Uno de los tesoros más grandes y poderosos que posee el ser humano es la capacidad para elegir sus batallas y para escoger las actitudes que asumirá ante determinadas situaciones. No importa si se es joven o viejo, pues ni la edad ni la condición económica ni la estrata social a la que se pertenece son lo suficientemente poderosas como para detener un espíritu determinado a cambiar la ruta de su “destino”.
Una amiga mía, con quien hice radio por seis años, en la emisora Radio Fidelity me comentó que su mamá, a los ochenta años aprendió a navegar en la red, e hizo de la computadora y la internet un medio maravilloso para comunicarse con sus hijos, nietos, sobrinos y amigas, aparte de que le ayudó a conectarse con el mundo de allá afuera, de allá lejos, que la globalización y la comunicación digital han ido desdibujando.
Conozco el caso de la nadadora Karin Roth quien en los últimos años ha traído a Puerto Rico muchos trofeos. Karin a los sesenta años compite frecuentemente en las siguientes disciplinas: estilo libre, mariposa ( su fuerte), doscientos metros combinados y relevos. De hecho Karin Roth acaba de llegar de Israel a donde fue a representar a los puertorriqueños en unas olimpiadas conocidas con el nombre de Juegos Macabeos. De Israel llegó con las manos llenas; cuatro medallas de bronce. Ciertamente ella es un gran ejemplo de lo que es determinación, esfuerzo y disciplina, elementos que provocan en la mente un sentido de vida feliz que le hace sentir a la persona que vale la pena estar vivo.
Cuantos enfermero(a)s , maestro(a)s, trabajadores sociales, médicos, costureras, mecánicos, vendedores de todo tipo, cocinero(a)s, religiosos(a)s y empresarios, por sólo mencionar algunos miembros de nuestra sociedad, han decidido buscar un segundo aire en la vida y reinventarse. Estas personas conocen la palabra No y sus poderes, pero ellos miran para otro lado. Miran para el lado de las nuevas posibilidades, para la vereda que conduce a un mar de nuevas experiencias, llenas de trabas pero que causan en ellos una fascinación por conquistar esos retos.
Y hablando ahora de jóvenes, cuantos muchachos y muchachas combinan sus estudios escolares o universitarios con jornadas de trabajo agotadoras que hacen que tengan que administrar su tiempo de manera muy eficiente, porque de no ser así fracasarían en alguna de sus múltiples funciones.
El No existe para reaccionar ante las cosas negativas, es decir, para repeler el uso de drogas, alcohol, el maltrato, el discrimen, la violencia, y la desigualdad de oportunidades por razón de credo religioso, color de la piel u orientación sexual.
Estuve viendo un programa sobre un sector de Brasil en el que abundan los tiburones así como una gran cantidad de pescadores y bañistas que han sido atacados por las feroces criaturas. Mi foco de atención no es si debieron o no arriesgarse a meterse en aguas tan peligrosas, me atención se concentra en cómo sus familiares y vecinos han armado redes de apoyo para ayudarles a sobrevivir a pesar de que están física y emocionalmente mutilados.
Un No positivo puede acabar una guerra, pero un No cargado de miedo puede causar que el mundo se pierda un genio, perlas humanas, bellas y valiosas que no se atrevieron ser genios ni perlas porque alguien les dijo que ellos eran desechos.
Un abrazo, Dr. Cintrón Opio, contáctame en angelcintron@yahoo.com
