En el complejo mundo de las marcas, diferenciarse y penetrar en el mercado es parte de lo que toda compañía debe hacer para llegar a ser una empresa exitosa. Que el consumidor te busque por tu nombre, que tu producción se agote y hasta que te copien, en gran medida define que lo lograste como marca.
The Medinge Group es un colectivo internacional sin fines de lucro que evalúa los esfuerzos de mercadeo de diferentes marcas mundiales y sus alcances. Sus directivos radican en Estados Unidos, Suecia, Rusia, Inglaterra y Nueva Zelandia.
Este grupo acaba de revelar los ganadores de sus premios “ 2009 Brands with a Conscience”, que son marcas cuya labor, enfoque o mercadeo apoyan y/o transforman la vida de otros de un modo humanística, socialmente responsable y sustentable.
Según este grupo, la diversidad de organizaciones seleccionadas revelan que es posible que una marca sea exitosa y a la vez contribuya al mejoramiento de la sociedad con un comportamiento corporativo humanista, sustentable y socialmente responsable.
Dos de los ganadores en la lista de esta año pertenecen a la industria de la moda: TOMS Shoes, de Estados Unidos y la marca Rag Bag, de los Países Bajos.
Los TOMS Shoes son zapatillas tipo alpargatas, cuyo propósito como marca es donar un par de zapatillas por cada par que se compra y recientemente por incluso hacer eventos masivos en los que los consumidores pueden participar de las entregas de zapatos en diferentes países.

La marca Rag Bag vende carteras y 'wallets' hechas con material reciclado de la basura, en países como India y Brasil, donde se les paga a los que rebuscan en la basura un precio justo por su trabajo.
Las otras compañías ganadoras en este grupo fueron: Chhatra Sagar, un eco-resort en Rajasthan, India; Ekomarine, una marca sueca de pintura ambientalmente amigable; Kiva, compañía estadounidense de microfinanciamiento para futuros empresarios en países pobres y One, compañía embotelladora de agua del Reino Unido.
Este grupo internacional se reúne anualmente en Estocolmo, Suecia y evalúan a los nominados por sus princpios de prácticas humanitarias y ética, más que por su éxito financiero. Estas premiaciones revelan una tendencia a que va en ascenso, de que en el mundo del 2009 las compañías también son evaluadas por su aportación global.
La historia de los zapatos TOMS es particularmente fascinante para mí. Como fanática de zapatos, rebusco nuevas noticias y marcas que se sumen a las que ya existen y hace un par de semanas descubrí estas alpargatas, sencillas pero con un potencial enorme. Lo primero que me llamó la atención fue que su fundador Blake Mycoskie no es un diseñador de modas famoso, sino un empresario de California. Su interés surgió al ver chicos descalzos en Argentina, con sus pies cortados o enfermos. La necesidad de estos niños de algo tan básico como calzado fue el motor que lo llevó a querer regalarle no sólo un par sino muchos y creó una compañía cuyo mercadeo da uno por uno, o sea, un par por cada par que se compre.
Desde mayo del 2006 han llevado 10,000 pares de zapatillas a niños en Argentina y 50,000 a Sudáfrica. Su meta era terminar el 2008 habiendo donado 200,000 zapatillas.
En Puerto Rico la marca TOMS se vende en Bora Bora. Para más información, en su página cibernética (www.tomsshoes.com) anuncian incluso las próximas entregas de zapatos de las que los interesados pueden participar.
