Ada Monzón/Astrid Díaz
24-Jun-2008

Naturaleza destructiva, ¿podremos controlarla?

Desde que el ser humano consideró la idea de conquistar el espacio sideral y colonizarlo, estableciendo vida humana en otros planetas, la primera pregunta que cruzó por la mente de muchos fue: ¿pero si aún no hemos podido controlar nuestro propio planeta como hacerlo en otros? Y si bien es válida esta pregunta, debemos pensar si ésto será posible algún día, y si de verdad ayudaria a mejorar nuestras vidas, pues muchos de los eventos de la naturaleza lo que tenemos es que conocerlos mejor ya que son necesarios para el balance ecológico del planeta. Aunque nos cueste a nosotros aceptarlo, La Tierra nos está enseñando continuamente a aprender a vivir con ella.

Los sunamis, terremotos, huracanes, e inundaciones, por ejemplo, son algunos de los fenómenos de la naturaleza a los que está expuesto el ser humano. Sin embargo, aunque estos eventos responden a actos naturales nosotros los catalogamos como desastres por la ola de destrución y muerte que dejan a su paso. Volvemos a preguntarnos ¿Podrá el ser humano controlarlos? ¿Las ciudades, edificios y el comportamiento de la ciudadanía podrán evitar esas catástrofes? La respuesta la tenemos nosostros mismos en la forma en que planificamos nuestras ciudades, diseñamos y construimos, y manejamos la tecnología y la información meteorológica para bien nuestro, entendiendo nuestro entorno como la gran “casa” que resulta ser nuestro planeta Tierra.

Por años se pensó en buscar soluciones para destruir los huracanes cuando se formaban en las costas de África. Técnicamente, estos espirales de viento y de agua de más de 74 mph tienen su propia vida, de unos 7 a 15 días en las aguas del Atlántico, y no tenemos forma de cambiar el curso natural de éstos, ni tampoco de destruirlos. Los huracanes son necesarios para el balance térmico de nuestro planeta y son los fenómenos más violentos de la Naturaleza. ¿La razón?, su extensión y fuerza. De otra parte, la incidencia de terremotos de intensidad destructiva y las consecuencias catastróficas que han ocurrido recientemente en países vecinos, ha generado preocupación en nuestra isla de si estamos preparados o no para enfrentar un fuerte terremoto. Los edificios y las ciudades en Puerto Rico, ¿están diseñadas para que sean sismo-resistentes?¿Poseen el pueblo y las autoridades gubernamentales planes de protección efectivos? Para complicar el escenario sabemos además que los sunamis son una amenaza real para los países del Caribe, y la zona de mayor peligro está justo al norte de Puerto Rico y La Española. En nuestra Isla ocurrió uno en 1918 cuyas olas alcanzaron los 20’ de altura mientras que Santo Domingo vivió otro con olas de 40’ en 1948. Por ser todos estos eventos unos de naturaleza destructiva es importante que el pueblo esté bien orientado y conozca los riesgos y cómo enfrentarlos.

Tenemos que entender que por nuestra condición de Isla estamos rodeados en los 4 puntos cardinales por el mar, por eso cuando hablamos de vulnerabilidad debemos de tomar en consideración cual es la posibilidad de que Puerto Rico resista un sunami, terremoto o un intenso huracán. Por eso los edificios deben estar diseñados por arquitectos e ingenieros, quienes se regían antes por el Código de Edificación establecido en 1949, y más recientemente por el “Uniform Building Code” de 1997 que comenzó a utilizarse cerca del año 2000 . Éstos exigen que los edificios, teóricamente, resistan huracanes y sus fuerzas laterales a base de cálculos de la fuerzas que ejercen vientos de 125 mph sobre los edificios, y además que éstos también resistan terremotos de acuerdo a la zona de riesgo en que está clasificada la isla, Zona 3. Según el tipo de suelo y las formas arquitectónicas de la edificiación, se diseña el sistema estructural conforme a los códigos que apliquen. Por lo general se busca que dicho sistema sea un armazón dúctil, para que las columnas, vigas y paredes de cortante se deflexionen durante un terremoto de una forma elástica y articulada pero sin colapsar; de manera que los mismos se mantengan en pie, aún cuando sufran ciertos daños. Por eso se recomienda que durante un terremoto permanezcamos dentro del edificio, ya que si salimos fuera corremos un mayor riesgo de ser impactados por postes, cables u objetos que se desprenden de los edificios. De igua forma durante un huracán los edificios oscilan o se mueven lateralmente producto de esta ductilidad, para evitar quebrarse ante estas fuerzas si los mismos fueran completamente rígidos.

