Un día después de nombrarle director de la Oficina de Asuntos Urbanos de la Casa Blanca, el presidente Barack Obama no perdió en tiempo en dejarle saber a un grupo de 85 alcaldes lo complacido que está de tener en su equipo al boricua Adolfo Carrión.
"Adolfo escribió una verdadera historia de éxito como presidente del condado de El Bronx", dijo Obama, en un mensaje ante miembros de la Conferencia de Alcaldes que convocó a n la Casa Blanca.
El presidente Obama indicó que una de las responsabilidades importantes de Carrión, como el nuevo coordinador de la política pública federal sobre desarrollo urbano, será trabajar mano a mano con los alcaldes.
"Va a ser responsable de coordinar todos los programas federales urbanos, y le he pedido que establezca un consejo asesor de alcaldes y otros líderes de zonas urbanas para que podamos desarrollar una nueva estrategia basada en las lecciones que ustedes ya han aprendido", indicó Obama, quien fue aplaudido al anunciar la creación de una oficina que él mismo se encargó de conceptualizar.
Carrión, de 47 años, ofreció hoy su último mensaje como presidente del condado neoyorquino de El Bronx, puesto que ocupó durante los pasados siete años. Prevé estar en su nueva posición tan pronto como durante la primera semana de marzo.
Desde finales de 2008 se daba por descontado que Carrión - quien tiene una maestría en planificación urbana y como político electo nunca ocultó su preferencia por que Puerto Rico se encamine hacia una asociación soberana con Estados Unidos-, alcanzaría un alto puesto en el gobierno de Obama.
Primero se rumoreó el Departamento de Vivienda, luego las miras se dirigieron hacia la Oficina de Asuntos Urbanos que Obama, durante la campaña, prometió crear.
Carrión – que siempre habla con orgullo de su militancia en contra de las maniobras militares estadounidenses en Vieques, época en la que hizo desobediencia civil y cumplió cárcel-, es ahora el boricua de mayor alto rango en el gobierno de Obama. Ningún otro boricua, por lo menos en las últimas tres décadas, ha dirigido una oficina de política pública en la Casa Blanca.
Durante el gobierno de Bill Clinton hubo por lo menos una funcionaria de origen boricua como directora de oficina, Carmen Fowler (Mensajes Presidenciales), pero no tenía responsabilidades de política pública.
En el gobierno de Jimmy Carter, mientras, la puertorriqueña Miriam Cruz fue asesora adjunta del Presidente para los Asuntos Hispanos. Pero, no tuvo el rango que ahora se le ha otorgado a Carrión.
