“Qué va. Ya no digo que soy ‘de Menudo para acá’ porque ellos se están poniendo viejos. Ahora digo que soy de la generación de RBD y del iPhone”. Eso me dijo mi hermana recientemente, reiterando su negación total a hablar de su edad real y dejando ver lo bien enterada que está de ‘lo último en la avenida’.
Eso mismo pasa con muchos viajeros. Todos los que estamos relacionados con esta industria estamos pendientes de los cambios que surgen y los instrumentos que hacen más fácil ¡y a veces difícil viajar!.
Pero lo cierto es que no nos hemos querido quedar atrás y nos hemos subido en el carrito de la tecnología, que es actualmente la dueña y señora de los viajes y el turismo, por sólo mencionar un campo profesional donde se ha impuesto.
Es increíble ver cómo han cambiado las cosas. ¿Se acuerdan de los clásicos pasajes aéreos de papel? De estos sólo queda el recuerdo en prácticamente todos los países del mundo. Y ¿qué me dicen de las largas horas de llamadas a las aerolíneas o a los hoteles para hacer una reservación en horas limitadas? En el caso de los hoteles la cosa era peor, porque le podían pintar un castillo por teléfono, y cuando el viajero llegaba en ocasiones se encontraba con que se iba a quedar en algo parecido a una choza. Es más, hasta los otros días, perderse mientras guiaba en un lugar desconocido era cosa común, a menos que fuera afortunado y contara con un sistema de navegación que era bastante escaso en los autos (los benditos GPS, que son algo mágico).
Ahora los viajeros tenemos suerte de seguir contando con los agentes de viajes si queremos utilizarlos, pero además hacer un clic desde nuestra casa, a cualquier hora y buscar toda la información en línea. Pero también tenemos celulares que nos permiten comunicarnos a cualquier hora con nuestra familia y oficina y esos mismos aparatitos mágicos nos pueden servir como GPS y presentarnos mapas e instrucciones de cómo llegar en un santiamén casi a cualquier lugar del mundo.
Además, con ellos podemos confirmar vuelos, recibir detalles de retrasos en los mismos y lo último es que están sustituyendo a los pases de abordaje y con ellos pasamos directamente al avión.
¿Tenemos elección’? No. Usted y yo somos parte de la nueva generación de viajeros, sin importar su edad o la mía. Y no le dé muchas vueltas al asunto, pensando en si lo prefiere así o no, porque dentro de poco no podrá escoger y no importa ni cómo ni cuando viaje, tendrá que hacerlo registrándose por computadora y montado en la ola tecnológica.
Quizás por eso ya muchos lo han aceptado y encuestas como las de PhoCusWright, Inc y YPartnership, firmas dedicadas a seguir tendencias de viajes, destacan que lo que define más la actitud del viajero de hoy es su interés por la tecnología y que esto no está relacionado con la edad.
Niños, jóvenes y los maduritos, todos quieren juegos de vídeos sofisticados en barcos y aviones, tienen mega celulares que son casi computadoras y acuden en masa a los Internet café cuando viajan. Para muestra un botón: Dése una vuelta por barcos en que gran parte de la población es ‘senior’ y mírelos usando sus laptops en las áreas públicas del barco o su Blackberry en las playas, mientras toman el sol.
Todo esto es un reto para la industria de viajes porque también estamos ante un viajero más informado y exigente. Es el mismo que prefiere irse por su cuenta porque al llegar a su destino, gracias también a internet, viene con páginas impresas de las atracciones que quieren visitar y con una idea clara de cómo pasarán el tiempo.
El 71 por ciento busca datos del viaje y el destino por Internet; 61 por ciento considera bien importante tener acceso gratis a Internet en la habitación del hotel; 45 por ciento considera el registro de entrada y salida por Internet como una opción importante en el hotel y tres de cada cuatro viajeros están interesados en ver fotos y vídeos de la habitación de hotel. Eso por sólo mencionar algunas de sus preferencias.
Al viajar, la maleta refleja esos gustitos tecnológicos, y no son uno ni dos lo que han tenido que explicar al pasar por la seguridad del aeropuerto, por qué viajan con una maraña de cables, que no son más que inofensivos accesorios de sus necesidades tecnológicas.
Yo por lo pronto, aunque trato de viajar lo más ligera de equipaje posible, tengo como compañeros inseparables al menos mi Blackberry, aunque no funcione en algunos sitios; mi laptop, la cámara fotográfica con un par de sus baterías y mi USB o ‘pen drive’ para grabar a la segura, y tenerlo conmigo junto a mis documentos importantespara no perder el contenido de la información si le pasa algo a la computadora. Y claro, todo esto con los respectivos conectores y cables.
Y tú, ¿con qué viajas?, ¿Cuáles son tus accesorios tecnológicos indispensables?, ¿Qué ventajas le encuentras a pertenecer a esta nueva generación?, ¿Qué cosas te gustaban de viajar a la antigua?

La periodista Raisa Rivas Español es colaboradora de la sección ‘De Viaje’ desde el 2002. Actualment...


| Páginas: 1 2 |


Todavía recuerdo la pesadez de mis piernas cuando, viajando desde Copenhague hasta Chicago, me tocó una vecina nada simpática en mi larguísimo vuelo. Viajaba como casi todas las veces en clase económica (que de económica no tenía nada por cierto) y ni mi poder de convencimiento, ni mis estrategias d...
La muerte de una viajera de cruceros en Antigua hace un par de semanas, sin duda dejó triste a sus compañeros del pequeño barco Royal Clipper. Pero además puso a la pequeña islita caribeña en boca de todas las compañías de crucero que reevaluaron sus paradas en ese puerto. Como consecuencia del trág...
No estaba equivocada cuando en el pasado blog comentaba con preocupación qué pasaría ahora con los viajeros y las nuevas medidas de seguridad. Dejando atrás anécdotas algunas de ellas hasta graciosas que he compartido con otros viajeros, hay que reconocer que este es un asunto serio que nos plantea ...
Aunque es indiscutible que otro atentado terrorista sería nefasto para la industria de viajes y la maltrecha economía mundial, todos nos preguntamos si es necesario tomar nuevas medidas de seguridad, o simplemente ajustar las que ya hay.Yo no se usted amigo lector, pero si es viajero frecuente en al...
Recuerdo cuando hace unos añitos tuve que ir a St. Thomas para ver el barco Queen Mary 2, de la empresa Cunard, que en su año de estreno causó sensación. Quedé maravillada con la nave, pero confieso que me dio un poco de envidia al pensar por qué la diminuta islita podía recibir al barco y nosotros ...
| Páginas: 1 |