Las inundaciones en Iowa causaron millones de dólares en pérdidas.

Viendo en estos días las imágenes de las recientes inundaciones en Iowa tenemos que pensar en la cantidad de comunidades costeras que aquí tenemos en zonas inundables propensas a la marejada ciclónica que ocasionan los huracanes. En un prinicipio se les otrogó permiso, pero al pasar los años, por las experiencias de estos eventos naturales, los códigos han ido cambiando y el sistema de permisología también ha sido más estricto con las construcciones en estos lugares. Sin embargo, hay que mantener un proceso de educación continua en estas comunidades que ya viven en las costas. También debemos de reconocer que actualmente muchas zonas que no eran inundables ahora lo son, producto quizás de la urbanización que ha habido en el país a partir de la década los años 60 . En ese momento no había una visión global de cómo se estaba afectando la isla en su totalidad. Se pensaba más a nivel de cada proyecto individual., y aunque desde que están los reglamentos se han respetado bastante las zonas inundadles la realidad es que estas zonas actualmenete son cambiantes ya que cada acción que tomemos en un terreno afecta no sólo a las áreas adyacentes sino que casi a todo el territorio de la isla. ¿Qué creees tú?

Consejos contra Inundaciones

Oriéntese sobre la posibilidad de inundación que tiene el área donde usted reside, ya sea por el posible desbordamiento de ríos, quebradas, marejadas ciclónicas o inundaciones locales o costeras. Consulte los Mapas de Inundaciones de la Junta de Planificación. No cruce un área inundada ni a pie ni en carro y mucho menos si está relacionada a la crecida de un río o quebrada, aún cuando el agua le llegue a la altura del tobillo. Seis pulgadas de agua pueden tumbarlo si viene con fuerza la corriente de agua. Nuestro cuerpo ni los vehículos son capaces de controlarla. Gran parte de las muertes en las inundaciones ocurren de esta forma.

Otras recomendaciones son las siguientes:

•Revise sus pólizas de seguro contra inundaciones. Obtenga información del Programa Nacional de Seguros contra la Inundación.

•Seleccione y determine un lugar alterno seguro donde alojarse.

•Prepare un inventario de todas sus pertenencias en el hogar. Si es posible, tome fotos o vídeos, guarde el inventario en bolsas plásticas o en otro lugar que no sea su casa.

•La lavadora, secadora, así como diversos enseres, se dañan fácilmente con el agua. Por lo tanto, de ser posible, eleve éstos por encima del nivel del agua esperado.

Coteje y limpie áreas de desagüe en su residencia y/o negocio para evitar obstrucciones en los sistemas de drenaje.

Notifique a las autoridades correspondientes problemas de drenajes obstruidos, líneas eléctricas y telefónicas expuestas, roturas de líneas de agua, solares baldíos en su comunidad que contienen depósitos clandestinos de basura. etc.

Las inundaciones también están relacionadas a deslizamientos de Tierra. Esté atento a las siguientes señales:

•Terrenos saturados de agua

•Grietas nuevas o que se agrandan, o abultamientos del terreno.

•Inclinación de postes eléctricos, árboles o paredes de retención.

•Partes de la casa que están inclinadas o se alejan de la casa.

•Tuberías rotas especialmente bajo tierra,

•Verjas que están desplazadas o inclinadas.

•Hundimiento de porciones de la carretera o camino.

•Aumento rápido en los niveles de la quebrada o río especialmente si está turbio, o sea acompañado de tierra.

•Disminución rápida de los niveles de la quebrada o río aún cuando todavía está lloviendo o acaba de terminar.

•Ventanas y puertas que no cierran bien pues las molduras están torcidas o no funcionan adecuadamente.

Determine qué arreglos o medidas estructurales son necesarios en su residencia o su negocio, para protegerlos contra inundaciones. El construir unas pequeñas murallas de ladrillo, bloques, hormigón o de tierra comprimida alrededor de la casa puede protegerla de la inundación. Otra opción es construir la casa sobre columnas con cimientos y refuerzos laterales. Las cerraduras son aditamentos utilizados principalmente en puertas y ventanas para impermeabilizar un área en particular de una propiedad.

sobre el autor

Ada Monzón/Astrid Díaz

Ada Monzón es meteoróloga con experiencia desde 1989. Tiene maestría de meteorología de Florida State University y trabajó con NOAA/Servicio...

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