Comencemos el 2009 reflexionando, no sobre el pasado, si no de lo que deseamos para nuestro país, comenzando hoy. Pero más importante, tenemos que preguntarnos, ¿Qué puedo hacer yo para contribuir a una mejor calidad de vida?
Por supuesto, nosotros en el Museo del Niño, entendemos que una de las más importantes prioridades en cualquier sociedad debe ser los recursos que se deben invertir en la niñez, ya que ellos representan el futuro.
Cuando nos referimos a “recursos” eso no sólo implica lo económico, ya que sabemos que calidad, es mucho más importante que cantidad. ¿Qué tiene que ver esto con el Museo del Niño? Pues mucho.
En el Museo del Niño nos proponemos, año tras año ofrecerle a la familia un lugar donde el adulto y el niño pueden compartir, lo que llamamos, calidad de vida-donde un padre/madre puede sentirse en la libertad de jugar con su hija/hijo o sencillamente observar como a través del juego, se pueden descubrir tantos nuevos universos.
Para la maestra/maestro buscando enriquecer el currículo escolar, pues el Museo es como un gigante salón de clase con todos los recursos que muchos educadores les encantaría tener en su escuela.
A través del mundo, los museos para niños/niñas se han convertido en un recurso que va mano a mano con los sistemas de educación pública y privada, y en Puerto Rico, esperamos unirnos a esta corriente vanguardista que sabemos, por experiencia, es de beneficio para la niñez.
Nuestra meta para este nuevo año, es que todas las escuelas de primero a sexto grado, tengan la oportunidad de añadir a su experiencia educativa una visita al Museo del Niño. Esperamos poder contar con el apoyo de la empresa privada y la colaboración del Departamento de Educación para que ni un estudiante de escuela elemental se quede sin vivir una experiencia educativa única.
De igual forma, es nuestro deseo que cada familia, ponga en su agenda, para este año, por lo menos una visita al Museo, aunque sabemos que querrán regresar más de una vez.
Los tiempos que enfrentamos pueden ser mejores de lo que esperamos si nos proponemos fomentar una mejor calidad de vida. Así que comencemos dedicándole tiempo a nuestros niños/niñas, en ambientes que fomenten experiencias de aprendizaje que durarán toda una vida-“Life Long Learning Experiences”.
