Rafael Lama
04-Ene-2009

En busca de soluciones

¡Bienvenidos al 2009! Qué bueno sería poder decir “año nuevo, vida nueva”. Ciertamente, el año es nuevo, pero todos hemos despertado  en un Puerto Rico con los mismos problemas del 2008.

No pretendo empezar en una onda negativa. Por el contrario, pienso que debemos aprovechar la llegada del 2009 para autoinyectarnos energía y creatividad con el fin de revestirnos de bríos para enfrentar los retos.

Las pasadas semanas han sido intensas, por usar un término sutil. Se ha hablado hasta la saciedad sobre el problema fiscal que encara Puerto Rico, de  la necesidad de aumentar los recaudos del Gobierno y de incentivar la economía.

El tema seguirá dando de que hablar durante los próximos días, cuando el Consejo Asesor de Reconstrucción Económica y Fiscal del gobernador Luis Fortuño presente oficialmente  sus recomendaciones para ayudar a levantar la alicaída economía. Asimismo, los sindicatos del País también han dicho que le presentarán a Fortuño sus propias ideas en los días que se avecinan.

De más está decir que muchas de las alternativas que se han ventilado han provocado  controversia, desde coquetear con la idea de aumentar el IVU hasta recortes en las aportaciones que hace el Gobierno en  los planes de salud y los beneficios de los empleados públicos.

Sin embargo, dentro de todo el ruido y furor que ha instigado este proceso, tal vez han pasado desapercibidas algunas ideas que podrían ayudar a sacar a Puerto Rico a flote.    

En esta primera edición de   Negocios en el 2009, nuestra periodista Joanisabel González  va más allá de las ideas que discute el Consejo Asesor,  entrevistando  a expertos en inversiones y en consultoría organizacional, quienes comparten diversas alternativas que la Isla podría explorar para reparar su maltrecho cuadro fiscal, inyectar liquidez y reactivar la economía.

Los peritos entrevistados en esta edición abundan sobre ideas para reducir la nómina gubernamental sin tener que echar a la calle empleados públicos, al tiempo que comparten formas innovadoras y viables de cómo allegar liquidez al Gobierno y  viabilizar infraestructura que beneficie  la economía local, incluyendo a los  sindicatos y a  las entidades sin fines de lucro. 

Esperemos que estas ideas -algunas de las cuales han  dado resultados positivos  en países que hoy en día compiten con Puerto Rico-  no caigan en oídos sordos aquí.

Ciertamente,  hablar de ideas como  transferir empleados públicos al sector privado pueden sonar como una locura,  especialmente en momentos en que  las empresas siguen despidiendo personal y sufriendo el embate recesionario.

Sin embargo, si el Gobierno  pasa a algunos de estos empleados al sector privado y los mantiene en la  nómina gubernamental por un tiempo, ambas partes se podrían beneficiar. 

El sector privado recibe a un empleado por el cual no tendrá que pagar al principio, claro está, con el compromiso de que en un tiempo determinado lo absorberá.  El Gobierno, a su vez, estaría entrando en un pacto con el sector privado que eventualmente le permitirá transferir a ese empleado público, sin necesidad de echarlo a la calle.  De esta forma, el empleado pasa a la empresa privada y el País se beneficia, ya que  no se incrementa la tasa de desempleo.

Esta y otras ideas son las que se discuten en esta edición. Ciertamente, no hay una solución mágica al problema que enfrentamos como país. Lo importante es desarrollar los foros y el  ambiente de discusión para que este tipo de ideas pueda pasar de la teoría a la ejecución, redundando en beneficio para todo Puerto Rico.

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