La prensa internacional está fascinada con las recientes tribulaciones del Padre Alberto Cutié. El “escándalo” provocado por las fotos y los vídeos donde compartía besos y caricias con una mujer ha recorrido tanto el mundo de habla hispana como el los noticieros anglosajones. Si bien no me sorprendió ver la noticia en las primeras planas de las revistas y los noticiarios de chismes, sí me sorprendió verla en CNN y en la revista TIME.
¿Qué debo decir sobre este asunto? Hay tanta tela para cortar que uno no sabe por dónde empezar. Se puede hablar sobre temas muy variados.
El primero que viene a la mente es la ética ministerial, que advierte que un ministro no debe sostener romances con feligreses. Aunque el ministro sea soltero, una relación entre un líder religioso y una feligrés siempre es desigual, ya que el ministro tiene cierta autoridad sobre la persona que asiste a su congregación.
Segundo, encontramos el tema del celibato. La revista TIME optó por esta ruta, tomando a Cutié como excusa para tratar el tema. Empero, este es un tema difícil que debe ser tratado primordialmente por personas católicas, ya que la inmensa mayoría del resto de las confesiones cristianas no requieren votos de celibato de sus ministros.
Tercero, siempre podemos criticar la cultura de la celebridad, uno de mis temas favoritos. Podríamos analizar el desarrollo de esta noticia, trazando su trayectoria desde un mero rumor a los titulares del telenoticiario de CNN en inglés.
Cuarto, sería posible tomar la historia como un vehículo para considerar el estado de las relaciones ecuménicas, dado que el Padre Alberto ha dado el salto de la Iglesia Católica Romana a la Iglesia Anglicana o Episcopal.
Sin embargo, la inmensa mayoría de los medios noticiosos han tratado la noticia con morbosidad, prestando atención al chisme y buscando los ángulos más sórdidos. Y el problema principal es que este tipo de chismes distraen al pueblo de los problemas trascendentales de nuestra sociedad. Por eso, da pena que esta noticia ocupe las primeras planas cuando nuestro pueblo tiene tantos problemas que resolver.
Así que, prestando atención a mis propios consejos, termino estas cuartillas aquí, esperando jamás tener que volver a escribir sobre las tribulaciones del Padre Alberto.
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El Rev. Dr. Pablo A. Jiménez es el pastor de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en el Barrio Espinosa de Dorado, PR. Para contactar el Rev. Jiménez, o acceder varios de sus escritos, grabaciones de audio o vídeos, visite www.drpablojimenez.com.
