José A. Delgado
02-Ene-2009

El mensaje de Obama a Puerto Rico

Barack Obama ha hecho claro que su prioridad número uno en este momento es la recuperación de la economía. Y en ese sentido se ha comprometido a integrar a Puerto Rico a su gigantesco plan de estímulo económico que espera se apruebe con rapidez este mes en el Congreso.

Pero, en la carta en que le envió hoy un mensaje felicitación al gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, Obama también ha querido acentuar su intención de permitir que se le busque este cuatrienio una solución al debate del status.

"Estoy plenamente advertido de las dificultades a las que Puerto Rico se ha enfrentado en el pasado cuando ha lidiado con este asunto, pero la libre determinación es un derecho básico que debe atenderse no importa su dificultad", añadió Obama, en sus primeras expresiones sobre la Isla tras ser elegido presidente de Estados Unidos el pasado 4 de noviembre.

La carta refleja básicamente el concepto del texto que su encargado de los asuntos referentes al programa de gobierno, Jeff Berman, negoció con las facciones demócratas boricuas – por un lado los de Obama frente a los de Hillary Clinton, y por el otro los estadistas versus los estadolibristas-, antes de la convención presidencial de Denver. Berman, de hecho, es ahora quien asesora informalmente al comité de transición de Obama en torno a los asuntos de Puerto Rico.

"Durante mi campaña prometí trabajar con el Congreso y todos los grupos en Puerto Rico para permitir que el debate sobre el status político de Puerto Rico sea resuelto durante los próximos cuatro años", indicó hoy Obama en la carta que leyó en la toma de posesión de Fortuño su enviado especial, Nick Rathod, quien ha estado a cargo de los asuntos intergubernamentales del comité de transición del presidente electo de Estados Unidos.

En su programa de gobierno, los demócratas habían indicado lo siguiente: "Creemos que el pueblo de Puerto Rico tiene el derecho de ir en busca del status político de su elección, obtenido a través de un proceso de libre determinación democrático, justo y neutral. La Casa Blanca y el Congreso trabajarán con todos los grupos en Puerto Rico para permitir que el debate sobre el status de Puerto Rico sea resuelto durante los próximos cuatro años".

Previamente, Obama – por medio de una carta enviada al ahora ex gobernador Aníbal Acevedo Vilá el 12 de febrero de 2008-, había expresado su respaldo a un proceso de status que estuviera cimentado "en el principio de la libre determinación". Obama señaló entonces que apoya tanto una Asamblea Constitucional de Status como un plebiscito federal, la opción que promoverá aquí el gobernador Fortuño.

Y – para satisfacción de los populares-, Obama no sólo reconoció en aquella carta de febrero "todas las opciones válidas" de status, incluyendo el Estado Libre Asociado (Commonwealth), la estadidad y la independencia, sino que se distanció de los informes de la Casa Blanca de George W.Bush en torno al futuro político de Puerto Rico.

"Puerto Rico está orgulloso de su historia, tiene una cultura extraordinaria, sus propias tradiciones, costumbre e idioma, y una identidad distinta (a la estadounidense)", mantuvo Obama en la carta enviada a Acevedo Vilá.

Claro que todavía falta que la administración de Obama comience a andar oficialmente para ver hacia donde se dirigen sus promesas más contundentes: facilitar resolver este cuatrienio el debate de status; reconocer todas las alternativas de status tradicionales; y su distanciamiento de los informes de status de la Casa Blanca.

Y es evidente que los primeros meses de 2009 tanto en San Juan como en Washington van a estar dedicados al tema de la economía.

Pero, una vez se conozca la propuesta formal en torno al status del nuevo gobierno de Fortuño - que no ha precisado si optará otra vez por impulsar la recomendación del republicano Bush a favor de un referéndum "territorio sí o no" y hoy habló menos del tema que el propio Obama-, entonces se podrá apreciar con cuanta fuerza presionará el próximo presidente de Estados Unidos a un Congreso que históricamente ha preferido tratar el tema, sólo si lo obligan, con una vara extremadamente larga.

Obama reconoce esa realidad. Sino en vez de haber indicado que "permitirá" resolver el debate del status este cuatrienio, hubiese sido más directo y asegurado que no sólo facilitará el debate, sino que lo solucionará antes de que termine 2012. Y eso no es lo que dijo.

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