La pasada tragedia ocurrida en el pueblo de Humacao en esta segunda semana de julio en donde dos adultos y dos menores perdieron la vida tras inhalar monóxido de carbono me llevó a recordar la muerte del lanzador derecho de Grandes Ligas, Don Wilson, quien también murió accidentalmente de la misma forma en 1975.
Wilson fue una estrella de los Astros de Houston desde que inició su carrera en el 1966.
El derecho sepia de 6'3” llegó a lanzar dos juegos sin hits en su carrera y estuvo a ley de tirar un tercero, pero una decisión del dirigente Preston Gomez, lo privó de la oportunidad.
El 18 de junio de 1967, Wilson blanqueó a Atlanta 2-0 para ganar su primer partido sin hits en su carrera.
Entonces, su momento de gloria llegó el 1 de junio de 1969 contra los Rojos de Cincinnati, a quienes blanqueó 4-0 sin permitirles libertades ofensivas.
Su segundo juego sin hits no pudo llegar en mejor momento. El día anterior, el 30 de abril de 1969, el derecho de los Rojos, Jim Maloney, blanqueó a los Astros y no les permitió hits al vencerlos 10-0.
Cincinnati, antes del 1 de junio, llevaba tres victorias seguidas contra los Astros con marcadores abultados: 11-5, 14-0 y 10-0, lo que tenía a Wilson malhumorado cuando enfrentó a los Rojos el 1 de junio.
Wilson , quien ganó 104 juegos en su campaña de 9 años en las Mayores, coqueteó con un tercer juego sin hits en 1974, un año antes de morir.
Fue contra los propios Rojos. Houston y Wilson perdían el juego 2-1, cuando a la altura de la octava entrada y cuando Wilson iba a consumir su turno al bate, el manager de los Astros, Preston Gomez, envió a un bateador emergente en sustitución de Wilson.
Entonces, Mike Cosgrove, el lanzador relevista que sustituyó a Wilson, permitió un hit en la parte alta de la novena al cubano-boricua Tony Pérez.
Minutos más tarde, entrevistado por el asunto, Wilson mostró respeto por el juego y por su dirigente Gomez.
“Yo respeto como manager a Preston Gomez”, dijo.
“Ahora lo respecto más que nunca después de lo de esta noche. Cuando la gente interpone sus metas personales por encima de las metas del equipo, uno nunca va a tener un equipo ganador”, dijo el lanzador derecho.
El 5 de enero de 1975 el estelar lanzador de los Astros fue encontrado muerto en el asiento del pasajero de su Thunderbird del 1972, el cual estaba estacionado en la marquesina de su residencia en Houston.
Su hijo de 5 años, Alexander, también fue encontrado muerto dentro de la casa. Mientras, ese día, su esposa y su hija, fueron llevadas de emergencia al hospital, en donde fueron hospitalizadas.
La muerte de Wilson y su hijo fue una accidental. Las autoridades dijeron que el monóxido de carbono acabó con la vida de ambos y afectó además a la esposa del lanzador y a su hija de 9 años, que fue encontrada en estado de coma.
Al parecer Wilson prendió su automóvil en la marquesina, la cual estaba cerrada, y el monóxido de carbono inundó la residencia, provocando la tragedia.
En su última campaña en las Mayores, Wilson, quien murió a los 29 años, compiló marca de 11-13 y 3.07 de efectividad.
