Durante varios días, el Comité de asuntos judiciales del Senado de los Estados Unidos de América condujo vistas públicas para evaluar el nombramiento de Sonia Sotomayor a la corte suprema de dicho país. Irónicamente, lo que cautivó la atención de los senadores no fue el historial jurídico de la jueza, que dicho sea de paso es centrista. No, lo que cautivó la atención del público fue una frase dicha por la jueza en un discurso. Sotomayor afirmó que una mujer latina "sabia" podría en algunos casos tomar mejores decisiones que un hombre blanco. Y esta frase fue la mecha que encendió el fuego.
Dada la mayoría demócrata en el senado, el presidente del comité es Patrick Leahy, senador por Vermont. El líder de la minoría es Jefferson Sessions III, senador por Alabama. Como es de esperar, la mayoría demócrata respaldó el nombramiento de Sotomayor. Sin embargo, la minoría senatorial enfrentó un grave dilema. Si respaldaban el nombramiento podían ofender a su base electoral, compuesta en su mayoría por hombres blancos. Sin embargo, si se oponían al nombramiento podían ofender a los votantes hispanos y a las mujeres de todos los grupos étnicos, grupos donde cada vez tienen menos respaldo.
La estrategia republicana atacó a Sotomayor desde dos flancos. Por un lado, los ataques abiertamente sexistas y racistas estuvieron a cargo de comentaristas de noticias, como Rush Limbaugh y Patrick J. Buchanan, y de políticos que no ocupan cargos electivos en este momento, como Newt Gingrich. Por otro lado, los senadores republicanos se dedicaron a hacerle la autopsia a la frase de la "wise Latina".
Los ataques más directos a Sotomayor en las vistas estuvieron a cargo del Sessions. Esto presentó una situación paradójica y hasta ridícula, dado que Sessions—un hombre que vive bajo la sombra del racismo—dedicó sus turnos a acusar a Sotomayor de racista.
Quizás usted piense que yo estoy exagerando, pero la historia está a favor de mi argumento. Sessions fue nominado para ser juez federal en el 1986, durante la administración Reagan. De primera intención, se esperaba que el Comité de asuntos judiciales confirmara a Sessions fácilmente. Después de todo, tenían un candidato republicano, nominado por un presidente republicano, ante un comité con mayoría republicana. Sin embargo, Sessions no llegó al estrado.
Durante las vistas salieron a la luz varios comentarios racistas hechos por Sessions. En uno de esos comentarios Sessions afirmó que el Ku Klux Clan no era tan malo y que él no los rechazó abiertamente hasta que supo que fumaban marihuana. En otros comentarios, se refirió a grupos tales como el NAACP ("Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color") como organizaciones comunistas y anti-americanas. En vista a estos comentarios, el voto sobre el nombramiento de Sessions en el Comité de asuntos judiciales fue de 9 votos a favor y 9 en contra. El nombramiento se colgó y nunca llegó al pleno del senado.
Como ven, la situación es ridícula. Un hombre famoso por hacer comentarios racistas acusa a una mujer hispana de racista.
Más ridículo aún es que la actitud de Sessions afirma la veracidad de la frase célebre de Sotomayor: En algunas ocasiones—como en ésta—una mujer hispana sabia puede ser mejor juez que un hombre blanco. Esto explica por qué Sotomayor ha sido confirmada dos veces a posiciones en la judicatura federal y está cerca de ser confirmada una tercera vez, mientras que Sessions no llegó a la judicatura.
Fuera de la controversia entre Sessions y Sotomayor, estas vistas me dejan mal sabor en la boca por dos razones adicionales. Primero, es triste ver personas—como Sessions y muchos de sus colegas republicanos—quienes no pueden ver más allá de la etnicidad de una persona hispanas. Para estas personas, el pueblo hispano es, permanentemente, "otro". No importa sus logros, estas personas siguen viendo a la comunidad hispana de manera negativa.
Segundo, es triste ver cómo Sotomayor decidió pedir perdón por la frase sobre la "wise Latina" en lugar de explicarla. Aunque es difícil explicar los principios de hermenéutica ante una audiencia politizada, el punto básico del argumento de Sotomayor es válido: Toda persona que interpreta un texto (en este caso, una ley) lo hace desde su experiencia. Nadie, no importa cuanto se esmere en hacerlo, puede ser completamente imparcial. Por eso, en lugar de reclamar una neutralidad imposible de alcanzar, es mejor examinar el impacto que tienen nuestra historia, nuestros valores y nuestros prejuicios en nuestra forma de leer e interpretar.
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El Rev. Dr. Pablo A. Jiménez es el pastor de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en el Barrio Espinosa de Dorado, PR. Para contactar el Rev. Jiménez, o ver varios de sus escritos, grabaciones de audio o vídeos, visite www.drpablojimenez.com.
