Si este año Jennifer Colón no gana el concurso de Miss Mundo habrá que olvidarse de esa corona y Wilnelia Merced seguirá siendo la única puertorriqueña en ser coronada con ese título hasta la eternidad.
Es ahora o nunca, y la bayamonesa lo tiene todo: belleza, inteligencia y proyección. Así que si la presidenta del Miss Mundo, Julia Morley, quiere traer el certamen a la Isla y a Miami en el 2011, que se ponga las pilas, porque al fin y al cabo la última decisión la tiene ella. La bola está en su cancha.
Lo único que espero es que esa noche no se le ocurra coronarla con un traje de baño de la diseñadora, Tommy Hernández. Fue una vergüenza para las pobres nenas tanto el bañador naranja como el blanco que usaron en el pasado Miss Mundo de Puerto Rico. La gente se ha mofado de lo revelador de la pieza que pronunciaba sus partes íntimas. Se debió tomar precauciones, tanto la diseñadora como la organización, y colocarle un forro en esa área.
Se hubieran ahorado todo el malrato si la hubieran dejado coronar con el hermoso vestido que le confeccionó el diseñador José Karlo. Pero bueno, quisieron remomarar tiempos pasados.
Aunque para ser justa tengo que decir que gracias a Wilnelia la mayoría de las misses llegan a semifinalistas. Esto porque ella casi todos los años es parte del panel de jueces y le da un 10 a las puertorriqueñas.
