El congresista demócrata Alan Grayson ha pedido a un comité de la Cámara de Representantes federal que sesione en Vieques para reexaminar los problemas de salud a los que se enfrenta la población tras los antiguas maniobras militares estadounidenses en esa isla.
Grayson, elegido por un distrito de Orlando (Florida), hizo su petición al Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara baja, en la víspera del décimo aniversario - que se cumplió ayer-, del accidente de la Marina de Guerra que le costó la vida en Vieques al guardia de seguridad David Sanes.
"La gente de Vieques y electores de mi distrito que son de esa región sufren de numerosos y extraordinarios problemas de salud como resultado de las décadas de bombardeo y entrenamiento militar en esa isla", indicó Grayson en una declaración escrita.
El Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Representantes ya tiene bajo estudio el funcionamiento de la Agencia para el Control y Registro de Enfermedades Tóxicos (ATSDR, por sus siglas en inglés), a la que un informe de los congresistas demócratas critica por minimizar las denuncias de contaminación ambiental que hacen sus comunidades.
Uno de los casos que ha decidido colocar bajo su jurisdicción es el controvertido informe de 2003 de la ATSDR que concluyó – contrario a otras investigaciones-, que la contaminación en Vieques no es dañina a la salud de sus habitantes.
Antes de que haya un cambio en la ATSDR, el congresista demócrata Steve Rothman – otro miembro de la subcomisión de Investigaciones del Comité de Ciencia y Tecnología-, también le ha pedido a su actual director, Howard Frumkin, que deje encaminado un nuevo estudio sobre el alcance de la contaminación ambiental en Vieques.
Rothman, elegido por Nueva Jersey, hizo la petición el pasado día 7, dándole seguimiento así a una solicitud inicial que le hiciera a Frumkin el mes pasado en una audiencia pública. Frumkin fue nombrado por el ahora ex presidente George W. Bush y su futuro en esa agencia federal puede ser corto.
Rothman le reclama ahora acciones concretas a Frumkin, incluido un listado de todo el material tóxico que puede haber sido utilizado en Vieques durante las seis décadas de bombardeo de la Marina de Guerra estadounidense (desde bombas y armas, hasta elementos para experimentos radiológicos, químicos y/o biológicos).
Rothman solicitó al doctor Frumkin que la ATSDR le rinda un informe en un plazo máximo de seis meses y que en la nueva evaluación sobre el nivel de ‘contaminación’ en Vieques se utilicen las normas que recomienda la Academia de las Ciencias de Estados Unidos.
"Le pido que sus conclusiones y resultados sean revisados por un panel independiente de científicos de la academia que no tengan o hayan tenido una relación previa con el Centro para el Control de Enfermedades (al que pertenece la ATSDR) o el Departamento de Defensa", indicó, además, Rothman en una carta con fecha del 7 de abril pero que fue divulgada la semana pasada.
Rothman, en su carta a Frumkin, le enumeró una docena de informes que reflejan la presencia de metales contaminantes.
El comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi, también ha indicado que una subcomisión del Comité de Recursos Naturales puede ir este verano a Puerto Rico a examinar la situación de algunas instalaciones federales y como parte del viaje darse una vuelta por Vieques.
En momentos en que el Pentágono tiene mucho por descontaminar en Vieques, el Gobierno federal tiene aún que responder por la situación de salud de los viequenses. Y mantener informada a su población.
