La emigración de puertorriqueños a Santa Cruz - sobre todo procedente de la isla de Vieques-, ha quedado documentada en “Sugar Pathways”, la nueva producción de la cineasta “crucianrican” Johanna Bermúdez Ruiz.
Se trata de un proceso migratorio poco conocido, a pesar de que los boricuas de Santa Cruz representan actualmente cerca del 30% de los 60,000 habitantes de esa localidad de las Islas Vírgenes estadounidenses.
En el documental, presentado esta semana enel Capitolio ante una audiencia que incluyó a miembros del Congreso, Bermúdez Ruiz destaca la decisión que tuvieron que tomar muchos viequenses de dejar Vieques en momentos en que la Marina de Guerra estadounidense les expropiaba sus tierras a principios de la década de 1940 para construir lo que sería, por seis décadas, el principal campo de tiro militar de las fuerzas navales estadounidenses.
La pérdida de sus hogares se sumó a a la caída de la industria azucarera en Vieques, la necesidad de ir a buscar trabajo a otras tierras y al esfuerzo del Gobierno federal por promover la emigración hacia Santa Cruz, que tuvo sus comienzos en la década de 1920.
“Fue una decisión tan difícil que era algo de lo que no se quería hablar. Como muchas otras, se trató de una emigración económica”, indicó, en una entrevista, Bermúdez Ruiz, quien también dirigió y produjo hace ocho años el documental “Vieques, un pueblo forjando futuro”.
Para la cineasta, el documental – el cual espera presentar próximamente en Puerto Rico-, le acerca a su propia experiencia personal. Nacida en Santa Cruz, su familia paterna es de Vieques. Su madre es natural de Arecibo.
No fue hasta el año 2000, cuando estudiaba en Nueva York y cobraba fuerza el movimiento que consiguió en 2003 terminar con las maniobras militares estadounidenses en Vieques que se acercó a su propia historia.
El documenta, de hecho, comienza los incidentes que se suscitaron el 1 de mayo de 2003, el momento en que oficialmente Vieques conmemoró el fin de la presencia de la Marina de Guerra y dejó atrás los controvertidos bombardeos que marcaron sus tierras durante seis décadas.
Muchos puertorriqueños que llegaron a Santa Cruz – incluida la familia de Bermúdez Ruiz-, ayudaron a la Isla a crear su propia clase empresarial, destaca el documental.
También se reseña el impacto de la cultura puertorriqueña en Santa Cruz - tanto en la música, como en la comida y la influencia del idioma español, el que hablan muchos crucianos; las tensiones étnicas; y la coexistencia de dos culturas.
El documental refleja que los boricuas de Santa Cruz no han perdido su identidad, que inicialmente les sirvió para ganar poder económico y político. Se recuerda, por ejemplo, al que fuera gobernador de Islas Vírgenes, Juan Francisco Luis (1977 a 1987), de origen puertorriqueño y a la docena de legisladores estatales boricuas que han ganado puestos electivos en ese territorio.
La presentación tuvo el apoyo de los caucus Hispano y Negro del Congreso, y la delegada de las Islas Vírgenes, Donna Christian Christensen. La congresista boricua Nydia Velázquez, presidenta del Caucus Hispano, y el comisionado residente Pedro Pierluisi estuvieron presentes en el evento, que formó parte del festival de cine sobre el Caribe y Washington D.C..
