo donde son muy pocas, por no decir ninguna, las casualidades. De eso espero contar.
Estamos frente a una de las campañas eleccionarias más interesantes que ha tenido el país. Por primera vez, un candidato a gobernador sobre el cual pesan acusaciones federales va a figurará en una papeleta. También, por primera vez, un ex gobernador podría llegar a la papeleta con el puño y letra de los electores. Hará o no hará campaña el ex gobernador.
Y en esa carrera por capturar electores los políticos -grandes y chiquitos- no escatiman en hazañas para conseguir exposición. No importa la estrategia que escojan para lograr su meta siempre serán criticadas.
¿Serán muchos los que nos hagan exclamar ¡Que Qué!? Eso lo discutiremos en las próximas semanas. No dudes en ayudarme a entablar este diálogo.
