Ahora que el campeón mundial Juanma López 'nada y zambulle' en piscinas profundas, cuyas oleadas arrastran billetes pesao's, sepa usted que la vida le ha cambiado un tanto a él y su familia.
Y no es para menos.
Juanma, su esposa Bárbara de Jesús, así como sus cinco hijos, hace meses que estrenaron casa nueva. Bien hecho. El ha trabajado fuerte para eso.
Pero, además de manejar sus nuevas finanzas y cambiar un tantito su estilo de vida, el matrimonio está consciente de que no puede descuidar el manejo de sus hijos, cuyas edades son marcadas y sus exigencias muy distintas.
Si hoy día un matrimonio que trabaja 'fuera de casa' pasa sus sinsabores y dolores de cabeza tratando de cumplir con la educación, el cuidado y la recreación de un solo hijo, imagínese un matrimonio con cinco muchachos en donde el padre es campeón mundial de boxeo y tiene unos extraños horarios para cumplir con su entrenamiento.
Cuando Juanma era un juvenil y se criaba en Juncos, iba de arriba a abajo, 'a patitas', a cualquier sitio para poder practicar los deportes que le gustaban. Jugaba pelota, baloncesto y hasta practicó bien fuerte el atletismo. Todo esto antes de meterse de lleno en el boxeo aficionado.
Ahora, al monarca mundial, sus hijos también le reclaman espacio para practicar sus deportes. Sólo que la vida hoy día es más complicada y las distancias entre las facilidades recreativas suelen ser más difíciles.
Stephanie, la mayor y quien recientemente cumplió 12 años, juega soccer. Lo mismo hace Belisa Joan, de cinco años. Raymond Joel, de 10 años, anda en busca de su nicho deportivo, no se ha definido por el basket, la pelota o el soccer. A su vez, a Alexandra, de nueve años, le gusta la natación y está el pequeñín de la familia, Juanmita, de tres años, que por lo que se ve, pudiera emular a su padre en el deporte de fistiana.
“Está muy pequeño, pero si cuando sea grande le gusta el boxeo, yo lo voy a apoyar”, dijo recientemente Juanma, de quien se dice se ganó más de $250 mil en su pasado combate contra el filipino Gerry Peñalosa.
Así las cosas, con ese nuevo cuadro de los nenes exigiéndole espacio deportivo a sus padres, Juanma y Bárbara descubrieron un arma secreta: la comadre Yaritza Maldonado, quien es la madrina de Belisa.
Fue como hacer una inversión más, ahora que el matrimonio goza de una mejor estabilidad económica. Y eso lo hacen en este país muchos matrimonios, cuyos horarios de trabajos le confligen para corretear de arriba a abajo a sus hijos deportistas: así pues, contratan una persona para que los ayude.
En el caso de la comadre de Juanma y Bárbara, Yaritza se encarga de buscar o recoger los nenes en la escuela y hasta llevarlos a las prácticas deportivas y luego a la casa.
Juanma ha dicho siempre que disfruta mucho como papá y el tiempo que le sobra es para su familia. Pero con la ayuda de la comadre puede entrenar mucho mejor y cuando puede asiste a las prácticas de los nenes y los ayuda en las asignaciones.
Además, gracias a la comadre, cuando ésta se queda con los nenes, a veces el matrimonio se puede dar su escapadita de viernes social.
!Quién tuviera una comadre...!
